El «antropólogo inocente» y la consultoria artesana

Horas antes de coger un avión para cruzar el charco, mi amigo Teo me recomendó un libro de titulo sugerente “el antropólogo inocente”. Me resonaba, había leído alguna referencia, alguien me había hablado de este texto, o sencillamente era un apodo perfecto para mi rol profesional y personal en el ultimo tiempo.

El texto lo firma Nigel Barley y es autobiográfico. Un profesor de Universidad que marcha hasta Camerún con el objetivo de “estudiar” al pueblo de los “dowayo”. Como me comentaba mi amigo, los paralelismos con las personas que acompañamos equipos y organizaciones es recurrente, para alguien que use nuestras lentes, y la ironía perfecta.

Comparto con vosotros y vosotras algunas de las lineas que decidí marcar por interesantes, divertidas o acertadas. Esto es una mezcla. No dejen de leer el libro.

Sobre los diferentes estilos o maneras de abordar una realidad que desconocemos por completo:

“Ellos estaban allí para compartir conocimientos, para cambiar la vida de la gente. Yo lo único que pretendía era observar, y con mi interés podía alentar las supersticiones paganas y el atraso. A veces, durante las silenciosas vigilias nocturnas, yo también pensaba en ello, lo mismo que en Inglaterra había dudado del sentido de la vida académica. No obstante, en la práctica parecía que los resultados que obtenian eran mínimos. Por cada problema que resolvían, creaban otros dos. Tenía la impresión de que los que afirmaban ser los únicos poseedores de la verdad eran los que más debían inquietarse por el trastorno que causaban en la vida de los demás. Aunque sólo sea por eso, del antropólogo se puede decir que es un trabajador inocuo, pues el oficio tiene como uno de sus principios éticos interferir lo menos posible en lo que uno observa.” Pag 39

¿Y como explicamos nuestro trabajo?, ¿como es hacer consultoría?, ¿coaching?, ¿supervision?,…

“Después de todas estas penas y trabajos, por fin me encontraba en medio de «mi» pueblo, disponía de ayudante, de papel y de lápiz. Habiéndome enfrentado a tantos impedimentos, me di cuenta, no sin un pequeño sobresalto, de que me hallaba por fin en situación de «hacer antropología». Y cuanto más meditaba sobre este concepto menos claro lo veía. Si me pidieran que describiera a una persona dedicada a esta actividad, no sabría cómo reflejarla. Sólo se me ocurriría representar a un hombre subiendo una montaña (camino del lugar donde hará antropología») o redactando un informe (después de «hacer antropología»).” Pag 70

Me gusta como describe un mecanismo rudimentario pero basico de la escucha activa. ;D

“Y cuál no sería mi aflicción al descubrir que no podía sacarles a los dowayos más de diez palabras seguidas. Cuando les pedía que me describieran algo, una ceremonia o un ammal, pronunciaban una o dos frases y se paraban. Para obtener más información tenía que hacer más preguntas. Aquello no era nada satisfactorio porque dirigía sus respuestas más de lo que aconseja cualquier metodo de campo fiable. Un día, después de unos dos meses de esfuerzos bastante improductivos) comprendí de repente el motivo. Sencillamente, los dowayos se rigen por reglas distintas a la hora de dividir una conversación. Mientras que en Occidente aprendemos a no interrumpir cuando habla otro, esto no es aplicable en Africa. Hay que hablar con las personas físicamente presentes como si se hiciera por teléfono, empleando frecuentes interjecciones Y respuestas verbales con el único fin de que el Interlocutor sepa que lo escuchamos. Cuando oye hablar a alguien, el dowayo se queda con la mirada fija en el suelo, se balancea hacia adelante y hacia atrás y va murmurando «sí», «así es») «muy bien» cada cinco segundos aproximadamente. Si no se hace de esta forma, el hablante calla de Inmediato. En cuanto adopté este método, mis entrevistas se transformaron” Pag 88

Los contextos, la interpretación, lo que es importante y superfluo, las superficies y los fondos,…

“Las «explicaciones» de los dowayos llevan siempre aparejados numerosos problemas. En primer lugar, suelen pasar por alto el detalle esencial que da sentido a toda la explicación. Nadie me contó, por ejemplo, que aquella aldea era donde vivía el “señor de la tierra”, el hombre que controlaba la fertilidad de todas las plantas, ni que, en consecuencia, varias partes de la ceremonia se celebrarían aquí de forma distinta de cualquier otro sitio. Pero era comprensible; algunas cosas son demasiado evidentes para explicarlas. Si nosotros enseñáramos a un dowayo a conducir un coche, le hablaríamos de las marchas y de las señales de tráfico antes de indicarle que había de intentar no chocar con otros vehículos.” Pag 107

Y se empeñan en dar sentido global a matices concretos y a descubrir símbolos en aspectos rutinarios y emociones espontáneas,…

“…y no se trataba de un fenómeno aislado. Las más sencillas preguntas sobre pájaros o monos llevaban aparejada una respuesta de la más pasmosa complejidad que poco tenía que ver con las declaraciones del tipo «Los dowayos creen que…» que solemos leer en las monografías. Qué creían los dowayos era una cuestión difícil de esclarecer por el sencillo método de preguntárselo. Si se pretendía hacer honor a la verdad, a cada paso aparecía un abanico de interpretaciones posibles.” Pag 125

Y hasta sobre organizaciones abiertas e innovación.

“En las sociedades primitivas, el saber pocas veces es de libre acceso, constituye más bien una propiedad privada. Cada uno es dueño de sus conocimientos, ha pagado por ellos y sería una tontería cedérselos a otro sin compensación alguna, de la misma manera que nadie entregaría a sus hijas sin recibir un pago a cambio. Era lógico que me cobraran. Por otra parte, los dowayos evalúan los remedios según su antigüedad. Un remedio antiguo es mejor que otro nuevo, en consecuencia, al no llevar el imprimatur de los antepasados, las innovaciones despiertan desconfianza; de ahí la falta de interés por encontrar remedios nuevos.” Pag 134

Los grandes nos hacen grandes, los pequeños intentan hacernos pequeños

No saco tiempo para escribir.  Mucho trabajo (bienvenida tarea a espuertas en unos hombros más organizados y “musculados”), diferente, enredado con gentes de las que aprendo continuamente, aprendiendo a abrir proyectos a otras personas, … Últimamente tengo cierta sensación de bombardear en Twitter y Facebook con propagandas varias. Me gusta contar lo que voy haciendo, creo que es parte de mi valor añadido y además hay cosas en las que ando metido que me gusta contar. Creo que son grandes ;D

Tengo pendiente responder a algunas ideas que me lanzó Enrique antes de verano. Algo así como explicar los “paraqueyovalgo”. Tengo un pequeño texto que tengo que pulir para hacerlo más fácil de entender. Lo complementaré con las tareas y proyectos en los que estoy enredado.

Ahora que me despego de la tarea unos días para participar en el congreso internacional de “constelaciones organizacionales” en México seguro que saco un rato para escribir.

También creo que cierto “bienestar” me aparta del blog. Tengo mis dificultades pero también los lugares dónde buscar las ruedas pequeñas que ayudan a los que estamos aprendiendo a andar en bici de dos ruedas. Y eso hace mucho.

Así que el enfado puede ser una buena manera de retomar plumas…. Esta tarde vuelven a confirmarme una creencia “Los grandes nos hacen grandes, los pequeños intentan hacernos pequeños”

Las personas seguras, con experiencia, centradas,… (pongan en este listado todas las virtudes deseadas) te acompañan escuchando, interesadas por lo que tu puedes aportarles, otras maneras de entender y complementar su “mundo”,… Y eso a mi me sienta bien. Alguien al otro lado de la conversación se interesa por mis cosas, ejerce de espejo+cajaderesonancia y aporta contando su experiencia y aprendizajes sin el tonillo del valientetestimonio.

Seguro que he escrito algo sobre esto en algún momento. Es obvio que soy un tío especialmente sensible a las conversaciones. No les ocurrirá a todos con la misma fuerza. Pero algo se nos mueve con unas y otras actitudes.

Otra obviedad, esto no es permanente. Hay personas más orientadas a una y a otra manera de estar pero a veces, siendo grandes (como somos los que nos pasamos por este ligar ;D) el contexto o el momento nos llena de inseguridades y corremos a defendernos, a aparentar altura inalcanzable y mirar desde esa distancia. El otro seguramente se sentirá pequeño. Lo hemos conseguido

En un tiempo me reí mucho con una amiga cuando hablaba del “buenrollismo” que veíamos como única herramienta de muchos coachers de nueva generación.  Y si, sigue haciéndome gracia. (Aquí alguien puede ver el video “Validation” y comprobar la fuerza del asentir)

Obviamente el limite y cierta confrontación son caminos perfectos a experimentar y madurar. No hablo de esto. Pienso en todo lo que se mueve en la propuesta de relación que dice algo así como “te respeto” y lo diferencia de otras posturas más irrespetuosas e infantilizadoras.

Cuando acompañamos personas y organizaciones desde cualquiera de las posiciones posibles esta sencilla diferenciación entre los que respetan y los que no, cobra un lugar fundamental.

Y si hubiera alguno de estos pequeños (o grandes con ataques de inseguridad) leyendo estas líneas… un secreto. Escuchen y respeten les hará grandes.

Abrazos

P.d: Permitanme la gracia de Jorge Negrete ilustrabdo el post. Me ha venido a la memoria esta tarde y le he aupado como avatar personal en redes sociales durante unos días.

Soy adulto trátame como a un niño

Mi primera reacción ante un resultado que no responde a mis expectativas es revisar que es lo que pudiera haber hecho mejor.  Es un magnifico mecanismo para aprender. Te ayuda a enfocar en aquello en lo que realmente puedes incidir, en lo que esta en tus manos y por tanto solo requiere de voluntad para experimentar otra manera de hacer.

Ocurre que hacer explicita esta manera de afrontar la frustración a veces relaja las otras responsabilidades.  Es como si se escuchara en el lugar del crimen “hemos encontrado al asesino, dejen de buscar”. No siempre es así, hay contextos dónde asumir retos individuales contagia y acaban cogiendo un color grupal, organizacional.

Me he encontrado más de lo segundo que de lo primero y será esa la razón por la que sigo con la estrategia de compartir mis aprendizajes y supongo que también esta en uno de los fondos que me lleva a removerme cuando aparecen estrategias de “avestruz”.

Llego a estas ideas después de un encuentro dónde al finalizar el trabajo las intervenciones apuntan a forzar la maquina, a marcar objetivos más claros,  seriedad frente amateurismo,… Pudiera parecer algo absolutamente diferente a lo que voy a plantear y puede ser, ¿por qué no?

La sensación es como si pidiendo mayor control, más objetivos personales a superar, mayor claridad, que las demandas y funciones sean más claros,… pudiéramos estar buscando diferentes cosas. Se me ocurre que hasta todas estas posibilidades:

  • Márquenme las líneas de lo que tengo que hacer para tener más claro que es lo que no me corresponde. Pídanme esto y no aquello.
  • La solución esta en el refuerzo de mi equipo. (esto me lo comentaba un amigo con mucha más experiencia que yo en esto de acompañar organizaciones hace unos años) Entonces llegaremos mejor, más rápido, más lejos,… y esto lo digo yo, menos cansado.
  • Hay gente de mi equipo que no esta preparada. Esto se arregla con algunos cambios de personas. Con otros perfiles, con mayor motivación,…
  • Los cambios de los cambios descentran a las personas y necesitan mayor estructura y/o estabilidad.
  • Planificación estratégica más matizada sobre los horizontes compartidos y consensuados. Perdemos el tiempo si queremos seguir discutiendo sobre los “hacia dónde”

Además algo que aparece con fuerza y de manera paralela es que este corsé debe de ser claro, intenso, recto, exigente y … suficientemente flexible para estar abiertos a la adaptación, la escucha de las oportunidades, innovación, emprendizaje,…

Claro. Si a todo. Obvio. Esto es letra. Bendita y maldita. Con un potencial brutal para levantar y hundir. Podemos firmar el contrato porque compramos las ideas…

Y ¿la música? Seguimos pensando en esto juntos ¿vale? Me lo llevo de deberes para el verano. Nos vemos por aquí.

Besos

Alianzas estratégicas y proyectos en colaboración

Esta mañana conversaba con unos amigos y compañeros y me parecía que llegaba a algunos lugares que podía compartir en este blog tan abandonado en las últimas semanas.

Me acercaba a la conversación desde un lugar más libre y por eso me permitía discutir la propuesta principal. Básicamente se sostenía la necesidad de encontrar “partners” de confianza para reforzar una línea de negocio. De hecho ya estaban y tenían mucho “glamour”, el suficiente para abrir puertas aquí y allá. Obviamente la noticia era importante y yo solo he podido aplaudir. Bueno, la verdad es que me he permitido algo más.

Intentaba convencer al responsable de comercialización de este proyecto, de la necesidad de encontrarnos con otras organizaciones más pequeñas y menos “importantes” para reforzar la propuesta desde su base, desde la perspectiva del cliente, desde las personas que iban a utilizar el producto al final. Plantear un espacio de encuentro más de “barro”, dónde dotar de contenido concreto, útil y matizado al proyecto.

metro piernas rojas by gallas

Obviamente no había desencuentro en las ideas finales. Ambas líneas de trabajo debían de ser complementarias. Me ocurre que mientras escuchaba, mientras hablaba y ahora que escribo cogían forma algunas sensaciones que comparto para que podamos debatir.

  • En ocasiones los proyectos en su origen se parecen a grandes andamios sin edificio. Hemos visto alguna iniciativa parecida, tenemos la técnica suficiente para comenzar a pensar en ese producto, parece que hay mercado, me gusta,… y entonces empezamos a movernos por ver si es viable. Creo que a veces pierde su lugar la “necesidad” a la que pretendemos responder en último término. El uso final de la herramienta/proyecto. La experiencia de quienes están en contacto con esta realidad. Andan faltos de “alma”.
  • Glamour y parálisis por el análisis. Para hacer, en teoría, más fuertes y viables a nuestros proyectos, buscamos “grandes” compañeros de viaje. Un gurú de gurulandia, la universidad de Conchinchina o la cojoempresa. Tenemos la experiencia de abrir puertas gracias a las llaves de los apellidos y eso está bien. Ocurre que a veces el paso de estos “elefantes” es tan lento y necesitado de conservación, que las decisiones se dilatan muchísimo, los intereses en juego cobran una complejidad insospechada, la sensación de desequilibrio es grandísima y pareciera que solo poniendo su logotipo partíamos de un lugar común,…
  • Creo que a veces delegamos todo el aspecto más externo a los perfiles de dirección y comercialización y la gente de producción se convierten, de manera mecánica y taylorista, en el siguiente eslabón del proceso, los que desarrollan técnicamente un concepto cocinado desde otras mentes, necesidades, percepciones y saberes.

Son sensaciones y me cuesta plantear soluciones. Hay líneas de trabajo sencillas y “detodalavida” que pueden ayudarnos a salir de estas inercias tan poco orientadas al éxito. Me permito escribir alguna. Seguro que podemos completar el listado entre todos y todas:

  1. Lo reflexionábamos hace unas semanas en esta misma organización. ¿Cómo hacemos que las personas responsables de la producción puedan ser parte del proyecto desde sus primeros pasos? Participando en la primera reunión con el cliente, con un encuentro con participación de quienes conocer los tiempos y complejidades del desarrollo de la propuesta antes de plantear presupuestos…
  2. Diferenciar alianzas estratégicas de estrategias de colaboración. Unas nos dan el nombre y nos abren puertas, las otras dotan de contenido y razón a los proyectos. Me parece importante poder diferenciarlos para no buscar satisfacer necesidades de un plano en el otro y diferenciar las energías y perfiles invertidos en una aventura y la otra. Obviamente los cruces entre unas y otras pueden ser múltiples. Hay compañeros de viaje, de los “poderosos”, que a veces mantienen la capacidad de conectar con la realidad y son excelentes colaboradores.
  3. Creo muy importante estar atento a lo que damos y recibimos en cualquiera de ellas. Si no hay equilibrio ninguna de estas van a funcionar. Esas cuentas resultado de la suma entre el “debe” y el “haber” intervienen en todas las relaciones humanas y son clave para la colaboración. No hablamos solamente de dinero, aunque negar su importancia es pecar de “hippysmo”. No hay truco pero creo fundamental dejarse sentir en este aspecto y ser claro en las sensaciones. Los desequilibrios hacen insostenible estas aventuras. • A mí me suele ayudar saber a quién pertenece el proyecto. Si es una iniciativa nuestra nosotros tomamos las decisiones. Si es conjunto ambas partes compartimos no solamente la visión, también riesgos y futuribles beneficios.
  4. Hay propuestas de trabajo/método, más o menos standarizadas, que creo pueden ayudar mucho a incluir la colaboración desde el comienzo de nuestras propuestas. El design thinking (escribía estos días Amalio de nuevo sobre el prototipado, una concreción muy acertada), la propuesta de proceso u y la integración de la perspectiva de las emociones,… Maneras de hacer que integran experiencia, necesidades, planificación, diseño, ensayo, evaluación, mejora,…

Gracias por la conversación, compañeros. Obviamente he recogido algunas ideas y las he alimentado de otras experiencias. ¿Cómo lo veis? La pasión por colaborar, que vuelve a partir de una necesidad clave de los que apostamos por lo pequeño, tiene sus vericuetos. Continuaremos profundizando.

Compartiendo las presentaciones y resultados de la jornada artesana

El gran mkl ya tiene preparada la wiki de la jornadas artesanas de los primeros días de Junio en la hermosa ciudad de Girona. Se recogen fotografías, presentaciones y conclusiones «alfa».

Ahí tenéis cada comunicación. Fue una propuesta desde el comienzo, el requisito para participar era compartir un material para profundizar en la reflexión. Dedicadle un rato a cada una de ellas. Son muy diferentes entre si y todas igual de interesantes. Además hay un espacio para el debate y la construcción de nuevas ideas. Yo tuve la suerte de escucharlas en directo, ahora los #redca comparten conocimiento para seguir creciendo.

Jornadas de primavera #redca; Buscaba artesanía y encontré red

Este jueves y viernes he tenido la suerte de participar en las “jornadas de primavera de #redca” ¿Y qué os cuento yo de estos días?

Para mí lo más importante ha sido poder compartir espacio-tiempo-sintonía con semejante grupo; Alberto, Anna, Amalio, Eugenio, Manel, Miquel, Nacho, Jose Miguel, Jose Manuel y Silvia. Había “desvirtualizado” a otras personas y siempre fue especial. En este caso a esta sensación se le une cierta sensación “groupie” de banda de Rock and Roll.

casi todo el grupo paseando por Girona by sueñosdelarazon
Foto de casi-grupo paseando por Girona by sueñosdelarazón

En este último año la lectura de las reflexiones de este grupo de personas ha sido importante para mí. En un momento en el que iba construyendo este nuevo personaje laboral los #redca, Julen no pudo acudir a Girona pero sus reflexiones artesanas me han sido fundamentales, han sido clave.

Me gusta creer que las decisiones importantes suelen ser resultado de análisis e intuición a partes iguales. En la decisión de ampliar y formalizar esta faceta mía de acompañamiento a personas, grupos y organizaciones, esta familia 2.0 ha aportado a una parte y a la otra argumentos importantes. Así que mil gracias compañeros y compañeras.

Tras los nervios y mis pequeñeces, calidad y cantidad. Grandes profesionales ymejorespersonas, compartiendo proyectos, experiencias, aprendizajes, metodología, dudas, reflexiones sociopaticas, … Hemos ido compartiendo en twitter y facebook con etiqueta @redca, en nuestros blogs posts, Las ideas finales (formato alfa ;D) serán parte de alguna wiki, compartiremos presentaciones, ya corren por internet las fotos de Manel, Miquel y Amalio.

Yo llevaba mi presentación con algunas ideas sobre constelaciones organizacionales. Quería centrarme en el principio del orden en las organizaciones pero el tiempo se vino encima. Cuando planteo estas ideas fuera del circulo “constelador” a veces me siento como un falso predigistador. Quizás debería de haber optado por proponer algún ejercicio…

Me llevo muchas ideas para reflexionar, meditar y trabajar. No todas tienen que ver con lo que he escuchado, la mayoría de lo que me llevo tiene que ver con formas y viajes en paralelo. De hecho, no sé si fue el cansancio o la intensidad del resto de estas informaciones, hubo momentos en los que priorice lanzar ideas a los “cuatro tientos” en la interné frente a la tarea de profundizar en el orden de las ideas.

Artesanos/as trabajando by Amalio Rey

Creo que este listado recoge las ideas sobre las que quiero seguir profundizando:

Red frente a grupo

Acción frente a reflexión

Rigurosidad frente a intuición

Sistemas organizacionales frente a familiares/personales

Aprendiz frente “high-level consultor”

Dinamización Sueca” frente a malabares “latinos”

Si me dejáis, solo entro de puntillas en la primera de estas ideas. Llevo muchos años trabajando en red, dinamizo incluso encuentros formativos sobre el ejercicio y creo que había olvidado lo que era pertenecer a un no-grupo. Nodos autónomos, que se mantienen conectados, cada uno/a desde su lugar y que cuando se encuentran deciden juntos, dónde la ausencia de uno/a se siente menos, abiertos/as la propuesta del último,… No me voy a ningún lugar utópico. Conozco las bondades y maldades de la asamblea. No sé muy bien cómo explicarlo, creo que la red, esta red, está un poco más libre de las “jerarquitis” y “grupitis” de las que hablaba Eugenio.

Bueno. No puedo profundizar más por hoy. Las “condiciones de contorno” no ayudan y quiero lanzar estas ideas ya. Habrá momento de sacar la frontal y arrastrarnos por las gateras para continuar con nuestros ejercicios de espeleología, y siempre acompañado.

Soy una cosa y la contraria. Trabajando con las polaridades

Ya habeis leido alguna cosa sobre este tema en este lugar. Lo descubrí gracias a Lola Urraca hace ya unos años en una jornada formativa con mis excompañeros/as de Bidegintza. Somos una cosa y su contraria. Todo cuajaba con un monton de ideas fuerza que me hacian bien. Así que cada vez que puedo le dedico un huequito.

Obviamente ser consciente y tener la «certeza» no me vacuna contra la frustración de querer ser y estar en lugares y de manera diferente. Ahi le vamos dando, los espacios de reflexión y trabajo personal me ayudan a enfocar y coger fuerza para mediar entre el topdog y underdog, de los que nos que nos hablaba el maestro Perls, y buscar un lugar dónde uno y otro tengan su espacio.

Vuelvo a estas ideas tras trabajar la tarde de ayer con Iñaki Olaskoaga en el curso Practittioner PNL organizado por el espacio Formación abierta de Fundación EDE. Vamos terminando este curso de 7 modulos. Me esta costando seguir el ritmo. Llego cansado. Conecto brutalmente con los fondos de la propuesta y me cuesta más hacerme con la «ingenieria» como decia ayer Enrique. Segun escribo esto no puedo dejar de escribir también lo contrario; hay tecnicas que ya estoy aplicando y conceptos que forman parte de mi manera de acercarme a la realidad y explicar (la-me).

Me parecio que la explicación de Iñaki sobre este tema de las «polaridades», que me apasiona, fue sencillamente perfecta. Intentare transmitiros parte de estas ideas a modo de «apuntes pasados a limpio»:

Nuestra identidad no es algo único, rígido, monocolor,… Si se parece a algo es a un conglomerado de rocas de colores diferentes. Hay partes de mi que quiero y respeto y otras que me quiero quitar de en medio. Estas ultimas suelen coger más fuerza cuanta más resistencia ponemos a trabajar, cogen energía del intento de rechazo.

Somos importantes en nuestra globalidad, es una locura que queramos amputar una parte de nosotros y nosotras. Esta, de una manera responsable cuidando por nuestro bienestar, integridad y supervivencia, se revela. (Una manera bonita de coger cariño a esto que habitualmente odiamos desde las entrañas)

El error es pensar que el «underdog» no tiene nada que nos pueda servir. Es un lugar cargado de energía y potencial. Cuando la dejamos de tapar y hundir, deja de «dar la lata» y coge su espacio justo. Acepto que sea y comienza a dejar de ser. Robert Dilts aporta una escala de «niveles neurológicos». Complejo de explicar como parte de una nota pero me parece importante rescatar una idea; las conductas podemos criticarlas y cambiarlas. El único modo de incidir en la identidad es la integración. Acepto mi parte … siempre y cuando se expresa de otra manera.

Salud mental es integración.

Además ocurre que eso que no aceptas de los otros es lo que no aceptas de ti. Luego la oportunidad de comenzar a trabajar en esta linea es doble. Observarnos y observarlos. El potencial de este trabajo en la clave de cohesión de grupos, por ejemplo, es grandisima.

La conciencia, que realmente puede manejar una cantidad de información muy pequeña, pretende ser guardián de nuestra identidad. La complejidad es tal que mejor confiarnos a la intuición y la autorregulación.

¿Como os suena? Una cosa y la otra ¿no?

Dos (mil) maneras de cocinar un bizcocho

Como bien los saben algunos tuiteros/as (me acuerdo especialmente de @agustibranas -a él van dedicadas las fotos del ultimo pastel- y @tonapou que me recuerda lo sencillo y eficaz que es la clásica y apañada receta del yogur) el bizcocho ha sido este invierno el plato más horneado en mi casa. Con semejantes dias llenos de agua y frío, la opción de un bizcocho recien hecho y algo caliente ha sido la elegida por aclamación popular.

El rito es similar a sondear el suministro de huevos, azúcar,  harina,… lavarnos las manos, controlar que estemos con la ropa de estar en casa o en su defecto con algún «amantal» y comenzar a enredar entre si los ingredientes cuidando un par de asuntos. Fundamental subir las claras a punto de nieve y mezclar con el resto sin volver a batir.

El resto varia. A veces el pequeño toma parte moviendo algún instrumento dentro de las yemas con azúcar. En otros casos la mayor se encarga de marear las claras antes de subirlas hasta encontrar esos picos tan característicos del merengue. Suelo quedarme solo en el ultimo momento y siempre para recoger la cocina.

Esto es lo que siempre se suele repetir. Resumiendo; un proceso ritualizado, con algunos hitos importantes marcados a fuego y en el que todos participamos con diferentes roles y complementarios entre si.

Las cantidades e ingredientes varían. No recuerdo nunca una receta.

Es verdad que en el ultimo tiempo repito la del bizcocho portugues. Portugal me atrapó una vez y me gusta escucharlo aunque sea entre las migas de un pastel. Pero siempre me tengo que acercar de nuevo a Mr. Google y buscar de nuevo la receta.

Este reincidir es muy de este invierno. Hasta ahora creo que no había repetido dos veces con el mismo objetivo. En mi cuaderno de pendientes esta dar con la receta perfecta para lograr un pastel similar al que hacia mi amama con las natas de la leche. Lo he intentado dos veces y no lo he conseguido.

Un muy buen amigo me mira como espantado cuando no soy capaz de darle los números exactos de las cantidades e incluso si confieso que no sé si la receta final incorporaba o no aceite, o leche, o… Él repite la misma receta en cada ocasión y confía en que la repetición del mismo proceso, midiendo siempre las mismas cantidades de los mismos ingredientes le ayude a llegar al mejor bizcocho. Pasar de uno «portavelas» (como el llamaba a sus primeros dulces) a otra cosa diferente y más apreciada por sus invitados y familia.

Son dos maneras diferentes de acercarnos a un mismo objetivo. Doy fe de que ambas dan buen resultado. El de Javi cada vez es más rico y en mi casa hace tiempo que el pastel no aguanta más que un envite. Es verdad que yo hago más y además que tengo un indice de «fracasos» mayor. Sobre esto también hemos hablado en alguna ocasión.

Seguiremos experimentando y generando ocasiones suficientes para pasar las tardes de invierno en familia, mejorar en la tecnica y seguir experimentando y pasandolo bien con la incertidumbre que trae la primera vez con una nueva receta.

¡Buen provecho!

On egin!

El cerca-fuera y el Lejos-dentro. Buscando mi lugar en las organizaciones.

En el último tiempo me estoy dejando llevar por algunos proyectos experimentado un lugar nuevo. El cerca-fuera y el Lejos-dentro.

Yo he trabajado 10 años en una misma organización. Y cada vez más dentro, asumiendo papeles de responsabilidad y representación. Al final la primera persona del plural era la única que usaba para hablar de nuestro proyecto. Era difícil cuestionarse nada porque era un lugar compartido y siempre amenazado.

Coincidiendo con esta experiencia siempre he mantenido una actividad dónde mi valor más importante era el de acompañar, facilitar procesos desde fuera del sistema. En terapia familiar, formación, desarrollo organizacional,… En valor las herramientas necesarias para facilitar procesos y sobre todo un lugar al margen, acercándonos solo un paso más, lo suficiente para entender y comprender para rápidamente devolver imágenes panorámicas y con músicas sistémicas.

El proyecto “korapilatzen- Asier Gallastegi Fullaondo” sigue cogiendo forma y en este la primera persona del singular se impone. Siempre con una inercia alimentada a trastear junto a otros y otras, construir colaboraciones para seguir creciendo y abriendo perspectivas. Lo suficientemente libre para conectarme con diferentes y crear juntos (Tengo que reconocer que me da muchísima vida entrar junto a otra persona a trabajar en una organización)

Otra cosa diferente es el lugar dónde me estoy encontrando en un par de proyectos. Trabajando junto a otros en el lanzamiento de un producto o proceso dentro una organización. Con un lugar más complejo de matizar en cuanto a funciones pero si más dentro que fuera. Con cierta carga de gestión, representación y construcción de red, diseño, dinamización,…

Pudiera parecer que el cambio no apunta al freelanceo si no más bien a una jornada repartida en varios lugares. La formalización y la relación contractual no es-será esa. Además creo que parte de mi valor añadido es el permanecer con cierta distancia.

Exige mayor implicación en la búsqueda de respuestas. La gestión exige relaciones dentro de la organización, tareas y propuestas concretas.

A estas alturas podría marcarme un post riéndome de la acción liberadora del super-consultor. De lo fácil que es acercarme con la pregunta precisa en el momento oportuno, cobrar y a los sumo hacer algún ejercicio de seguimiento despreocupándome de “sus” decisiones.

No. Está bien este lugar, con las botas llenas de barro. Necesito estar atento a cuando me estoy enterrando tanto que no sirvo para nada más que hacer equipo. Me ayuda preguntar ¿en qué os puedo ayudar? Sacar mis figuras y utilizar el espacio y provocar reflexiones más abiertas.

¿Cómo os va a vosotros y vosotras en este baile entre la lambada, el twist, punk y ska?