A lomos de una tortuga. REFLEXIONES VERANO 2021.

Este verano he dejado de escribir 10 posts y he dejado de fotografiar 20 imágenes. 

No escribo, no fotografío y esto no significa que no capture imágenes ni que deje de contarmelas. Creo que todo comenzó en el instituto. Escribía en los billetes de tren, en los papeles que solía utilizar para no mojar mis cuadernos con el sudor de mis manos, en las partes traseras de cualquier documento que hubiera cumplido ya su función… Y escribía para atrapar lo que escuchaba y veía. Para comprender y comprenderme. No sé qué fue antes, la escritura o la necesidad de poner palabras a invisibles no importantes, la complejidad o mi necesidad de profundizar. Aprendía que cuando uno quiere hablar de estas cosas mejor le conviene escribir.

Todo esto para explicar que aunque no escribo en este blog sigo acercándome a los momentos como aquella imagen de Neo esquivando las balas en Matrix, sacando fotografías en sus 360 grados o al menos con esa fantasía. 

Young woman sitting astride a turtle

Quise escribir y no lo hice sobre las trabacaciones. Ya está todo dicho. Quizás necesitaba contarme sobre el lujo de salir tanto tiempo de casa y seguir trabajando desde «el palacio de verano». Sobre las tensiones del trabajo en red y conciliar producción colaborativa con calendarios y situaciones tan diferentes. Sobre abrir proyectos cuando cierras curso. Sobre cómo conecto, hasta con placer, con la tarea cuándo esta se puede dar con otro ritmo y profundidad. 

Quise escribir y no lo hice sobre la diferencia entre ser veraneante y turista. Recordaba a aquella pareja de vecinos de verano con su periquito que volvían año tras año a nuestro barrio. Volver al mismo lugar. Comparar las fotografías año tras año y ver que los entornos cambian más despacio que los humanos. Es lo más parecido a ese marco de la puerta donde están las alturas, nombres y fechas de los nietos y nietas en casa del aitzitze y amama. 

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Sacar tiempo para escribir

Hiëroglyfen kopiëren / Copying Egyptian hieroglyphs
Egyptische beschaving. Een ijverig toerist, die blijkbaar een geleerde en kenner van het spijkerschrift is, kopieert tekeningen en geschriften / hi벯gliefen, an de muren der ouden Egyptische monumenten, Egypte 1927.

Hace un par de días publique un mensaje en Twitter: “Sacar tiempo para escribir”

Una frase espontánea multiplicada cinco veces y que cuenta lo que quería y lo que no. 

El ejercicio se parece a cuando cuento mi batalla con el peso. Se trataba, y se trata, de mostrar mi compromiso de manera pública. Un ritual, otro más. En este pido a los dioses y las diosas de mi ecosistema tuitero seguimiento a lo expresado de manera pública. Doy permiso a seguir el hilo, a cuestionarme y preguntarme: “¿Qué hay de lo que escribiste hace unos días?”

Y por lo tanto hemos conversado. He recibido un mensaje al procastinador. Hago acuse de recibo y lo matizo.  Cualquier hilván puede valernos a quienes decidimos retomar la rutina de escritura. 

Revisando mis posts sin terminar hay dos que hablan de una situación similar. Parece un tema recurrente y por lo tanto del que ya puedo presumir cierto conocimiento. Vamos a intentar desgranar la situación, comprenderla, en un primer momento. No busco justificar, quiero comprender (me). Creo que me puede ayudar a seguir dando algún paso. Allá voy:

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#desAnudando #korapilatzen #15 Construyendo un propósito como organización

Entrega número quince del comic #desAnudando Alex Orbe y Asier Gallastegi

Cultivando decisiones 2021 Erabakiak landatzen

(posta berberan baina geroago euskeraz)

No creo que la sabiduría detrás del Tetralemma hubiera contemplado desde ninguna de sus posiciones que alguien lo utilizara como árbol de navidad. Un guiño de irreverencia desde un hombre que, a veces, peca de lealtad ciega a las estructuras tal y como las atrapó la primera vez.

Escucho que os habéis vestido de rojo impacientes por despedir el 2020. En algunas casas van a cambiar las uvas y el cava por chupitos de vacuna.

A mí, a nosotros, este año nos ha encontrado en el aire. Estábamos saltando. Hemos sentido bien el temblor de tierra. La altura no nos ha hecho insensibles. Los dolores y frustraciones también afectan a tres palmos del suelo. Pero estábamos arriba, sostenidos por todo lo vivido en 2019. 

Me vais a perdonar, desde este lugar, y seguramente por la distancia, le he cogido un poco de cariño a este año que se nos va. 

Entré en el año con una conversación que me ha acompañado los doce meses. “Imagínate que así como vivas este próximo año será como lo hagas en los siguientes diez”. ¿Lo habéis pensado alguna vez?. La presión en cada decisión suficientemente importante se antojaba elegante.

De pronto, hacia mediados de Marzo, pareció que el margen para decidir se reducía considerablemente. Lo primero que pensé, en relación a la pregunta, fue: “Comenzará a contar cuando se acabe la pandemia”. (Os imagináis que sonrío mientras escribo ¿verdad?)

Y hubo un viaje al ritmo y propuesta del árbol de esta postal. Del dilema entre dos posibilidades que parecían opuestas, a la integración. Desde ahí, a plantearnos la posibilidad de algo totalmente diferente y, por último, a invitarnos a aprender sobre nosotros en relación a esta situación. 

En esta urgencia por cambiar de año, prefiero permanecer solo unos segundos más en el aire. 

Este año hemos sido más conscientes que nunca de los límites de modificar los presentes y futuros. Hemos cursado tercero de incertidumbre y entrenado los músculos necesarios para hacer palanca en los potenciales. Yo no quiero volver a las fantasías de omnipotencia. Necesito seguir bailando en parte esta música. 

Este año que viene también será corto e intenso. Este año me regalo y os regalo, como pequeño tatuaje recordatorio, este “Cultivar decisiones”. 

Llamamos decisión a ese momento donde damos el paso necesario para continuar o cambiar. Es mágico y necesario. Ocurre que seguimos reforzando esa imagen épica, personal, consciente y racional del acto final.

Este año quiero seguir siendo más consciente de todo lo que está antes y después. De lo invisible, lo que permanece, las afecciones mutuas, las estructuras que condicionan, las pequeñas decisiones anteriores que construyen contextos para las siguientes, los libros que leo, las series que elegimos, las conversaciones que busco y eludo, los proyectos profesionales en los que enrolarme … Este año quiero seguir cultivando decisiones. Os deseo cultivar decisiones.

Erabakiak landatzen

Ez dut uste Tetralemma-ren atzeko jakinduriak inoiz imajinatuko ikusko zukeenik bere edukiak gabonetako zuhaitz gisa erabiltzea. Inozokeriazko keinu bat baino ez da, batzuetan egiturei leialtasun itsua eman dien gizon batengandik, lehen aldian harrapatu zituen bezala.

Gorriz jantzi zaretela entzun dut, 2020ari agur esateko irrikaz. Etxe batzuetan mahatsa eta cava txertoaren txupitoekin aldatuko dituzte

Ni, gu, aurten airean aurkitu gaitu. Saltoka ari ginen. Ondo sentitu dugu lurrikara. Altuerak ez gaitu sentibera bihurtu. Oinazeek eta frustrazioek lurraren hiru ahurretan ere eragiten dute. Baina goian geunden, 2019an bizi izandako guztiari eutsita.

Barkatuko didazue… Leku horretatik , eta segur aski distantziagatik, maitasun pixka bat hartu diot alde egin duen urte honi.

Hamabi hilabeteak lagun batekin izan nuen  elkarrizketaren eskutik  sartu nintzen urtean. «Pentsa, datorren urtean bizi zaren bezala, hurrengo hamarretan ere hala izango dela». Pentsatu al duzue inoiz? Erabaki bakoitzaren presioa dotorea iruditzen zait.

Bat-batean, Martxoaren erdi aldera, erabakitzeko tartea nabarmen murriztu zela ematen zuen. Galdera horri buruz pentsatu nuen lehenengo gauza zera izan zen: «Pandemia amaitzerakoan hasiko da kontatzen”. (Idazten dudan bitartean nire irribarrea imajinatzen duzue, ezta?).

Eta postal honetako zuhaitzaren erritmora eta proposamenera bidaia egin genuen. Integrazioaren aurkakoak ziruditen bi aukeren arteko dilema. Hortik, guztiz desberdina den zerbaiten aukera planteatzera, eta, azkenik, egoera horri dagokionez guri buruz ikastera gonbidatzera.

Urtez aldatzeko premia honetan, nahiago dut segundo batzutan airean egon.

Aurten inoiz baino kontzienteago izan gara gaur egungoak eta etorkizunekoak aldatzeko dugun gaitasunaren mugez. Ziurgabetasunaren hirugarren maila osatu dugu  eta potentzialetan palanka egiteko behar diren giharrak entrenatu ditugu. Nik ez dut ahalguztidunaren fantasietara itzuli nahi. Musika hau dantzatzen jarraitu behar dut.

Datorren urtea ere laburra eta bizia izango da. Aurtengo oparia, niretzat eta zuentzat,”Erabakiak landatu” hau, gogoratzeko tatuaje txiki gisa egina.

Jarraitzeko edo aldatzeko beharrezko urratsa ematen dugun une horri erabakia esaten diogu. Magikoa eta beharrezkoa da. Gertatzen da azken ekitaldiaren irudi epiko, pertsonal, kontziente eta arrazional hori indartzen jarraitzen dugula.

Aurten, lehen eta gero dagoen guztiaren jakitun izaten jarraitu nahi dut. Ikusezinetik, irauten duenetik, elkarrekiko afekzioetatik, baldintzatzen dituzten egituretatik, hurrengoetarako testuinguruak eraikitzen dituzten aurreko erabaki txikietatik, irakurtzen ditudan liburuetatik, aukeratzen ditugun sailetatik, bilatzen eta lortzen ditudan elkarrizketetatik, biltzen nauten proiektu profesionaletatik konszienteago izanez, aurtengo erabakiak landatzen jarraitu nahi dut. Zuentzako ere desio berbera: erabakiak landatzearena.

Dibujo y animación del gran Alex Orbe

Leer para tener más permiso para escribir y conciencia de vivir

Acabo de terminar “El año del mono” de Patti Smith. Hace unas semanas cansado de libros de ensayo busqué algo a medio terminar en mi biblioteca de biografías y pasé unos días con Viv Albertine y las bandas de Rock y Punk de los 80 londinenses. Después de este frescor buscaba continuar surfeando y busque biografías relacionadas con la música y escritas por mujeres. “Eramos unos niños” me llevó a la creación, la experimentación, el deseo y la impostura como el paso artificial a otra naturaleza. Así llegue a los brazos de la Smith. 

He empezado a escribir ya en mi cabeza un post que hable de mi relación con los libros. No sé si resistiré hasta el final de este post sin spoilers, es muy factible que al terminar este texto ya no sea tan necesario escribir otro más. Comparto mis lecturas en Instagram a través de este hashtag #korapilatzenLIB y en un álbum de Pinterest. Es extraño este exhibicionismo, será que me estoy quitando de otras maneras de mostrarme.

Patti Smith dialoga con un rótulo luminoso a lo largo de este último libro. Me parece una buena elección. Estoy seguro que detrás de muchos rótulos hay más vida y perspectiva que detrás de algunas personas. Reconozco que me ha costado seguir el hilo y de pronto esto es lo que rescato con más valor de su propuesta. Escribe la poeta:

«A menudo nos planteábamos por qué los escritores, en un afán de producir lo inclasificable, acostumbran verse obligados a poner una etiqueta que identifique una obra con la ficción o la no ficción. A ambos nos motivaba la perspectiva de escribir un libro de facetas tan únicas que uno no se sintiera presionado a distinguir una cosa de la otra»

Me ha hipnotizado su manera de unir las palabras, las ideas, las vivencias, descripciones y proyecciones. Todo mezclado. Absolutamente consciente de la imposibilidad de dibujar fronteras claras entre lo útil y lo inutil, lo verdadero y lo inventado. De pronto he sentido más permiso y libertad para escribir. Y esto es lo que estoy haciendo ahora mismo.

https://faroutmagazine.co.uk/patti-smith-personal-polaroid-collection/
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Refrescando aspectos clave de las preguntas de escala en el enfoque centrado en soluciones

“We can now what better is without knowing what good is.”

Steve de Shazer
Image from page 88 of «With the children on Sundays, through eye-gate, and ear-gate into the city of child-soul» (1911)

Cuando me embarco en un proyecto suficientemente ambicioso leo, converso y contrasto. No es exactamente inseguridad. Se trata por un lado de responder las preguntas de mi cliente con mayor eficiencia y por otro, que no menos importante, aumentar mi capacidad de aprendizaje durante el proceso.

Cuando he acompañado y acompaño procesos de definición de propósito, por ejemplo, he querido acercarme a diferentes autores y autoras. A veces traigo parte de estos textos a las sesiones. He contrastado con algunos compañeros y compañeras sobre nuestras practicas y paradigmas. Cuándo he descubierto algo que me atraía especialmente he escarbado un poco más en sus límites procurando no caer en el auto-boicot de encontrar todas las costuras y abandonar por cinismo.La práctica, los elogios e insatisfacciones me ayudan a seguir matizando.

En estos momentos es el caso de un proyecto donde decidí trabajar con preguntas de escala en varias sesiones y con diferentes equipos dentro de la misma organización.

Trabajo mucho con este tipo de preguntas con equipos. Me ayuda a centrarme en la diferencia en lugar de los absolutos para medir avances, no perder de vista el foco del trabajo y trabajar con las subjetividades individuales y colectivas salvando en la medida de lo posible mis proyecciones.

El foco inicial, en este proceso, tenía que ver con realizar un diagnostico. Sabemos que toda pregunta es una intervención así quede manera paralela a la pregunta de; “en que lugar os situáis en relación a este escenario futuro y que necesitaríais para dar un paso hacia delante” ya estábamos lanzándonos a construir un presente diferente.

Tras las primeras sesiones con equipos que permitieron abrir algunas conversaciones que parecían complejas de afrontar a priori, llego el momento de trabajar con las personas que coordinan estos procesos.Dos días antes conversando con un par de colegas con los que comparto pasión y exploración dentro del marco del trabajo centrado en soluciones me invitaron a acceder a varios materiales que el peruano Jorge Ayalacompartía en su pagina web. Eskerrik asko Naia eta Jose!

Leer y escuchar a este autor me ayudo a reconectar con una manera situada del uso de la pregunta de escala. Comparto con vosotros algunos aprendizajes tras este contraste para continuar la exploración y el aprendizaje. Como imaginareis ya definieron mi siguiente vez trabajando con este tipo de preguntas y por lo tanto están contrastados. De hecho para mí es un volver a conectar con una forma anterior más cercana a cuando aprendí desde este enfoque hace ya unos cuantos años.

Where you stand determines what you see and what you do not see; it determines also the angle you see it from; a change in where you stand changes everything.

Steve de Shazer

Algunas claves para trabajar desde este enfoque y con esta herramienta:

  1. Es importante construir un escenario de Futuro deseado antes de usar una pregunta de escala. Necesitamos una buena conversación para descubrir el sueño y lo que lo habita; habilidades, conocimientos… Necesitamos que las personas puedan sentirse en ese punto alto de la escala hasta el punto de sentir como es estar allí (Recordar diríamos en sintonía al fondo de la pregunta milagro tal y como la explicábamos en este otro post) Importante no hacer demasiado pronto la pregunta de escala. Importante comenzar enfocados en la solución no en el problema.
  2. Definimos bien lo que significa el número 10. Dónde 10 supone que has logrado ya el objetivo que te traía a contactar conmigo y en todos sus desarrollos posibles. Describiendo bien como es ese estar; olores, sabores, horas, expresiones de las personas con las que compartes proyectos… Tiene que representar la presencia de una solución y no la ausencia de un problema. Ayudamos a narrar la historia. Buscamos que las personas conecten con esta historia.
  3. No invertimos ni tiempo ni energía en definir el 0. El cero no se elabora. Cero es el momento en el que peor han estado las cosas. Cero es todo lo opuesto a 10.
  4. ¿En qué lugar os encontráis en relación a este futuro deseado? En una escala de 0 a 10 donde 10 significa que estáis disfrutando de ese futuro deseado y cero supone absolutamente lo contrario, ¿En qué lugar os ubicáis?. Cuando las personas se sitúan en el número actual en relación al 10 exploramos en primer lugar como es ese momento. Queremos saber de lo realizado. Una pregunta que puede ayudarnos puede ser ¿Qué es lo que hacéis para estar en este número y no en un cero?, ¿Qué has hecho para lograr estar en un tres y no en uno? Siempre indagamos sobre Qué viene haciendo este equipo en este momento. Descubres historias que nos ayudan a conectar con conocimientos. Las personas siempre llegan habiendo hecho algo útil.
  5. El siguiente paso es explorar algún momento en el pasado donde puedan recordarse con una percepción de sí mismas por encima de esta puntuación actual ¿Cuál ha sido el punto más alto en que os habéis sentido en esta escala? Sentís que estuvisteis tres/cuatro/cinco pasos por delante de donde estáis ahora ¿Que hicisteis?, ¿Cuando fue?, ¿Cómo?, ¿Quienes apoyaron?, ¿Que fue diferente en relación a como estas haciendo las cosas ahora?, ¿Que fue diferente?, ¿Cual fue el feedback que te dieron?… Rescatamos éxitos del pasado y fortalezas para avanzar hacia el futuro deseado.
  6. En este momento podemos preguntar por cómo avanzar. Después del momento presente y explorado los recursos del pasado. Debemos de tener cuidado con  cómo preguntamos para ir un paso adelante. No recomendamos preguntas del estilo: ¿Qué deberíamos de hacer? Si realizamos un listado de acciones vamos a aumentar la presión. Las listas solo las usamos para recoger lo que hicieron en el pasado y pueda servir para el futuro. La pregunta en este punto sería ¿Cuales serían las primera señales que dirían que habéis subido un punto en la escala?, ¿Qué supondríais que sería la primera señal que diría que estáis un punto por encima en la escala? ¿Qué os ayudaría a saber que estáis un punto más alto de dónde estáis en este momento?

Comparto un par de ilustraciones que hemos realizado que pueden ayudar a entender mejor el texto.

Resumiendo estos pasos en una lógica del tiempo tras la definición del futuro deseado:

  1. PRESENTE. Observan y descubren los logros del presente, del momento actual. Acciones, conocimientos que orientaron estas acciones, cuando sucedieron, quienes se dieron cuenta… Nos interesa descubrir detalles. Descubrir la historia detrás de este numero.
  2. PASADO. En segundo lugar exploramos los éxitos del pasado. Buscamos ese punto en la escala en el pasado que estuvo mas cerca del 10 y volvemos a preguntar por: quienes apoyaron, que dirían, cuando sucedió, como sucedió…
  3. FUTURO. El tercero se trata de esbozar los pasos hacia el futuro. Explorar señales qué aseguraran al equipo, a la organización, a ver qué han dado un paso un punto por delante de la escala. También aquí hacemos hincapié en aspectos de reconocimiento externo de este avance. ¿Quién se daría cuenta?, ¿Que os dirían?

De otra manera también podemos decir que utilizando escalas descubrimos tres tipos de narraciones:

  1. Actual. Historia de cómo han afrontado la vida situándose en el mundo actual. Descripciones positivas.
  2. Historias de éxito del pasado. Lo que la persona hizo en el pasado para situarse en un pinto por encima del lugar actual
  3. Futuro. El paso siguiente a dar para seguir avanzando.

Son historias que incrementan en las personas el sentido de reconocimiento de sus propios recursos, fortalezas y habilidades. En todas las respuestas van a compartir estrategias.

El uso de este tipo de preguntas nos interesan para medir percepciones.¿Cómo de cerca están de esta situación? Surgen de un deseo vinculado al futuro deseado. En algunas ocasiones utilizamos una versión más ligera donde nos situamos en un número en relación a una sentencia o propuesta y preguntamos por cómo pudiéramos avanzar para recoger aportaciones que pudieran mejorar la situación desde laque nos evaluamos. Además realizamos este ejercicio con una línea en el suelo y activando a las personas para que incorporadas  (Incorporar: Sumar, agregar o unir una parte a un conjunto de elementos integrándolos en un todo. Levantar, izar y poner derecho el cuerpo o una parte de él que se encontraba tumbado. Agregarse una o más personas a otras para formar un cuerpo) elijan un lugar en la escala física. Seguiré usando este tipo de preguntas, ahora trayendo con mas fuerza algunos de los matices recogidos en este texto y que me alinean aun mas con el enfoque centrado en soluciones.

A veces soy consciente de cómo atrapamos algunas técnicas y las usamos fuera del paradigma dentro del que surgieron. Yo procuro estar atento a revisar estas prácticas y reconectar con su origen. Tenemos ya un recorrido y bebemos de fuentes muy diferentes. La propio tensión y paradoja es una oportunidad para ir más lento y consciente. Además en ocasiones, cuando trabajamos con otras personas en equipo, y cada uno aporta sus metodologias no tenemos tiempo para compartir estos marcos de sentido. Y cuando tenemos tiempo también es complejo trasladar este tipo de saberes. La mezcla es compleja y a veces provocamos intervenciones paradójicas en este superponer perspectivas. No descarto que estas sean también funcionales.

Dos ideas más a modo de bonus track que también escucho a este autor y me parece interesante compartir:

  • Recordar que estas escalas miden una percepción subjetiva y personal. Podemos no estar de acuerdo pero los que estamos equivocados somos nosotros. Estos números no nos están evaluando a los profesionales ni el espacio de acompañamiento. No es una evaluación científica ni una calificación. La persona es la experta. Cuando no estas de acuerdo con el consultante, tú estas equivocado. Los abordajes a favor del consultante. Mas que la confrontación invitan a la reflexión.
  • Sobre medir la confianza en relación a avanzar hacia el objetivo. También esta puede ser otra manera de trabajar con la escala De 0 a 10 donde 10 es tengo mucha confianza. ¿Cuanta confianza tienes en que podáis realizar los esfuerzos que os proponéis en esta semana? Y el ejercicio es igual; exploración de presente, pasado y hacia futuro. ¿Qué podría daros más confianza?

De la digitalización confinada a la facilitación presencial higiénica (2/2)

En Julio dejamos esbozados algunos escenarios presenciales para la vuelta de verano. Reconozco que en mi interior no pensaba que muchas de estas propuestas fueran a desarrollarse en una sala. Los días avanzaban, también nuestros encuentros para preparar estas sesiones y comenzamos a bailar en la pista.

Mi primera reacción fue de pereza por retomar los viajes. Os lo contaba, estoy disfrutando mucho de conectar desde mi oficina. Es más rápido, la experiencia es diferente pero no peor y gano en calidad de vida comiendo en casa y paseando un par de tardes a la semana.

El primer encuentro físico fue en la planta de una empresa industrial. Un círculo de 30 personas rodeadas de máquinas. Al comenzar sentí cierto vértigo. Como si se me hubiera olvidado trabajar en directo. Como casi siempre fue decirlo y disolverse el nudo. Unos segundos después estaba disfrutando de tejer conversaciones escuchando gestos, palabras y cuerpos. Días más tarde en ese mismo espacio y dando un paso más adelante tuve que pensar cómo transmitía la información (me decante por unos folios en el suelo) y como recogía aportaciones (llevé bolígrafos para cada persona y les pedía que escribieran en los folios). Comparto que salí del encuentro sabiendo que algo importante se me había escapado y lo achaque a cierta falta de entrenamiento aunque ahora pienso que es algo más importante y dinámica de la organización.

¿Podemos usar postits?, ¿tocar el mismo material por diferentes personas?, ¿trabajo en grupos?, ¿hablar por parejas?, ¿puedo moverme por la sala o tengo que estar quieto en una esquina de la sala?, ¿pueden moverse el resto de personas?…

La sensación es que el permiso para digitalizar los procesos fue un acuerdo colectivo y que tuvo en el primer shock un aliado. Invertimos energía para repensar la interacción, la enseñanza, el aprendizaje… en el mundo de los ceros y los unos y no fue mal. 

En esta ocasión no pareciera que había que adaptar nada, era volver a lo de antes. Imagino que así será para quienes se apoyan en presentaciones de powerpoint, videos y conferencias. Yo ya no sé hacerlo así, lo tengo olvidado. He pasado más de 10 años mezclando experiencias y deconstruyendo este formato. Pensé que no funcionaba y que necesitaba experimentar con otras maneras y fue bien. ¿Ahora? ¿Cómo es retomar el trabajo presencial en este contexto?

Una vez más la respuesta no puede ser única. Los protocolos se interpretan por las personas y los contextos varían de manera sutil pero significativa.

Tras esta primera sesión la siguiente ocasión fue para un ayuntamiento. Alrededor de 45 personas en un anfiteatro con una distancia de dos metros entre las sillas. En este mismo lugar tuve dos sesiones diferentes. La primera con el objetivo de transmitir y experimentar con algunos aspectos vinculados a la comunicación. Prepare la madre de todos los powerpoints con 54 diapositivas que no utilice. La conversación fluyó siempre con la sensación de no haber alcanzado a experimentar. 

Sobre nuestro cuerpo en este tiempo de distancia física necesitamos continuar explorando. En las sesiones online me levanto, muevo mis manos hacia la cámara, me aparto… en la sala aún más. No es difícil verme subido a una silla para escenificar los efectos de la “superioridad moral” en las conversaciones. Y aun así necesitamos algo más que teníamos antes y ahora hay que reinventar. Hay muchas maneras de contactar entre las personas, yo me había permitido tocarnos y construir físicamente juntos y juntas como un ancla y metáfora.

En esa otra sesión y en el mismo espacio me apoyé en la aplicación que os presentaba en el post anterior; “Mentimeter”. Muchos años sin encender una pantalla en sala porque mantenía y sigo manteniendo que puede apagar personas. En esta ocasión conseguimos que los móviles y proyector fueran aliados para aumentar la experiencia. Lanzo preguntas que vamos contestando a través de nuestros dispositivos y conversando sobre los resultados de las escalas, nubes de palabras, respuestas… 

Unos días más tarde volvíamos a sala con los últimos módulos de la formación en Coaching de Equipos de Emana. Tuve que reestructurar mi propuesta eliminando las actividades que requerían contacto y el uso del mismo material por parte de diferentes personas. Para poder trabajar con las figuras y realizar algunos ejercicios prepare unos kits personalizados. Dos días antes imprimí material, recorte tarjetas, incluí gomets, un caramelo y lo deposité en cada silla al comienzo del trabajo. En estos momentos y a pesar de poder leer aún algún material donde mantienen esta precaución por la supervivencia del virus en las superficies parece que está perdiendo relevancia y que la recomendación sigue siendo mantener la higiene. Litros de gel en este curso 

Sigo usando las paredes para compartir las ideas. Es parte de mi manera de trabajar dejar un rastro de todo lo que avanzamos y luego volver a él. No todo necesita ajustes. Solo que las paredes se achican al abrir las ventanas 

Seguimos trabajando y experimentando. Ya tengo la sensación de ir construyendo algo un poco diferente como respuesta a los límites. Creo que en la manera de hacer de muchas personas habrá una “época covid” como la azul de Picasso 

Y dejando para el final algo realmente importante, todo este trabajo lo hacemos con mascarillas en nuestras caras. No me peleo ni un minuto por esta situación. No discuto la medida. La asumo. En Julio me compré algunas mascarillas de tela que pudieran servir para el verano, en Septiembre me hice con otras más formales para el trabajo. Todas están en casa. Las mascarillas quirúrgicas son las que me garantizan que protejo y me protegen. Además me ayudan a respirar mejor. 

Dentro de unos días me llegarán las máscaras transparentes que han patentado y fabricado desde Walterpack de NERgroup. https://weetbe.com/ Confio en este material como un paso adelante que combine protección con accesibilidad. Necesitamos explorar todos los puentes en este tiempo de brechas y distancias. 

¿Cómo está siendo vuestra experiencia en la facilitación presencial higiénica?