Innovación social II; igual y diferente

Hace unos meses paseando por Getxo me encontre con algunas fotografias enormes tapizando algunas paredes y mobiliario urbano. Les saque unas fotografias, me gustaron. Quizás la escala, ese aire a streetart que a uno le pone tanto, humanizaban los rincones,… Eran obra del colectivo mentalgassi. Lo que cuentan de ellos suena interesante; “concepto creativo de hacer de las “ciudades monótono” un lugar más divertido”

Eran parte de las obras que se exponían en el pueblo con ocasion del Getxophoto. Un buen certamen de fotografia que combina las exposiciones más clasicas con talleres, charlas y fotografias en la calle.

Esta tarde andaba yo trasteando por redes sociales y me he encontrado con este video

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=M5MEC5MPjvg]

Lo compartía Jaxinto Gómez Viniegra en Facebook. El mismo concepto, fotografia ampliada con fotocopiadora empapelando lugares de la ciudad, aplicado, esta vez, para “sacudir” comunidades sacudidas.

Me ha cogido el video leyendo varias definiciones de Innovación Social (IS) y andaba comparandolas para sostener alguna idea que empezaba a coger forma.

Parece que una de las cosas que se repiten en la introducción a los textos sobre Innovación Social es la sensación de concepto en construcción (¿no se pararan quietos estos humanos que no paran de inventar palabras para seguir intentando apresar la realidad? ;D).

Creo que esta indefinición habla de muchas cosas a la vez; un terreno “frontera”, evolución en la percepción de la responsabilidad social, de ciertas acciones historicamente ligadas a las entidades sin animo de lucro que comienzan a ser de interes para la empresa, cierta empresarización del tercer sector, sensación compartida de fracaso social con una realidad cada vez más dual dónde cada vez más personas viven por debajo del umbral de pobreza, …

Otra idea que se repite es la de responder a necesidades sociales poniendo en marcha reflexiones, espacios y acciones innovadoras. Ya ambas ideas; necesidad social e innovación son susceptibles de litros de tinta. Quizás podemos dedicarle un tiempo. Si me permitís no en este post.

Getxophoto2 by gallas73

Y todas hablan de proceso. Y parecera sencilla la idea y obvia pero para mi es clave. IS no es idea feliz, ni producto en estantería. No es fotografia es video. Puedes tener la fantasia de controlar las condiciones de partida, nunca en el desarrollo y traicionariamos la propuesta de mantener escrito algun posible final.

Quiero centrarme en lo que creo que si varia. Creo que hay un cambio importante en la declaración de intenciones respecto al papel y viaje de las personas participantes en este tipo de procesos.

En el contexto de un contraste de un trabajo sobre Innovación en Servicios Sociales dónde me invitaron a charlar discutiamos sobre esto. Parece que tras una ronda importante con tecnicos de diferentes administraciones publicas desechaban la idea de IS para referirse a la innovación que se daba en los recursos de servicios sociales. Ya sabeis que de vez en cuando saco mi vehemencia a pasear, aquí lo hice. Creo que el concepto IS puede ser un espejo interesante en el que confrontar nuestra acción y a veces algo incomodo. ¿Dónde quedan las personas en los procesos de mejora e innovación que apuntan a cambios en la realidad que las implican?

Hay otro matiz importante y es que en algunos casos se hace más hincapie en la maduración de las organizaciones del tercer sector y/o en el potencial de movilización social y sobre todo económico de este y de un nuevo cuarto sector. Riqueza, por tanto, entendida como capital, intercambio y generación de dinero. Esta es también una diferencia y hay discursos que lo situan en un lugar principal, frente a otros que rescatan valor más cercano a intangibles como empoderamiento e identidad comunitaria. Yo escucho con atención la primera linea de trabajo y vibro con la segunda.

No sé si las acciones que aparecen en el video que ilustra el post podemos encuadrarlas dentro de una estrategia de IS. Quizás nos faltan datos para sostener argumentos a favor y en contra. De todas formas la diferencia con la exposición urbana dentro de una semana de fotografia en Getxo es muy importante.

Algunas ideas que rescato del trabajo del fotografo JR después de ver el video:

  • Las fotografias son primeros planos de personas de esa comunidad. La sesion de fotografia se da allí mismo y con la participación de los y las vecinas del lugar.
  • Las ampliaciones están realizadas en fotocopiadoras y pegadas con cola de empapelar. Por lo tanto es una acción facilmente replicable.
  • Ocupan los espacios habitados, las esquinas dónde las personas conviven y de alguna manera visibilizan una realidad oculta. Además con una estrategia bien sencilla, solo ampliar lo que a veces parece pequeño.
  • El componente estetico para mi es clave. Es como un repintado popular de las fachadas. Creo que tienen impacto en la identidad del barrio y sus habitantes (habría que oirles claro ;D) Seguramente habría caminos diferentes para distintos perfiles y colectivos…

En otro post sobre IS en este blog esbozaba algunas preguntas a modo de test. Alfonso Carlos Morales experto en estas lides me ayudaba concretando las preguntas. A mi me parece que deberíamos de poner en marcha lineas para reflexionar sobre el papel de las personas en este proceso. Hablar de participación es también meternos en otro jardin. De hecho lo hicimos y tenemos pendiente otro post recogiendo lo aprendido.

Creo que aquí hay una clave importante. Seguimos leyendo, sistematizando y conversando.

Por una verdadera red humana: pacto de responsabilidad social

Hace unos dias me invitaron a aportar mi visión a este texto. Agradezco infinito la oportunidad y os pido disculpas por no haber aportado finalmente ni una sola linea. Yo creo que llama la atención sobre aspectos complementarios al #manifiesto y necesarios en la reflexión más amplia sobre internet en este momento.

Asi que gracias a las personas que habeis estado detrás de esta iniciativa. Yo la reproduzco.

Porque en la era de la globalización quienes tenemos acceso a la Red sólo somos el 24% de la población mundial, porque 5.100 millones de personas no tienen acceso a Internet, porque no somos la sociedad, sino sólo una parte de ella, porque no queremos ser una elite, porque no queremos sentirnos privilegiados, porque no queremos generar más invisibles y excluidos, nosotros, parte de la ciudadanía internauta, demandamos un compromiso firme y decidido para acabar con la brecha social y digital. Pedimos un verdadero pacto de responsabilidad social a los organismos supranacionales –principalmente a la ONU y la UE–, a los gobiernos central, autonómicos y locales, a los partidos políticos, a los medios de comunicación masivos y sociales, a las empresas, a las organizaciones no gubernamentales y a la ciudadanía en su conjunto para que:

• El acceso a la información y el conocimiento, y a las herramientas tecnológicas sea un derecho universal amparado por legislaciones locales, estatales y supranacionales, y apuntalado por la ciudadanía.

• Ese derecho no sea monopolizado por quienes crean, sirven y gestionan los medios, las herramientas y las propias obras, ni una concesión a quienes se les reconoce un privilegio previo pago de los servicios y herramientas de acceso al conocimiento global.

• La Sociedad de la Información y el Conocimiento se construya pensando en beneficios sociales, priorizando cuestiones claves como son la educación, la solidaridad, la pluralidad y la integración. Mal va la Sociedad de la Información y el Conocimiento si sólo pensamos en cómo unos pocos pueden acaparar y gestionar el poder y monetizarlo, si únicamente existen motivaciones económicas, de facturación, de mercado, de ocio y de entretenimiento,

• Acabemos con la exclusión de millones de personas en el mundo real y en la Red de redes. Porque todas ellas corren un alto peligro de absoluta invisibilidad. A quienes sufren exclusión podemos hacerlos visibles en la vida cotidiana y también aquí, en la Red de redes.

• Demos acceso, herramientas y visibilidad a quienes intermedian entre la sociedad acomodada y la necesitada.

• Frenemos la peligrosa endogamia en Internet y la disociación cada vez mayor del ecosistema online respecto al mundo real. Porque percibimos un desligamiento acelerado de los asuntos que no atañen directa o indirectamente a la Red y a sus miembros.

• Los medios de comunicación masivos y tradicionales, y la blogosfera asuman conjuntamente un compromiso de responsabilidad social. Nos confundimos si pensamos en imponer un único pensamiento en lugar de buscar el diálogo que permita poner en común acciones que aseguren el progreso en el Estado del Bienestar, la cohesión y la sostenibilidad.

• Los periodistas recobren la responsabilidad social y ética que se le presupone al periodismo. Difícilmente construiremos una Sociedad de la Información y el Conocimiento con ruido, confusión y desinformación. Pedimos rigor y también más y mejor información social.

• Todos pensemos en clave social. Pensar en clave social es pensar en el acceso universal a Internet y a todas las herramientas tecnológicas, pero también lo es dar visibilidad y espacio a los colectivos y problemas del mundo real, presionar en el mundo físico y en Internet para que paremos el suicidio colectivo del cambio climático, para que todo el mundo tenga acceso universal a la sanidad, a la educación y a la información, para que a nadie le falte comida ni agua, para que todas las personas tengan derecho a una vivienda y a un trabajo dignos, y a una remuneración justa por su trabajo, para que se respeten los derechos laborales, de las mujeres, de los menores, de las personas mayores, de los inmigrantes, de los desplazados y refugiados, de los enfermos, de las minorías, de las comunidades locales, de todas las razas, lenguas y culturas, y de nuestro medio natural. Pensar en clave social y actuar consecuentemente en el mundo físico y en Internet.

• Cerremos brechas económicas, generacionales, culturales, de género, geográficas y tecnológicas.

Actuemos por construir una verdadera red humana. Porque cada persona excluida en el mundo real y en el ecosistema

Atención social, responsabilidad pública, iniciativa no gubernamental y derechos ciudadanos

En las últimas horas he leído y escuchado declaraciones de diferentes políticos con responsabilidad en el gobierno de la ciudad en la que vivo al respecto de la apertura del proyecto Ondatu de la asociación Bizitegi en el barrio de Txurdinaga que me preocupan.

Adelanto que las palabras que siguen no están cimentadas en una opinión formada y con datos certeros sobre si el recurso responde a necesidades, la ubicación elegida es la adecuada ni ningún otro dato objetivo sobre el tema en cuestión.

Además uno esta reflexión a algunas ideas que rescaté de la mesa de trabajo que organizo este mismo viernes Gizardatz dónde pude escuchar un interesantísimo debate sobre la corresponsabilidad y el coliderato entre AAPP y tercer sector en la lucha contra la pobreza.

Recuerdo la frase que me cedió un compañero de batallas, la primera vez que me acerqué como representante de una asociación sin ánimo de lucro al ayuntamiento de Bilbao, para negociar algunos números que nos permitieran sobrevivir o mejorar nuestras condiciones y acción. “Imagínate al concejal desnudo” A él le había ayudado esta imagen cuando otro mayor se la cedió en testigo.

Las sonrisas suelen ayudar a destensar y en esta ocasión tuvo su efecto. El problema viene cuando tengo la sensación de que la estrategia se encona y tiene impacto.

Los lustros de bonanza económica han tenido muchos efectos interesantes en el reconocimiento de algunos derechos y el crecimiento de los proyectos dirigidos a paliar los efectos de un sistema obscenamente injusto.

En este tiempo, las organizaciones sin ánimo de lucro que gestionan proyectos de intervención social se han multiplicado como resultado de varias carambolas; externalización de servicios por parte de las AAPP, un tercer sector muy heterogéneo y numeroso con toda la experiencia y el contacto con las personas, el lobby realizado por algunas organizaciones de autoayuda y familiares, apuestas de políticos y técnicos, innovación continua desde las entidades tras escuchas dolorosas de la realidad…

Los matices de esta evolución serían largos de dibujar, los hay casi como barrios, personas, entidades,…

Es un momento muy complejo. Las necesidades nunca fueran tan numerosas, la precariedad tan estancada y extendida y el dinero recaudado para planificar y presupuestar nuestras acciones mermado. A estas alturas nadie debería de tener dudas de que el paro también va azotar a este sector.

Me vais a permitir que mire al horizonte con cierta esperanza en este caso. Creo que en la crisis como oportunidad y tengo confianza en algunas de las personas que tiene la responsabilidad de concretar los pasos necesarios para afrontar la situación (En las AAPP y en las entidades del tercer sector reunidas en las entidades de segundo nivel). Creo además que llega el momento de aunar esfuerzos y meterle materia gris, acompañada de todas las emociones, de una vez por todas. Concretar la conquista de la responsabilidad pública y del derecho subjetivo. Retomar con seriedad nuestro objetivo y las necesidades de las personas con las que trabajamos.

En este contexto me reencuentro con el conflicto generado entorno a la apertura de un nuevo proyecto por parte de Bizitegi.

El conjunto de partidos políticos del consistorio firma un documento en contra de la apertura de este centro. Algo habrá detrás de todo esto que yo me pierdo y que debería de escuchar, quizás la asociación no hizo bien algún deber, no lo sé. Además, a nadie se le puede escapar el escasísimo número de votos del que depende la alcaldía que se disputa en unos pocos meses y la situación cada vez más maleable de nuestros políticos conscientes de una crisis de representatividad fuertísima.

Es que no podría explicar de otra manera las acusaciones que se vuelcan contra esta entidad promotora del servicio. «quieren aumentar su campo  de acción y crean más necesidades, creando más oferta»  ¿Quién hace estas declaraciones conoce a Bizitegi? ¿Quién lanza bulos de estas características conoce las dificultades supinas de lanzar un nuevo proyecto de intervención social?

¿Qué lógica empresarial de aumento de beneficios y economía de escala quieren aplicar a una asociación que lleva años acompañando las situaciones más olvidadas y en el extremo?. Un respeto.

No quiero discutir sobre las actitudes de algunos vecinos y vecinas. Están en su derecho de salir a la calle y reivindicar lo que quieran. Está en manos de nuestros representantes la didáctica, paciencia y congruencia. Está en su responsabilidad poner orden en este cruce de manifestaciones NMPT (no en mi patio trasero). Poner el listón de las necesidades a las que van a responder y a las que no. Reflexionar si la seguridad ciudadana no tiene una estrategia preventiva más barata y eficaz,…

Voy a buscar las oportunidades a este síntoma de los nuevos tiempos:

  • Los partidos políticos firman un documento en el que se comprometen a pactar un mapa de recursos. Creo que es importante que asuman su responsabilidad. Porque la dispersión y cierto solape de servicios no se puede achacar a las entidades sociales exclusivamente.
  • Soy un defensor convencido y apasionado de la colaboración y el “ganar-ganar”. Creo que las entidades del tercer sector y las AAPP han colaborado aceptando corresponsabilidad y diluyéndose a veces para lograr objetivos. Quizás llegue el momento de reflotar identidades de raíz, volver la mirada a las personas con las que trabajamos y denunciar su situación. Quizás la responsabilidad y otros argumentos menos virginales nos habían hecho olvidarnos de esta fuerza.
  • Nuestra mayor y mejor estrategia, valor, herramienta, actitud,… para ir avanzando hacia una normalización y equilibrio entre todas las personas que conformamos nuestras comunidades tiene un nombre; DIGNIDAD. ¿En función de que argumento decidimos abrir o cerrar un servicio que busca responder las necesidades de unos ciudadanos? ¿Cómo ocurre que en este hipotético choque de derechos ganen sin dudar los de los vecinos/as convocados tras la pancarta?

Me movía un profundo enfado. Escribir este texto me ayuda a coger distancia, paradójicamente.

Así que más tranquilo como ciudadano pido a mis representantes mayor congruencia y medida en sus expresiones.

A los vecinos y vecinas me gustaría trasladarles mis ideas sobre la cohesión social, la convivencia normalizada con un servicio de baja exigencia en mi barrio y tantas cosas más, entendiendo que es muy difícil escuchar nada diferente en el momento al que han llegado.

Para mis amigos de Bizitegi, un abrazo enorme.

Tercer sector para la intervención social y relaciones laborales

La segunda parte de mi colaboración con el espacio formativo generado entre REAS, UPV y La Caixa tenía que ver con el tercer sector, el empleo y la evolución de las relaciones laborales.

Hace año y medio y en el mismo lugar yo compartía datos de 2003 en esta ocasión me limite a trasladar una pequeña selección de graficos recogidos todos en el informe extraordinario del ararteko sobre condiciones de trabajo en el tercer sector de intervención social elaborado por, mis buenos amigos de Ados Consulting.

engranajes by gallas
engranajes by gallas

La fotografia no varia sustancialmente. Atomización espectacular con un 50% del volumen económico total gestionado por entidades con presupuestos menores a 100.000 euros/anuales. Ensalada de formulas juridicas dónde la de «asociación sin animo de lucro» es la reina con un 80%. La subvención como canal de financiación más numeroso (intuyo que no será el que más dinero mueva) Los subsectores más «maduros» y con mayor publico objetivo los que responden a las necesidades de personas mayores y personas con discapacidad.

Hubo tiempo para hablar de la vulnerabilidad y la precariedad laboral en el sector.

Comparto con vosotros y vosotras algunas ideas finales que trasladaba a modo de retos:

  • De personas diana de “nuestra intervención” a compañeros/as de trabajo. La incorporación de las personas con las que trabajamos al mercado laboral; las empresas de inserción y otras.
  • Cuidar la evolución del mapa de entidades para que siga fiel a los objetivos para los que se ha ido configurando, rescatándola de la dinámica de mercado y factores los económico-administrativos.
  • La colaboración como alternativa a la competencia. Alianzas que refuercen  la complejidad y riqueza del sector.
  • En la implementación de herramientas cuidar la sistematización de experiencias, el saber-hacer y la participación de los y las profesionales de la relación de ayuda en el diseño, evaluación y puesta en practica de estas. Cuidado con la compra y venta de herramientas ajenas a los procesos establecidos.
  • Crear espacios para un trabajo social que habrá el foco y piense en clave de cohesión social. Trabajar con toda la población.
  • Interlocución y capacidad de influencia real en la definición de política social y condiciones dignas para la implementación de estas. Esta pasará por seguir reforzando las organizaciones que agrupan a las entidades del tercer sector y por la colaboración entre estas en estructuras comunes.
  • Reconocimiento del valor añadido de las entidades sin animo de lucro tras un proceso de “objetivización” de este y el establecimiento de cláusulas sociales u otras medidas que defiendan esta manera de hacer.
  • La financiación tiene que aumentar para responder a las nuevas necesidades y la mejora de las condiciones laborales. Además creo buena practica la flexibilización de las propuesta de relación entidades – administración superando como única puerta de acceso el concurso publico.
  • Trascender de la dialéctica empresario – sindicato como única manera de mejora continua del servicio y las condiciones laborales.

Terminaba con unas ideas de Fernando Fantova sobre esta evolución del sector y que se me hacían sugerentes como pregunta:

En este contexto, a mi entender, unas organizaciones del tercer sector corren el riesgo de desaparecer y otras, más bien, de perder de forma cada vez más notable sus señas de identidad como iniciativa social siendo colonizadas por lógicas y prácticas de carácter autoritario y mercantilista.

Pero creo que, en este momento, si no potenciamos nuestra capacidad crítica, relacional, comunitaria y proactiva corremos el riesgo de caer en la trampa (…), por tanto, de defraudar las expectativas de muchas personas que esperan que nuestras organizaciones sean un cauce para aportar sus energías solidarias o para satisfacer sus necesidades.

#galleteando #desdelorural

Hace unas semanas Paz Domínguez me enviaba un mensaje para pedirme mi dirección postal. Hace ya un tiempo que seguimos nuestras estelas mutuamente. Una relación llena de coincidencias, mensajes de complicidad, miradas hacia el mismo lugar,…

Esta tarde he recogido una caja a mi nombre en correos, al abrirla una caja llena de galletas personalizadas, galletas KORAPILATZEN.

¡Impresionante! Jajajaja Adjunto fotografias para trasladaros algo del momento. Estaba en familia, he tenido que proteger algunas para que no se las llevarán entre madre (la mia) e hijos (los que tengo a medias con mi chica).
¡Me ha encantado! ¡Genial!

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Detrás de esta dulce sorpresa están un grupo de mujeres de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche que se lanzan a un proyecto de autoempleo. Paz, Isabel y Susana forman el equipo inicial.

Hacen galletas, magdalenas glamurosastartastalleres presenciales y en línea. Los hacen por encargo, les dices cuál es tu deseo y se ponen a pensar y amasar.

Tenéis toda la información de este proyecto en su web. Un goloso ciberadicto como yo llevaba tiempo siguiendo el proyecto. Aunque nada es comparable con tenerlas en tus manos y probar a comerte el logo de tu proyecto profesional como acabo de hacer yo hace unos minutos. 😀 😀 😀

Enseguida he empezado a pensar en posibles usos de estas galletas personalizadas en proyectos concretos.

Me emociona que nombren la reflexión que compartimos en korapilatzen sobre empresa social para su propia definición como organización. Y además me alivia que en este camino se encuentren con otros amigos y amigas que lo tienen más claro y aportan algo más que dudas. 😀

¡¡¡¡¡¡MIL GRACIAS!!!!!

¡¡¡¡¡¡SUERTE!!!!!!

Actuar, pensar y trastear. Notas de la charla de Marga Padilla sobre Inteligencia Artificial

Prometo cambiar de tercio en el próximo post. Y es que parece que la IA me ha poseido. Solo vuelvo a escribir para atrapar ideas. Comparto esta vez mis notas de la charla del 17 de febrero de 2026 de Marga Padilla sobre inteligencia artificial en el Gaztetxe de Basauri. Ella plantea que su libro «Inteligencia Artificial: Jugar o romper la baraja» que ha publicado con la editorial Traficante de sueños es un libro militante, aunque no le queda claro de qué movimiento es militante.

Padilla comienza recordándonos que hasta la aparición de GPT, la inteligencia artificial estaba más escondida. Con GPT aparece un servicio directo, sin mediación, en lenguaje natural, donde hablamos con una máquina. Este salto tecnológico genera distintas reacciones, y ella distingue dos principales:

  1. Por un lado, el miedo ante la amenaza. Y no se trata de un miedo solo “de ignorantes”; todos los miedos tienen matices y necesitamos escucharlos. El problema es que el miedo, como emoción, puede dominarnos e impedirnos avanzar. La invitación es pasar del miedo al conflicto: comprenderlo, mirarlo y debatirlo.
  2. Por otro lado, está la entrega irreflexiva: una adopción total sin considerar impactos como el ambiental. Actualmente, alrededor del 2% de las emisiones de efecto invernadero se atribuyen a la inteligencia artificial, en un impacto comparable al de los vuelos en avión. Además, cada consulta consume recursos: los servidores se enfrían con agua, como si tiráramos un vaso de agua por la fregadera cada vez que hacemos una pregunta. A esto se suma la proliferación de centros de datos, ocupando grandes extensiones de territorio que antes eran baldíos.

También aparece la cuestión de la reapropiación del conocimiento colectivo. Herramientas como Wikipedia, sostenidas por comunidades que cuidan el saber común, pierden sentido en algún grado cuando el conocimiento se reintermedia a través de modelos de IA. Se borra la historia de quienes construyeron ese conocimiento antes que nosotros. Además, los idiomas menos hablados quedan en una posición secundaria.

Además es importante recordar que estamos ante modelos de lenguaje, no modelos de conocimiento. Responden en función de patrones estadísticos y del idioma utilizado. Por tanto, el idioma influye en el tipo de respuestas. La IA funciona como un espejo que devuelve los antivalores y sesgos de la sociedad. Es un espejo normativo.

Además está teñida de empatía y simpatía, algo que está diseñado de forma consciente para generar mayor adicción. En la competencia por la atención, este aspecto es clave. Juega con nuestro narcisismo en un mercado donde muchas empresas de IA operan a pérdidas y buscan financiación constante.

Marga Padilla propone una distinción interesante a través del ejemplo del coche. Podemos diferenciar entre:

  • la tecnología base (el motor de explosión)
  • y el diseño (cuántos asientos tiene, qué forma adopta, qué uso se le da).

Con la misma tecnología base se pueden hacer coches privados o autobuses. En la IA ocurre algo similar: hay que distinguir la infraestructura técnica del diseño social y político que la configura. También plantea que no existe “lA” inteligencia artificial, sino muchas inteligencias artificiales. La industria presenta la IA como un bloque homogéneo, centrado en la acumulación de datos y poder tecnológico, sin considerar otros aspectos como el impacto ecológico o social.

Ante esta situación, propone tres niveles: actuar, pensar y trastear.

ACTUAR. En el nivel de actuar, habla de la lucha política de siempre, Manifestarnos para defender nuestros derechos: Exigir registros públicos (menciona que en Euskadi y Cataluña ya existen), defender regulaciones que protejan derechos, impulsar auditorías ciudadanas y cuestionar proyectos concretos. (Se menciona el caso de Quantum Skin, una IA financiada por el Gobierno Vasco para el seguimiento de melanomas, auditada por la Fundación Civio, que detectó fallos significativos en la identificación de imágenes). También se habla de la necesidad de defender territorios frente a la expansión de centros de datos y de plantear políticas de reconversión profesional ante la desaparición de empleos (como traductores), del mismo modo que hubo reconversión industrial en otros momentos históricos. Además, reivindica modelos públicos y accesibles para la ciudadanía.

PENSAR. En el nivel de pensar, propone actualizar qué entendemos por “lo humano”. Estamos ante un cambio casi copernicano donde lo humano deja de estar en el centro. Se trata de pensar la colaboración horizontal con lo no humano, preguntarnos, por ejemplo, qué es saber y qué es enseñar hoy.

TRASTEAR. En el nivel de trastear, invita a ensuciarnos las manos con la tecnología. Habla de tecnología popular y barrial, de modelos pequeños y situados —más bicicleta que transatlántico—, de trabajar con datasets propios, de socializar el conocimiento y recuperar la potencia colectiva. Nos recuerda que no intentar la reapropiación también tiene un coste. Estas tecnologías, además, se están probando muchas veces sobre poblaciones vulnerables. Se mencionan casos como COMPAS, que toma decisiones algorítmicas con sesgos en ámbitos como medidas penitenciarias.

Conversamos sobre las personas que utilizan estos Chatbots para conversaciones «terapeúticas» pensando cómo en este momento estamos dejando rastros no solo de consumo, sino también emocionales. Y recordando que estas infraestructuras y empresas no tienen como objetivo contribuir a una sociedad más humanista precisamente.

Una IA diseñada con otros valores podría, por ejemplo, recomendar cerrar el ordenador y salir a caminar en lugar de fomentar el uso constante. Mencionaban el software de aprendizaje de ajedrez como ejemplo interesante: pone límites para no desmotivar el aprendizaje humano. Esto abre la reflexión sobre diseñar infraestructuras que no anulen nuestra acción. ¿Como podríamos diseñar un chatbot mejor?: quizá uno más lento, no disponible 24/7, más parecido a la lógica de las cestas de consumo donde la verdura llega sucia pero es mucho más sano que la limpia en una bolsa.

Xabier Barandiaran que acompañaba a Marga Padilla mencionaba el ejemplo de las comunidades Amish donde deciden que tecnología adoptan y cuál no. Llevar el debate a la calle. Porque esta tecnología ya está modificando nuestras vidas y, por tanto, es una cuestión política.

Algunos apuntes sobre el texto La revolución inevitable. Una cápsula sobre la sociedad de la inteligencia artificial, de Genís Roca.

Genís publicó este texto hace unas semanas y lo he devorado en un par de horas. Es solo una cápsula como él explica e imagino que las personas que hemos tenido la suerte de escucharle en más ocasiones completamos lo que no ha contado desde el eco de otras reflexiones anteriores. Transcribo estas notas para atraparlas, el libro ya ha volado con mis subrayados y notas a otras manos, y recomendaros su lectura. Confío en no hacer demasiado “spoiler” ni destrozar la trama. 

Vuelve a traer una idea que aparece de forma recurrente en sus textos y ponencias: la tecnología es aquello que todavía no hemos normalizado ni interiorizado como parte de nuestros procesos. Cuando deja de parecernos tecnología, es cuando ya forma parte de lo cotidiano.

Al inicio del libro señala que el formato digital ha aumentado de forma extraordinaria nuestra capacidad para almacenar información y para enviarla de un punto a otro del mundo de manera casi instantánea. Al hablar de la información, recorre distintos momentos históricos. Primero, cuando el conocimiento se recogía en libros sin bibliotecas, en manos de monjes que decidían qué reproducir y quién accedía a esos ejemplares. Después, la imprenta, que supuso un salto enorme en capacidad, aunque seguía siendo la editorial quien decidía qué se publicaba y cómo se distribuía. Más adelante, los medios de comunicación, donde los propietarios de emisoras o editoriales determinaban qué canciones se escuchaban o qué mensajes se difundían. Hoy estamos en otra dimensión: cualquier persona u organización puede publicar textos, imágenes, vídeos, sonidos o datos a escala planetaria. El problema ya no es publicar, sino lograr relevancia.

Internet se afianza y permite conectar todos los ordenadores en una misma red, haciendo posible que casi cualquier empresa o persona se convierta en un nodo que recibe y emite información. De nuevo subraya cómo el formato digital ha multiplicado nuestra capacidad de almacenamiento y transmisión.

Cuando aborda la inteligencia artificial, señala que su aparición era incluso previsible. En esencia, se trata de aplicar niveles muy avanzados de estadística para deducir, inferir y proponer soluciones. Hasta ahora, para evitar cálculos excesivamente complejos, la estadística trabajaba con pocas variables. Estos límites han sido superados. Los modelos de IA permiten abordar tareas y procesos informatizados que antes no eran viables y están revolucionándolo todo. “Aparece una nueva generación de software basada en la integración masiva de datos que, más allá de generar textos o imágenes, participará en la toma de decisiones”. En el momento de leer la palabra “decisiones” tuve muy presente la lectura del “Algoritmo Paternalista”. Otro libro que he recomendado con fuerza estos meses. 

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Escucha y colaboración en tiempos de testosterona. Una reflexión sobre cómo el contexto político nos puede afectar en el trabajo en organizaciones.

Durante un tiempo, al menos en los contextos en los que yo me muevo, puedo sostener que hemos ido hacia un management que ha puesto en valor la dimensión más relacional y una manera de trabajar que situaba a la escucha y la participación interna dentro de las organizaciones como claves. 

Es algo que trasciende a las apuestas más cercanas a la autogestión y la horizontalización de las organizaciones. Estábamos conectando con la fuerza y la oportunidad de reducir los tiempos y energías vinculadas al control para construir espacios de mayor confianza y responsabilización individual y colectiva. Resultaba más útil y mejoraba las condiciones de vida de los/as trabajadores/as. 

Hemos conectado además con la pertinencia de activar y apoyarnos en la Inteligencia Colectiva para responder a los retos complejos. Modelos como Cynefin nos ayudaban a diferenciar los distintos contextos y activar espacios de escucha y debate para la inclusión de todas las perspectivas pertinentes para comprender y actuar en contextos de complejidad. Hemos ido aprendiendo a vislumbrar todas las interdependencias y a entrenar el músculo de la mirada sistémica. 

Hemos estado trabajando con fuerza en entender estas organizaciones desde una perspectiva casi antropológica donde a veces observar era más importante que correr a activar procesos o mover personas. 

Y hemos ido abriendo una línea de trabajo que estaba más vinculada con esas competencias más transversales, de comunicación, que pudieran ayudarnos a mostrarnos en el “solo no puedo”, a ir articulando acuerdos y una gestión de la diferencia y sus matices compartida. 

En este sentido la regulación de los conflictos tenía un papel importante. En cómo afrontamos estas situaciones de diferencia, malestar y debate vamos construyendo un proyecto compartido y eficiente.

¿Que está ocurriendo en los últimos meses a nivel mundial y que posibles efectos pudiera tener en las organizaciones y nuestro trabajo?

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Frases, tensiones y reflexiones tras la lectura del libro “Contra el desarrollo personal de Thierry Jobart

Quiero compartir algunas notas desde la lectura del libro escrito por Thierry Jobart, que se titula Contra el desarrollo personal y que publica la editorial Txalaparta.

Imagino que si el autor leyera mis notas las quemaría por apropiación y asimilación. Hago spoiler cuando traigo una frase del texto:  «El capitalismo procede según un modo de desarrollo dialéctico que le permite integrar la contradicción para apropiársela: él es la revolución permanente.» Yo lo hago en el contexto de abrazar mis contradicciones y viviendo todas y cada una de las tensiones. No es un salto de malabarismo exento de riesgos. Esta lectura me ayuda a poner atención en algunas claves e inercias en las que, desde el rol que ocupo profesionalmente, a veces puedo caer o contribuir sin conciencia.

Voy a apoyarme en algunas frases literales del texto y me voy a permitir una pequeña reflexión. No sin antes recomendaros ir al texto original y hacer vuestra propia digestión.

El autor desmonta piedra a piedra la literatura del Desarrollo Personal y las prácticas “buenrollistas” del acompañamiento personal y organizacional. Digo que con detalle aunque muchas veces usa material de demolición como cuando utiliza adjetivos como “especialistas de la felicidad”. Me gusta que comience reconociendo que «Es cierto que no todo lo que dicen es falso”. Continúa advirtiendo que “El problema es que a menudo se contentan con reformular, en una jerga sentenciosa y pomposa, todo lo que simplemente —y en el mejor de los casos— es sentido común.» Para apuntillar: «Es la ventaja de una buena formación intelectual: se puede hablar de manera brillante de cualquier cosa usando clichés.»

Me gusta la idea de ser “profesionales del sentido común” a años luz de esa idea de “especialista en felicidad” aunque es un dardo que me llega. La gestión del conflicto es el contexto en el que desarrollamos una buena parte de nuestra actividad. Necesitamos dar un lugar al malestar sin saltarlo, obviar ni aplacarlo. Se trata de dar espacios de encuentro para conversar, compartir mapas sin correr a buscar soluciones mágicas y construir acuerdos que nos permitan continuar trabajando. A veces se trata solo de dar los espacios y esto parece sencillo, de sentido común. 

Más adelante y denunciando a un autor que ha construido un personaje realmente arquetipo de todo lo que el texto denuncia, Robbins (Si no te ríes a carcajadas, o te quedas congelado por su exageración, con “No soy tu Gurú”, este no es tu libro), nos escupe «Todo esto, o realizado como una gran misa, con muchas bromas y gesticulaciones, desde un arte exasperante por estar permanentemente en escena.» La construcción del personaje y la energía invertida en la seducción daría para un libro. El equilibrio entre cuidar la ritualización necesaria para el impacto y la desnudez que permite estar presente, conectado con la experiencia, necesidades y deseos (que pudieran ser reivindicaciones) es clave. 

Y es aquí donde describe la tensión que atraviesa toda experiencia de colaboración «Es simple, es hermoso, es falso. Inmediatamente percibimos la paradoja que reposa en dos afirmaciones contradictorias: ser autónomo y querer crear vínculos.» Este es el foco de nuestro trabajo. Confieso que a veces nos escoramos hacia la responsabilidad personal y esto a veces suena a culpabilización y a otras a esto del “tu puedes”. (Trabajar en el círculo de incidencia decía Covey y Belen Gopegui le dedicaba unas páginas en otro texto que hay que leer en estas lógicas de revisión crítica). «Ahora, siempre hay algo que hacer, una solución que encontrar, al igual que siempre hay un responsable de lo que pueda ocurrir.» escribe.

Otras veces también exageramos el poder de los patrones, las estructuras y la complejidad. Escribiendo este post camino por lugares de frontera y sutileza tengo la sensación que una determinada redacción de una frase me puede llevar a caer un por una ladera o por la otra. Creo que es una sensación muy real y, diría, que necesaria. 

En esta necesaria adaptación de lo individual a lo colectivo y viceversa denuncia las estrategias que invitan a «No reconectarse con su (nuestro) ‘yo profundo’, sino hacerlo más maleable, para lo que se espera de él”. Y continua “Por un lado, está nuestro Yo (en mayúsculas), suficientemente plástico como para que, al ejercerlo, podamos hacerlo cambiar y evolucionar. Y, por el otro, nuestro cerebro”. 

En este momento el autor trae al último grito en el desarrollo personal, la Neurociencia. «Ahora, en el mercado de las verdades, la hegemonía es ejercida por las neurociencias.»

Sobre las identidades líquidas, la plasticidad y la invitación a cambiar en lugar de profundizar volverá más tarde. Antes nos recuerda el para qué de estos relatos. Para que la eficiencia y al servicio de quienes. Os recuerdo que traigo aquello que me tensiona. Entended por tanto que detrás de estas frases literales descubro valor y además necesito seguir profundizando y contrastando con otras ideas que también siento importantes y que igual son contradictorias. Sumo un par de párrafos para comprender la denuncia que hace el autor en relación a los efectos y objetivos detrás de este management con el que colaboramos. 

«Según Adam Smith, el trabajo libre es más rentable que el trabajo de los esclavos. De hecho, estos últimos tendían a carecer de motivación.” (…) “olvidarse del management por la coacción y dar lugar al management con la confianza. ¡Yupi! Hay resultados evidentes en la productividad y en la calidad de compromiso del personal. Hay menos bajas médicas, menos absentismo, menos rotación de personal y, por lo tanto, mejores resultados económicos.» (…)  «Aquí, el uso de una simplicidad bíblica: si le anuncia al trabajador que se le confía un proyecto, si le asigna un objetivo y magnánimamente se le otorga toda la autonomía que requiera para lograrlo, puede reformular las cosas a su manera (incluso es deseable que lo haga, con el fin de apropiarse completamente del proyecto), a sentirse más responsable de su éxito. En teoría, es la obligación del logro. Sin embargo, sería imprudente llevar este estímulo a la autonomía hasta dejarle decidir sobre el objetivo. Eso sería pasar de la confianza a la ceguera.”

Hace tiempo que encadeno lecturas que sostienen esta perspectiva crítica al trabajo que desarrollamos en el acompañamiento a organizaciones desde la formación, consultoría y esto que cuesta ya nombrar; “coaching”. Lo hago espoleado por una reacción personal a las “Tazas wonderful” y al buenrollismo. No comparto esa mirada, me mantengo alerta y la combato. He sufrido, por ejemplo, los mensajes de ánimo cuando no tocaban. 

Queriendo profundizar en una práctica que de manera insistente quiere seguir bebiendo de la Teoría General de Sistemas, procuro comprender los mecanismos detrás de todo lo que se alía para que las cosas permanezcan como están (a pesar a veces de nuestro sufrimiento). Me he encontrado a colegas y clientes que desconfían del enfoque centrado en soluciones, por ejemplo, y su apuesta por los recursos y lo que funciona. Para mí es una perspectiva que avanza desde una comprensión compleja de la psicología social y en la que quiero seguir profundizando. No me olvido de las críticas y la necesidad de evolucionar en el malestar.

Resumamos: Hay una tensión entre el yo y el nosotros, la identidad es algo adaptable, está en nuestras manos movernos y “el capital” ha descubierto que es más rentable seducir que obligar. 

Jobart continúa bajando a tierra esta suma de tesis: «De ahí que la personalidad misma del trabajador se haya convertido en un problema, y que el desarrollo personal desempeñe un rol en la empresa.» (…)  «Las empresas organizan formaciones idóneas o recurren a formadores, consultores o coaches que juegan el rol de mercenarios.» (Sabe qué palabras usar para que duela) «Por supuesto, en ambos campos, privado y profesional, no se trata de obligar, sino de incitar, sugerir, persuadir. La obligación es externa, impuesta desde fuera; la necesidad puede ser interna y aparecer como emanando de uno mismo.»

Habla de la noción de empowerment, de empoderamiento, término utilizado en los años 70 en un contexto de luchas feministas y sociales, reciclado, y manipulado, en un sentido diferente por el management. Me parece muy interesante cómo evoluciona en el pensamiento del crecimiento profesional como una especie de especulación o venta de uno mismo permanente. Como si hubiera que invertir en el potencial para seguir siendo. Une, como no pudiera ser de otra manera, esta tensión con el cansancio y el deterioro. Creo que hay ideas interesantes a tener muy presente en esta aproximación. «Ahora todo es capital: se invierte en su vivienda (que debe revalorizarse y revenderse con pluralidad), sus estudios, sus relaciones sociales y, por lo tanto, en sí mismo, desarrollando sus competencias y empleabilidad. (…) Como muestra el filósofo Michel Feiger, nos hemos convertido en ‘invertidos’, es decir, ‘proyectos que tratan de hacerse apreciar’. (…) Entonces conviene fabricar un yo, una identidad que convenga a los inversores. El desarrollo personal es una ayuda para este proceso.”

Necesitamos revisar esta realidad y ver cuánto de lo que hacemos contribuye a esta locura. Nuestras conversaciones en Redes Sociales aumentan esta realidad. La siguiente sentencia me parece espeluznante: «De ahora en adelante, el régimen que se impone es el de la coincidencia de uno mismo, lo ilimitado del deseo y la inmediatez de su satisfacción.»

Rumiar durante un rato esta idea creo que puede ser un buen ejercicio como rutina. Conecta con el texto de Gopegui y otro maravilloso que es “No seas tu mismo” de Eudald Espluga. De lo que aprendí con Espluga me gustaría escribir algún día. 

Imagino que aquí hay algo de escribir sobre lo que escribo o hablar sobre lo que hablo. Me dedico a esta industria del management. Necesito estas lecturas. Creo que necesitamos conversar con otras maneras de entender lo que está en evolución. No se trata de dar espacio al terraplanismo. No escribo ni pierdo el tiempo sobre lo que no tiene sentido. Soy consciente de que las perspectivas sobre los temas importantes son muchas y diversas. Necesito, necesitamos, ir a este gimnasio. Este es el lugar en el que construimos nuestra capacidad de atención, alerta y pensamiento crítico. Dice el autor terminando la obra: “El sentido crítico no se enseña en ninguna parte. La participación en el desarrollo personal profesional sin duda irá creciendo, al igual que lo políticamente correcto y la intolerancia frente a todo lo que no reproduce lo idéntico.» 

Me pregunto sobre cómo seguir facilitando espacios seguros donde entrenar estos músculos. Defiendo que la apertura a otros marcos y la construcción de modelos mentales que dialoguen con las realidades e incluyan otras perspectivas nos ayuda personal y colectivamente. Pero quizás incluso esta es una idea que debo de soltar. 

Y termina Jobart situando este debate en su contexto. En nuestra sociedad y planeta. Porque nuestro trabajo es uno con la deriva y el futuro de lo que construimos juntas. «Mientras la creencia en recursos ilimitados nos siga llevando al caos, será la misma visión del mundo, individual y envuelta en malvaviscos, la que vacíe nuestro imaginario. Solo hay una cosa para crear otra: el tiempo. Justamente es lo que nos va a faltar.»

Vuelvo a escribir y utilizar mi blog para sistematizar algunos aprendizajes, compartirlos y seguir conversando. ¿Cómo te suena esto que comparto?

Organizaciones, propósito, futuro emergente, límites del planeta y el negocio de la guerra

En el marco de la reflexión sobre acompañar a organizaciones que quieren reconectar con su propósito hay una idea que está presente con fuerza: se trata de llevar al centro de la reflexión los impactos que se generan a nivel social. Hay empresas que buscan trascender del marco de la Responsabilidad Social Corporativa y de los Objetivos del Desarrollo Sostenible y quieren situar en el centro de su actividad la reflexión sobre los impactos sociales de su actividad. Solemos hablar de organizaciones con propósito. 

No todas las organizaciones están en este punto de reflexión y con este nivel de compromiso. A este tipo de organización yo me acerco con la exigencia de la congruencia. Me encuentro algunos movimientos más estratégicos y de marketing social o de lavado de cara que, desde mi experiencia, pueden generar rechazo a nivel social y desalineamiento hacia el interior cuando el discurso y la realidad difieren demasiado. Cuándo estamos trabajando por la reconexión con el propósito, su fuerza tiene que ver con la congruencia y el despliegue. No es sostenible a largo plazo una estrategia de marketing disociado. 

Por otro lado y dentro de este tipo de procesos de acompañamiento o, en los más clásicos y habituales de reflexión estratégica, la relación de las organizaciones con su entorno se convierte en un foco con mucha importancia. No voy a escribir sobre el ecosistema, los clientes, proveedores, competencia… Me refiero a como es la relación de estos sistemas con el sistema social o sistema planeta en el que se desarrollan. 

Conocemos algunas estrategias que, desde otro tipo de conciencia de contexto, aplican estrategias extractivistas, desconectadas de sus impactos negativos. Es bien conocida la estrategia de la industria del tabaco durante décadas, impresionante aprender de la crisis de opiáceos en EEUU, impresionante confirmar las noticias de hace unos meses en relación al lobby de los combustibles fósiles en las Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático… Pudieran parecer mundos paralelos pero esta realidad se puede colocar también en un ranking y a veces trabajamos con empresas que se sitúan en lugares de frontera o que pudieran sostener algunas tensiones importantes en este sentido. 

En el proceso de reflexión de estos años hemos conectado con la necesidad de reflexionar sobre los retos de sostenibilidad ambiental como una de las claves para lograr que las estrategias además de exitosas económicamente a corto plazo pudieran serlo también a medio y a largo plazo.  

En nuestro trabajo solemos dedicar un espacio de trabajo para estar atentos a las tendencias del mercado y la sociedad. Creo que no es algo especialmente distintivo, mucha gente lo hace para situarse mejor en lo que está cogiendo forma. Quizás la diferencia está en que nosotros reforzamos una mirada a más largo plazo donde el futuro que coge forma y cristaliza es más un tablero de oportunidades a las que sumarse y no tanto un juego de estrategia donde acabar con tu enemigo. Además, y continuando con la metáfora del mapa con las estrategias distribuidas por una cartografía concreta, hacemos hincapié en sus límites. Como recordaban en esta conferencia con este sugerente título hace unos años en la universidad: ¿Es posible un crecimiento económico infinito en un mundo finito? hace ya 50 años el matrimonio Meadows ya dió con las claves para reflexionar sobre los límites del crecimiento. Este trabajo nos conectó también con muchas de las claves que manejamos hoy en las organizaciones y que llamamos perspectiva sistémica. 

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