Taller con Arawana Hayashi en Barcelona y el trabajo con el cuerpo en equipos y organizaciones

Arawana Hayashi viene a Barcelona de la mano de Emana. Quiero contribuir a difundir esta buena nueva y, en este momento de repensar mi vida digital, voy a usar mi blog para hacerlo.

Cuando pienso en el trabajo con el cuerpo en el trabajo de acompañamiento a organizaciones y equipos me vienen un rosario de imágenes. No voy a ordenarlas, os las comparto según llegan.

Viñeta 01. Acababa de comenzar a trabajar como educador social y un grupo de profesionales de distintas organizaciones del casco viejo de Bilbao trabajamos junto a un terapeuta durante varias sesiones. Recuerdo una sala oscura y con poca iluminación, cojines volando, escenas en las que poníamos limite a la exigencia con toda la expresión, de pie, gritando, haciendo aspavientos con las manos…

Viñeta 02. Con este mismo equipo en otra ocasión me recuerdo paseando por el espacio y recitando el listado de lo que decíamos ser y lo que no éramos. Todos andando sin rumbo fijo, cruzando nuestras miradas y afirmando una cosa y la contraria.

Viñeta 03. Nunca dí un paso adelante con la biodanza. La escuela de coaching ontológica la proponía como un canal para conectar con el cuerpo. Creo que me confrontaba demasiado con mis miedos, con un cuerpo que comenzaba a tener dimensiones “poco gráciles”. Tampoco entendía demasiado el paraqué.

Viñeta 04. Descubrir el mundo de las constelaciones me ayudó a hacer este acercamiento de una manera más “racional”. Siempre he sentido una buena conexión con mi intuición y mis emociones. Incluso desde una experiencia de cierta disociación. Este trabajo me permitió comparar que significaba más cerca y más lejos, detrás o delante, en el centro o fuera… Lo siento y lo comparto contribuyendo a la construcción de un mapa mental más abierto y colectivo.

Viñeta 05. Recuerdo ayudar a incorporarse del suelo a un maestro y compañero después de haber compartido una sesión de movimiento Rio Abierto dentro de uno de los congresos IOCTI en Uruguay. Nos tocaba acompañar a un grupo de aprendizaje durante toda la mañana y en ese mismo espacio. La sensación era. “Después de vivir esto ¿Qué hay que hacer más? ¿Qué se puede añadir?” Cuando llegue a Bilbao me apunté a las sesiones de Bego y no dejo de aprovechar la oportunidad cada vez que puedo.

Viñeta 06. Dentro de la formación de Coaching de Equipos que este año cumple su edición número 20 (Será especial. No lo dejéis escapar) hemos experimentado con distintas orientaciones de una manera transversal y especifica. En esta última recuerdo con fuerza el trabajo de Asier López de Gereño a través del Aikido y en los últimos años con la propia Bego. Lo tocamos con los dedos de la mano, sigue siendo un reto a seguir desplegando. A veces las preguntas y la investigación son más interesantes que las respuestas.

Viñeta 07. Trabajo con esculturas familiares en el contexto de la formación de Terapia Familiar Sistémica. Cada miembro d ela familia modelaba al resto hasta lograr la fotografía que reflejará la situación actual de la familia, desde su punto de vista, y la deseada, también desde sus necesidades.

Viñeta 08. Trabajando junto a Txelu Balboa de CBB dibujando mapas en el suelo con cintas de colores y lanzando preguntas que solo se pueden responder sitúandonos en el espacio.

Dicen que uno solo puede decir que ha entendido algo hasta que sabe expresarlo a través de las palabras. Creo que hay afirmaciones que tienen sus límites y esta es una de ellas. Hay muchos textos y personas expertas (mención especial a Nazareth Castellanos que explica lo difícil sencillo) que podéis leer para romper la creencia de los cuerpos gobernados por el cerebro.

En todo este viaje yo tuve mi particular caída del caballo gracias a Arawana Hayasahi y el trabajo de presencia. Recuerdo con mucha fuerza las primeras sensaciones experimentando con el ejercicio de la aldea. No fue fácil para mi. No era un juego sin implicaciones. Sudaba y era incomodo. Salían a volar mis fantasmas. La cercanía a otros cuerpos me parecía un reto. Cuando me acercaba ya no sabía despedirme. El trabajo estaba pautado y me cuidaba sin sobreprotección, partíamos de nuestro cuerpo al encuentro del otro. La propuesta de “stuck” me parece una joya. Yo aún tengo anclas de aquel trabajo a las que vuelvo de vez en cuando. Estoy escribiendo y mi cabeza asoma entre dos manos que tapaban mis ojos.

Próximo 27 de Febrero en Barcelona de la mano de Emana. No te lo puedes perder

Otros posts en mi blog sobre Arawana Hayashi

Cuerpo e intuición: La oportunidad de trabajar con Arawana Hayashi

La estrategia como el arte de dejarnos llevar por los factores facilitadores. Arawana Hayashi en Barcelona.

Arawana Hayashi; Kintzugi, sensación sentida y MA

El cuerpo (7 de 6); flotador

“Bienaventurados los fracturados porque dejan pasar la luz”

Alaign Vigneau (En la contra de la Vanguardia)

Cuando uno pierde peso, bastante peso, entorno a su cintura permanece una suerte de flotador deshinchado. Depende de lo que uno llego a albergar el hinchable ocupa más o menos sitio. Esto de las gorduras es un mundo de subjetividades. En mi caso es lo suficiente como para recordarme que allí hubo y puede volver a haber. Es una cavidad plástica que tiene la capacidad asombrosa de recuperar su antigua forma en más menos tres soplidos.

Te vas dando cuenta pero lo que te pasas o controlas no tiene un impacto inmediato y cuesta, a mi me cuesta, conectar acción con consecuencias cuando no son inmediatas (Creo que es algo compartido en la medida que suele ser parte de los contenidos que solemos abordar cuando pensamos en cambio desde la perspectiva más sistémica)

1459687423731-1051366022 (más…)

El cuerpo (6 de 6); desear

Decía mi padre que al cuerpo habia darle lo contrario de lo que te pide. Ha sido una frase que me ha resonado muchas veces. No entendía el objetivo de renunciar al placer, a la comodidad, que es lo que buscaba.

Era una llamada al esfuerzo, claro. Y transmitía también cierto miedo a que fuera el cuerpo el gobernador, el que mandará por encima de la razón o las razones. La tesis era que si nos dejabamos llevar acabaríamos perdiendonos. Como si el sofa tuviera la capacidad de engullirnos si no entrenábamos algunos músculos.

Me regalaba el otro día una amiga una frase de Gurdjieff: “Haz que te guste lo que no te gusta”. La verdad es que las frases tienen su parecido, hay algo en ambas a lo que me resisto, tiene que ver con saltar por alto y muy rápido la opción de un camino más corto al bienestar inmediato. En otras palabras; dar al cuerpo lo que te pide y tomar de lo que te gusta.

Tiene entonces el deseo una cara directa, común, compartida,… es el aliado, maestro de limites, la brujula que te lleva a esquivar los obstáculos, a encontrar los tesoros, las viandas mas jugosas.

Gustave Doré
Gustave Doré

Hay en este seguir lo que quieres a veces algunos dolores. El dolor de tomar demasiado, de no oir la voz que te avisa; “es suficiente”,… A veces es como escucharte tanto que te volvieras sordo de ti, tan (aparentemente) conectado con lo que quieres, que te olvidarás de ti mismo. (más…)

El cuerpo (5 de 6); escritura corporal

Da igual que es lo que quieras contar, cuando coge forma de palabras las emociones, lo percibido, lo tocado coge forma de aire. Escribir sobre el cuerpo se parece mucho a pensar sobre el cuerpo. Y si, se parece bastante a una contradicción.

Las contradicciones se parecen mucho a dos puntos cercanos y familiares en una ciudad. Todos los días salimos de nuestra casa para dirigirnos, por ejemplo, a trabajar. Hay paseos cortos que a veces no nos ayudan a conectar y desconectar, hay viajes que hasta nos dejan conectar con algo diferente al punto de partida y de llegada,… Sea cual se el caso a fuerza de repetir el itinerario, todas las etapas intermedias comienzan a ser cercanas.

Reconocemos a las personas que cruzan por el mismo lugar a la misma hora, la energía con la que baldean un portal concreto todos los lunes, el olor a tortilla de ese bar dónde antes solías desayunar, la desobediente consciente que se resiste a los tirones de su hermano mayor para legar al bus, los pendientes de aro de esa chica que parece que en cualquier manera va a comenzar a saludarnos,…
En este ir de las ideas a las emociones empiezo a tener la sensación de mezclar un lugar con el otro. Como si en la nebulosa comenzará a ver algo más importante. Como en los versos de Laboa.

Conexión y desconexión pueden ser otros nombres para A y B. Ir de un lado a otro me ayuda a encontrar lugares intermedios, escalas,… Nada esta claro y tampoco tiene que estarlo. También esto esta bien. Si no me pillará pretendiendo atar lo inabarcable mediante “ingeniosos” giros mentales podría significar que esta vez no había habido viaje.

Me esta costando terminar estas frases. Creo que conectar con el cuerpo necesita de menos palabras.

Este blog es un lugar de palabras e imágenes y va a seguir siéndolo. Quizás puedo aprender a escribir de otra manera más “corporal”, menos pluscuamperfecta, algo más directa, menos pendiente del aplauso y de dobles saltos mortales hipnotizadores.

No esperen decálogos ni sentencias univocas. No soy así. No quiero renunciar a la parte del lío en el que entro cuando pretendo acercarme a las palabras de los cuentos, a las que tocan, las que quieren contar algo que aun no ha cogido forma, disfrutes, balbuceos e intentos fallidos.

Como escribo, trabajo, vivo. Y si; Definitivamente, perderse es un buen lugar.

Estas palabras están leídas antes, conversadas, escuchadas, discutidas y bailadas. Una vez más gracias.

El cuerpo (4 de 6) : Aprendizaje por Identidad

“No se aprende a boxear leyendo libros. Yo conozco esos libros, dentro hay fotos y dibujos que muestran cómo colocar los pies y los brazos, el ángulo de tu brazo y todo eso, pero todo parado. No hay ninguna sensación de movimiento. El boxeo es movimiento, lo que cuenta es el movimiento»

Esto lo dice Deedee el entrenador del gimnasio del Bronx dónde Loïc Wacquant escribió “Sobre las Cuerdas”.

The Library of Congress (CC) Louisiana Young Ful SS, 5/13/14 (LOC)
The Library of Congress (CC)
Louisiana Young Ful SS, 5/13/14 (LOC)

Hay algunos aprendizajes que apenas necesitan de teoría y comprensión intelectual. El Boxeo es uno de ellos. Los golpes en tu cara te recuerdan levantar la guardia y los que llegan a tus costados que sería bueno bajar los codos para proteger las costillas. Además hay una colección de matices en la postura que solo se quedan si los pruebas con tu cuerpo y en relación con otra persona.

De alguna forma cuando hablamos de competencias como foco de una planificación o de una formación, también hablamos del cuerpo en acción. Hacemos hincapié en la integración en marcha de actitudes, conocimiento y habilidades. Por separado no son competencia, cobran esa categoría en relación actuada.

A veces hablo de pensar con los dedos, de pensar haciendo (base en la aproximación de, por ejemplo, el pensamiento y diseño o “design thinking” o del trabajo de psicodrama, constelaciones,…). Los kinestésicos exploran/exploramos el mundo probándolo.

En el mundo del trabajo con personas el contenido y los saberes, lo que llegamos a comprender cognitivamente, es solo una parte pequeña de lo que nos interesa. Hay un mar de datos y conocimientos que, no solo se escapan de lo que alcanza nuestra cabeza, sino que a menudo se diluyen ante nuestra inercia al análisis.

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El cuerpo (3 de 6)

En lo que yo conozco de novela negra hay dos recursos que se repiten hasta ser una seña de identidad. Una es la descripción minuciosa. El protagonista deambula por un barrio y nos regala todos los detalles de ese escenario. Otro, que me interesa especialmente ahora, es el del soliloquio. El detective comparte la conversación que tiene consigo mismo durante buena parte de la aventura. Es la forma que tenemos de seguir sus pesquisas, como une datos,… Es como si pudiéramos acceder a la madriguera de su cerebro. Tenemos el privilegio de conocer en tiempo real su aproximación por cadena de hipótesis.

Es también una forma especial de conocer al personaje. Vemos lo que hace y de alguna forma entendemos porque lo hace.

Pongámonos en modo novela negra. (Para los que tengamos algunas décadas igual nos puede servir desenterrar a Mike Hammer y esos primeros minutos de cada capitulo) Continuamente conversamos con nosotros mismos como queriendo unir puntos distantes y desordenados.

A veces este ejercicio sirve para recordar y aprender y otras para planificar y dar estructura a los siguientes pasos. Otra buena parte del tiempo sirve, como avanzábamos, para echar de menos un pasado que hemos disfrazado y tener miedo a un futuro que esta por construir.

Además este juego de solitario mitad azar, mitad “mehagotrampasamimismo” se convierte, como a veces ocurre en la novela con el personaje principal, en la idea más cercana a lo que entiendo que soy. La edición más alta de lo que soy, mi yo pensante, mis ideas, mi lucidez,… Cuando a menudo se trata de una suerte de redes de araña.

El concepto “presencia” aparece cada vez con más frecuencia en mis búsquedas. El marco de la teoría U y el trabajo de Otto Scharmer y Arawana Hayashi, la idea de “docente presente” de Daniel Pennac, Erick Tholle y su propuesta en el best seller “El poder del ahora”…

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El cuerpo (2 de 6)

¿Para que engordamos? Si, creemos y yo lo hago, que todo lo que ocurre en los sistemas, personales, familiares y organizacionales, sirve a un propósito; ¿para que engordamos?

Cómo solemos preguntar en las organizaciones y en sesiones de coaching; ¿Para que otro problema es este problema solución? Y aquí cada uno comenzamos a dar vueltas a nuestra cabeza y estomago.

Los animales engordan conscientes de las estaciones, del cambio determinante en el clima, de su contexto y de los retos que trae este nuevo tiempo. Engordar, en el mundo animal, es hacerse con esa reserva de energía necesaria para afrontar este periodo que se acerca, que sabemos va a ser exigente y necesita de más energía, de combustible para un viaje sin apenas gasolineras.

Toronto History en Flickr CC
Toronto History en Flickr CC

Conscientes de lo que esta por venir, conectados a un saber colectivo y ancestral, habiendo percibido los cambios en el clima que anticipan un invierno más o menos duro, los animales se SOBREalimentan hoy para SOBREvivir mañana.

Y estaréis pensando en lo que nos diferencia y en como nuestro engordar no esta tan conectado con lo que es funcional. Y más cuando cogemos distancia del origen de nuestra necesidad de hacer más grande nuestro cuerpo y solo nos podemos fijar en círculos más pequeños ligados al placer a corto plazo, la glotonería (que entiendo que tiene diferentes caras y una es la de comer más),…

Si. Y además quiero pensar que hay algo de esto que nos une al resto de animales que también funciona. Creo que engordamos atentos a lo que ocurre y a nuestra interpretación de los datos. Sentimos que necesitamos más para dar más.

Y entonces esto no se trata únicamente de comer menos, hacer dieta, movernos más rápidos, equilibrar lo que entra con lo que sale,… no solo. Comparto dos claves que pudieran interesarnos a quienes un día intuimos, como en Juego de Tronos que “The winter is coming”… 😀

 

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El cuerpo (1 de 6)

Comienzo a escribir sobre el cuerpo. Lo voy a hacer seis veces y a lo largo de este verano. Será extraño escribir, porque lo que quiero contar se siente, es dolor, placer, experiencia de limite y potencia… experiencia.

Hoy peso 30 kilos menos y uso un pantalón 10 tallas menor que el que usaba hace 6 meses. Sigo gordo estadísticamente hablando pero mucho más ligero.

Flickr  ✠ drakegoodman ✠Pareciera que junto a los kilos físicos se hubieran ido otros más etéreos pero igual de pesados. Liviandad es una sensación que me acompaña. Al comienzo conviví con la ansiedad, un poco después con el cansancio, más tarde con cierta falta de azúcar en el cerebro que me impedía leer y escribir,… Ahora es parecido a un desapego liviano.

Como lo compartía hace unas semanas en un curso pienso que bajar peso es una escuela de gestión del cambio. Sería un post bonito, quizás más adelante. Me propongo contaros durante las próximas semanas algunos aprendizajes e ideas con las que me he ido topando en este particular viaje.

Porque uno ya comienza a adelgazar antes de decidir comer menos. Algo va cambiando para que uno pueda plantearse tremenda aventura contra la inercia, la costumbre, su entorno, los ritmos y el mundo de las expectativas.

En este viaje han sido muchas las claves. Tengo la intuición de que una de estas ha afectado a este blog. Necesitaba dejar de pensar sobre, para vivir en. Escribir sigue siendo una necesidad, me ayuda a entenderme y a aprender de lo que hago. Creo que he necesitado un tiempo para comprender de otra manera, sin necesidad de capas “meta” que me protegieran desde la distancia.

Y sin embargo he emborronado hojas, rumiado frases, movido piernas y brazos y leído lo que otros y otras escribían sobre el cuerpo, el aprendizaje, las emociones, las cogniciones,…

Comienzo a mirar de nuevo, con renovado afecto, a este espacio, blog que hace unas semanas cumplió 5 años.

Cuerpo e intuición: La oportunidad de trabajar con Arawana Hayashi

Voy saliendo de mi cueva de playa, familia y libros. En el camino me he cruzado con el oso. Le he prometido no molestar los panales de abejas, el leerá sin abrir demasiado las paginas y sus manos estarán limpias.

Escribía hace unos años unas líneas que unían desnudez con lucidez:

“Yo empiezo a ser más listo el primer día que me pongo unas sandalias. Por el contrario mis pies me dan la información de que algo empieza a no ir bien cuando vuelve el calcetín y el zapato. El reto sería algo así como prolongar la sensación de frescor-lucidez y tener un buen armario repleto de zapatos y sandalias…”

Me gusta como lo expresa Galeano; «Desnudame, desdúdame» me gusta como lo canta Anari. “kenduizkidazu dudak, biluztu nazazu”.

Hoy más que nunca LUCIDEZ. De la que se escapa a medidas y cuadros, de la que se toca, la que une puntos lejanos, … Escribía hace unos meses Manel en su blog sobre la intuición. En el momento que nos toca vivir o despertamos a otras maneras de percibir, de entender o será como ver borroso sabiendo que entrecerramos los ojos.

CC Flickr  Underground PFV Uitgeverij
CC Flickr Underground PFV Uitgeverij

Somos conscientes del lugar que pisamos, sabemos de las miradas, de la extrañeza,… Hay libros y autores/as que nos interesan en la sección de “autoayuda” o, como me ocurrió hace bien poco a mi, en la de “esoterismo”. Bien, es la manera en la que intentamos aprender lo olvidado y potenciar nuestra manera de estar más intuitiva, la nuestra y la de las personas con las que trabajamos.

Muchas corrientes de trabajo terapéutico y coaching integran el trabajo consciente con el cuerpo como parte de su entrenamiento y estrategia. Llevar al cuerpo, que el cuerpo recuerde, escuchar su memoria,…

Uno esta gordo y hay una leyenda que mantiene de nuestra condición cierta desconexión entre nuestro cuerpo y nuestras emociones. Tuve que leer “Entre las cuerdas” de Loïc Wacquant para entender cuanta experiencia de esta liga entre una cosa y otra había en mi vida. Esto da para otro post.

Cuando diseñamos el curso de coaching de equipos contamos con nuestro amigo Asier Lopez de Gereño que integro de una manera más que interesante los conceptos que íbamos abordando desde la practica del Aikido. En las ultimas semanas he tenido la suerte de contar con mi amiga y experta en estas lides Malu Pelayo en el taller de “Mirada sistémica al proyecto profesional” que hemos facilitado en Eutokia. Ha sido una experiencia preciosa. Hay cosas que el cuerpo entiende y recuerda que nos es muy difícil entender y activar desde lo intelectual.

Y en el ultimo tiempo cerca, muy cerca el trabajo de “Río abierto”.

Dentro de una semana y de la mano de EMANA tenemos la oportunidad de trabajar con Arawana Hayashi. La primera vez que oí hablar de ella fue a Guillermo Echegaray, la conocí en el IOCTI de México organizado por Katia del Rivero y volvimos a trabajar con ella en el congreso organizado por Jan Jacob Stam en Holanda hace unos meses.

Arawana trabaja junto a Scharmer y Senge en el MIT. El concepto presencia y el proceso U son para mi ejemplos destacados de esta estructuración de los procesos más intuitivos.  Cada vez que he trabajado con ella he contactado con ideas y sensaciones nuevas que me ayudan a ocupar un lugar diferente en los equipos y los procesos de colaboración y creación. Creo que es LUGAR la palabra que más me resuena del trabajo con ella.

Contando las horas para participar de esta acción formativa. Será como volver a descalzarme. El reto; «prolongar la sensación de frescor-lucidez»

Aquí un video que grabamos en Amsterdam.

[vimeo https://vimeo.com/65510390]

“PERMISO PARA LEERSE A UNO COMO PROCESO” A lomos de una tortuga III. REFLEXIONES VERANO 2026.

Me he sorprendido leyendo una referencia al libro “El derecho a las cosas bellas” de Valls Boix en la entrada que hice similar a esta hace ahora un año. Es un libro que me atrajo desde que lo ví, lo he tenido en mis manos un par de veces, ojeado y solo hace unos días he dado el paso de terminar de leerlo espoleado por la recomendación de Pablo y Maria, habitantes recurrentes de la misma playa donde divago en verano. Reconozco, que ante mi tendencia a aflojar, me acerco a algunos textos con una mezcla de atracción, placer y culpa. Tengo la sensación de que el “virus” de la inactividad va a acabar de invadir todo mi cuerpo y que ya, nunca más, volveré a ser un ser productivo. Estos días estoy cerrando su lectura y confío en que la tensión que siento me atrape un poco más. Creo que me aporta lucidez y no es poco. 

En el tiempo con tiempo, que es para mi el verano, de vez en cuando rumio ideas, paseando filtro conversaciones hasta tener la fantasía de decantación y entonces me envió audios que pueden ser el germen de un nuevo texto-proyecto-manera, leo ensayo que me confronta y confirma…

En lugar de ganar rotundidad sigo navegando por la duda. 

Por un lado, en el momento en el que me propongo atrapar alguno de esos aprendizajes y compartirlo, por ejemplo, en un post, paro y me pregunto ¿También en el tiempo de descanso?, ¿es necesario?, ¿hay que sacar rendimiento a esas ideas que te han hecho sentido?…

Por otro lado siento cierto vértigo. En una edad donde la interpretación de los dejavus no se parece a esa lucidez de haber llegado antes sino de quizás estar repitiéndome sin darme cuenta y me pregunto: ¿A dónde se escapan estas ideas si no las escribo?, ¿en qué lugar permanecen lo que te hizo sentido?, ¿estarán contribuyendo silenciosamente a una manera de estar en la vida personal y profesional más estratégica, práctica, adaptativa, crítica y del bienestar?… Ojalá. 

Este año también nos hemos escapado a nuestro particular palacio de verano. En este lugar guardamos un sub lugar para el trabajo. Tenemos un pacto que nos permite trasladarnos a este otro espacio-tiempo con el compromiso de avanzar en algunos proyectos. Este año ha habido un par de ellos más activos que el resto. Procesos atractivos que por distintas razones se hacen más complicados que apasionantes. Mirarlos con la distancia de este otro ritmo complementa mi rol habitual con una tendencia a la metareflexión o como diría François Jullien en uno de los últimos libros que he leído en el “ecart” entre ideas que se necesitan para recuperar todo su potencial y recurso. Me acerqué a este libro  “La identidad cultural no existe” buscando quizás una mirada que me ayudará en nudos más sociales y organizativos y me ha ayudado a reforzar esta estrategia de la gestión de las polaridades que tanto he utilizado especialmente en los últimos años y en contextos muy distintos

Leer como nos recordaba hace unas semanas en su libro “La Batalla del pensamiento” Amador Fernández Savater es una manera de acceder a otras posibilidades, de permitirnos entrenar esa “escucha por desplazamiento”. ¡Cuánto he disfrutado con esta sucesión de entrevistas y artículos de Amador!. Su podcast sobre las utopías con la casa encendida ha sido un viaje precioso, una vez más, al mundo de los potenciales. Entrenando esta mirada en nuestra relación con el pasado, los relatos, los sueños, los animales, la tradición, la ciencia ficción, el feminismo… 

Leer “Futuro ancestral” recopilatorio de las ideas de Krenak, un regalo de mi amigo Joseluis Roncero, me ha ayudado a complementar esta mirada a los potenciales de una manera preciosa. “Se trata de sentir la vida en los otros seres, en un árbol, en una montaña, en un pez, en un pájaro, e involucrarse con eso”.

Después de escuchar esta entrevista a Lola López Mondejar en la maravillosa secuencia de encuentros que nos ofrecen desde el canal de “Arpa Talks” he terminado estas semanas con “Invulnerables e invertebrados”. Creo que fue un cruce de recomendaciones por parte de Elena Palma y Lola Montejo la que me pudieron en la pista tras esta psicoanalista. El texto no tiene desperdicio. He vuelto a tener esa sensación de alguien que acaba de redondear ideas que balbuceaba hace tiempo. Mezcla rigor, jerga e historia del psicoanálisis, práctica clínica, contraste con fuentes diversas y cercanas, con una apuesta transitando por las fronteras de las distintas identidades y estructuras de la personalidad que, por adecuadas a este sistema económico actual, nos atraviesan condicionando nuestra libertad y desarrollo.  “Frente a la caída en la identidad que nos empobrece, nuestra incómoda propuesta es volver a pensarnos, a interrogarnos, a dejar de lado la actuación compulsiva para atrevernos a mirar hacia un interior que quizá a estas alturas ya encontremos vacío, pero que debemos intentar poblar escuchando al extranjero que todos llevamos dentro”.

Y además volver a nuestra casa en Obaba con Golondrinas de Bernardo Atxaga, darle otra oportunidad a Fred Vargas con otra de sus novelas negras, pasearme por Atenas con mi amigo Jaritos, Disfrutar de una nueva “road novel” con la gran Valeria Luiselli (¡Qué bonita esta conferencia en BCN!), bellísima, compleja y terrible “Triste tigre” de Neige Sinno, maravillosa otra vez Siri Hudsvet y sus fantasmas, deje de anhelar ser “Orquideista” después del viaje de Vidya Narine, leí para volver a conectar con los colapsos burocráticos con Sara Mesa, Cerezos en Japón…

Manel Muntada, gran “dealer” en esto de las lecturas que nos atraviesan, me recomendaba la colección que acaba de comenzar a publicar la poeta y filósofa Chantal Maillard. Comencé con el primer texto “Para una educación senti-mental: Principios de ética aplicada. Breviario n.º 1”  en un momento que decidí reservar el final del último capítulo de López-Mondéjar para no acabar corriendo y me encontré los mismos temas tratados de una manera muy congruente en el contenido y muy distinta en la forma. Cada frase una frase a subrayar y las secuencias un hilo que memorizar. Para luego invitarnos en el espacio práctico a coger distancia de la idea de las ideas, de los sentimientos que nos anclan y fijan, de esta voz interna que sostiene la fantasía de una identidad. 

Y esto me deja resonando. Estas ideas y sentimientos que leo en verano son parte de mi sin ser yo. Sin haber un yo, sin tener que haberlo. Hay momentos en los que el contexto le exige a uno mostrarse “hecho”. No encuentro otra expresión, quizás “seguro”, “vehemente”. Y vamos a seguir experimentando a expresarnos con mayor claridad, probar a destilar mejor, a apoyar las ideas con experiencia e imágenes. Para luego volver a la certeza de estar en proceso, de habitar procesos, conectar y trabajar con personas en proceso.