La fantasía de mejora por amputación

Este post se publico en el blog de Emana Formación el 22/06/22

Hace unos días, hablando de los equipos y de su eficiencia en el marco del Programa de Coaching de Equipos, mencioné la fantasía de mejora por amputación«¿Podrías explicar mejor qué hay detrás de esa idea?», me preguntaron. Aquí va la respuesta.

Cómo nace la idea

Recuerdo cuando escuché hablar por primera vez de la campana de Gauss como la gráfica resultante a las preguntas que realizamos a nuestros equipos.

Esta metáfora hace referencia, según Wikipedia, “a una de las distribuciones de probabilidad de variable continuaque con más frecuencia aparece en estadística y en la teoría de probabilidades”.

Solemos recurrir a la imagen para responder a la frecuencia con la que nos encontramos personas implicadas, motivadas, comprometidas… en los equipos o empresas.

Si nos preguntan, por ejemplo, cuántas personas están comprometidas en un equipo podemos responder evocando la metáfora de la campana:

  • en el extremo izquierdo de la campana habrá un porcentaje mínimo que decimos que no está muy comprometida;
  • en el extremo opuesto, a la derecha, otro porcentaje mínimo que tendrá un compromiso muy por encima de la media.
  • Y en el centro, formando esa campana, tendremos a la inmensa mayoría con un nivel de compromiso medio.

¿Qué tiene que ver la campana de Gauss con “la fantasía de mejora por amputación”

Nuestra manera habitual de mirar a los equipos y organizaciones puede estar relacionada con esa imagen de la campana.

Y con esta idea en nuestra cabeza, podemos correr el riesgo de poner el foco en las personas del extremo derecho de la campana, más alineadas con nuestra idea de producción, más motivadas, etc. A veces, cargamos tanto peso en ese lugar que esas personas dejan de ser tan eficientes y apasionadas.

Un ejemplo lo encontramos en políticas salariales que —reconociendo mediante incentivos económicos ese plus que aportan algunas personas— acaban por desplazar la motivación intrínseca a extrínseca haciendo mermar la primera.

La fantasía de la amputación

En ocasiones, nuestro foco lo ponemos en el porcentaje mínimo que está menos comprometido, o menos motivado o menos alineado. La parte izquierda de la campana. E invertimos nuestras energías en activar, mover y cambiar a las personas más “desconectadas”.

Aquí corremos el riesgo de pensar en “amputar” esa parte de la campana menos eficiente.

¿Y qué sucede? Que& es una fantasía.

Con esta atención corremos el peligro de poner en marcha estructuras y dinámicas de control para que ese porcentaje mínimo mejore, actuamos sobre él para querer “eliminar” esa parte

Y esto puede tener varias consecuencias.

  • Por un lado, nuestra energía y acción deja de estar orientada a los potenciales perdiendo oportunidades.
  • Por otro lado, las estrategias de control suelen despertar respuestas de defensa y consolidación de identidades que no nos interesan reforzar.

Además, —siguiendo con la imagen de la gráfica—, quienes se encontraban en la parte izquierda de la curva desaparecen, otros se desplazan para ocupar su lugar. Es decir, quienes estaban en el centro se desplazan hacia la izquierda y, de nuevo, nos encontramos con la campana completa.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Volviendo a la curva con la que comenzamos este post, la invitación es a desplazar la gráfica entera a valores más altos.

Podemos mirar al equipo y la organización como un colectivo diverso que contribuye a un propósito compartido. Podemos mirar a todas las partes como necesarias y a la suma de relaciones como el pegamento que hace única nuestra propuesta.

Desde esa mirada sistémica, podemos seguir haciendo palanca en todos los potenciales de las personas independientemente del lugar en el que se encuentren en esa imagen de la campana.

Innovando desde la cuerda floja

Esa es la imagen que me viene una y otra vez en el ultimo tiempo. Las personas que mueven a las organizaciones, proyectos y personas hacia lo nuevo lo hacen mientras pelean por mantenerse en equilibrio en sus propias empresas y funciones. Hay organizaciones dónde promover innovación conlleva un desgaste que en algunos casos termina con un “divorcio” entre trabajadora y empresa.

Es una imagen alejada del glamour asociado al concepto. Escuchamos mucho sobre el brillo de la innovación y menos sobre el esfuerzo de nadar contracorriente de las iniciativas para el cambio.

life is just one big balancing act by NCinDC (cc)

(más…)

Liderazgo y mus. 4 (un post colectivo)

Hace unos meses escribí unas líneas sobre liderazgo en el blog. Era un texto demasiado largo y lo dividí en tres partes. Tengo un recuerdo genial de aquellos días. Un montón de amigos conversando sobre algo que nos importa.

He vuelto a leer los comentarios. Esta semana participo junto mis compañeros Itzi Garay y Ander Mimenza en la dinamización de dos días de reflexión sobre estas ideas dentro del programa Bidera de Fundación EDE.

Me acerco a aquel texto y a las conversaciones de aquellos días con intención de seguir profundizando y sin buscarlo he acabado ligándolo con el mus (para el que no sepa jugar le recomiendo que vuelva a estudiar en un instituto en Euskadi) También pensaba que de esta manera igual os ayudo a leer por trozos y pasárnoslo aun mejor ;D

MUS. ¿liderazgo?

Esa fue la primera sensación. Había repartido unas cartas pero en la primera ronda todos pedían nuevas. No había juego, la palabra no nos servía.

Miquel apunta y dispara: Un líder es un facilitador natural, que surge del propio grupo; un jefe es un cargo nombrado que surge de la jerarquía ajena al grupo. Aceptémoslo y optimicémoslo, pero antes hay que reconocer que eso es así y llamemos a las cosas por su nombre, sin épicas frustrantes.”

Pablo vuelve a incidir; “Lo de que muy pocos jefes son líderes es totalmente cierto y que en algunos sitios a los jefes se les llama líderes pero es simplemente una manera más “cool” de llamar al directivo, sin otro contenido, también es cierto”

Amalio nos propone otros nombres para la misma idea “Sigue siendo el tipo de semántica Top-Down que deberíamos cambiar. Prefiero hablar de “facilitadores”, “dinamizadores”, “inquietos”, porque expresa mejor la idea de que lo que llamáis “líder” es una persona que se dedica a crear las condiciones para que las personas participen y encuentren sentido a lo que hacen

Y Alex nos regala una máxima que repite sin piedad y de una manera muy congruente: Al líder básicamente lo hacen sus seguidores y será merito o demérito de ellos la presencia de un líder u otro. No creo en la “fabrica” de líderes. Lo que pasa es que es más fácil, y con muchos más intereses, vender esta idea de la fábrica de líderes”.

En el ultimo post de su blog le pide ayuda al gran Charlot en la ilustración de esta idea.

PEQUEÑA. Dibujando mínimos comunes.

Vale. Le hemos quitado el glamour. Ya no es “cool”. La figura del coordinador/facilitador de subequipos o procesos surge de una determinada manera de entender la producción y el reparto de tareas. ¿Podemos acompañar a estas personas a hacerlo mejor?

“No hagamos de esas figuras legendarias la norma, porque la mayoría de los mendas que tienen un grupo bajo su responsabilidad son gente común que mejor harían en, simplemente, plantearse el tema como un trabajo más, con sus métodos y técnicas, claro, pero prosaicos, que un día eres jefe y otro un tipo más.” Continua Miquel.

Lo comentaba Katia del Rivero estos días por Bilbao. “¿No se que problema tienen ustedes con la jerarquía?”. Nos contaba, con tono de antropóloga con sorpresa, algo así como que “en México entendemos que son la manera funcional de repartir las responsabilidades y asegurar el seguimiento de plazos y objetivos.

El liderazgo formal suele ir acompañado de las funciones más ligadas a la supervivencia de la entidad-organización. Al menos en su dimensión más externa; alianzas, ventas,… Estas personas viven como ninguna la tensión entre necesidades personales y de la organización. Joseluis lo decía así “Debe de aunar ambas facetas, necesidades individuales y necesidades del colectivo”.

Hablando con Miquel le comentaba que sigo creyendo que en algunos contextos, y asumiendo el velo de carisma y pseudoestupidez que conlleva, hay algo de ese servicio que tiene algunos matices de heroicidad. Puede ser que me resuenen algunas soledades pero creo que algo de esto hay en estos lugares.

GRANDE. Más allá de los limites de la organizaciónn

Agustí Brañas nos recordaba al Castell como espejo dónde mirarnos. Yo comentaba que desconozco cual es el reparto de tareas en esta construcción humana tan alucinante. Me imagino que habrá un líder formal con muchos años en la faena y con un carisma muy ligado a los objetivos y también seguro a ideas y sensaciones más populares y/o culturales.

Obviamente hay un objetivo claro y es levantar la torre hasta el ultimo de sus representantes. Es una competición frente a otras agrupaciones y también contra la gravedad y las propias limitaciones.

A mi me impresiona aun más todo lo que se mueve en ese espacio, familias, integrantes, publico, comunidad en general, para aupar emocionalmente a las criaturas que suben hasta lo más alto. Creo que detrás de esta imagen hay ideas interesantes sobre el papel del entorno, proveedores, clientes, trabajadores en el desarrollo de nuestras organizaciones.

Entre PARES anda la historia

Y es que la sensación es que esto del liderazgo pasa por algo así como diluirlo para solo rescatarlo cuando no quede más remedio.

Fernando nos introducía en la búsqueda del liderazgo colectivo. “Por eso me parece que, especialmente a la hora de construir nuevas organizaciones horizontales, los lideres han de ocuparse fundamentalmente de motivar y movilizar la participación del resto. Y entonces tenemos que incorporar el concepto de “liderazgo colectivo”. O sea, que todo ese conjunto de capacidades/cualidades se comparten y reparten entre las personas que forman la organización. Todas cuidan al resto, todas se ocupan de crear las condiciones para sacar lo mejor de cada persona, por “crear un mundo al que las personas deseen pertenecer”. Unas son más buenas en lo relacional, otras en la anticipación, otras en enfrentar los riesgos o regular los conflictos…”

JUEGO

Manel apuntaba a las músicas, al fondo de la motivación personal: “… cada vez pienso más que lo que necesitan las personas en estos contextos es un sentido a lo que hacen. Quizás ahí está una clave del liderazgo…en dar un sentido a lo que hacemos, un sentido que trascienda al puro hecho de hacerlo… “

Jesús también lo recordaba “hablando de liderazgo, me parece fundamental y que suele olvidarse: tener un propósito, saber cuál es”

Para mi es clave mirar hacia quienes va dirigido nuestro trabajo, para quienes invertimos esta energía. Pensar en el cliente, en el usuario, en el ciudadano,… nos abre, rompe corrillos con historias apasionantes, dignas de telenovela venezolana y nos pone a trabajar en una misma dirección.

Con Alfredo hablábamos sobre funciones y las inercias más personales; Por un lado yo creo que hay gente más orientada a tarea y otra más a lo relacional. Si estas en un lado tendrás que aprender del otro, sin duda. A veces ocurre que la tarea tiene una dimensión que te saca de tu rol más cercano y relacional y ese suele ser un buen comienzo para conflictos y monstruos debajo de la cama.

Roberto se enganchaba también a un tema que me parece importante. La apología de la innovación: “Hay que arriesgarse para cambiar y mejorar las cosas, y no siempre aciertas. En ese ámbito de la mejora, la innovación…, hay que hacer ver a los colaboradores que el error es una condición inevitable para mejorar. Ahora bien, no debe confundirse con la falta de rigor en las tareas habituales. Ahí, poca tolerancia”.

Amalio iba aun más directo;  “¿Y lo de aceptar el error como algo natural? ¡¡ni de coña!! Todavía se sigue creyendo que el líder es un tío/a infalible, always-successful, de currículo inmaculado. Eso es lo que se le pide… y con ese plan, nadie se atreve a salirse del guión”.

Y me iba a un lugar que me interesa muchísimo. La gestión de lo disruptivo, lo que rechina, lo que está en contra de los racionalmente optimo para la organización,… Este potencial de liderazgo a veces se siente como amenaza… Cortamos cabezas y amputamos iniciativas, una manera de seguir teniendo sensación de control.

ORDAGO

Finalmente mi amigo Pablo apunta a un lugar importante; crear las condiciones de posibilidad para que las personas con iniciativa y nuevas ideas puedan ayudar a crecer a la organización. “Ahora bien, yo creo que hay un aspecto clave a tener en cuenta: para que en una organización haya líderes en lugar de jefes, se tienen que dar una serie de condiciones, digamos, “ambientales”; no todo es cuestión de que las personas concretas tengan determinadas cualidades, sino de que la estructura de la organización permita la existencia de esos líderes… “

Volvemos dónde comenzamos. Esta es una aventura colectiva y si no, no es. Los jefes deberían de aprender a escuchar, ejercitar el músculo de la confianza, simplificar lo necesario para conocer y seguir lo que el resto de compañeros tienen entre manos, no juegan a adivinar el futuro, recogen ideas y las contrastan, implican a todas las partes de la organización, …

Seguimos profundizando

Gracias a todas las personas que habéis escrito este post.

Liderazgo. Ideas 3

Os decía que iba a compartir con vosotros/as un artículo escrito en clave de liderazgo. Con este tercer post termino. Ha sido tan intenso e interesante el debate que me quedo con ganas de seguir profundizando así que amenazo con seguir estrujando meninges. Esta vez partiendo de vuestras aportaciones de manera directa. Un verdadero placer que este lugar sea por unos minutos vuestra casa, reflota mis ganas de blog.

Un abrazo

Kaiolak III by gallas

Facilitando aprendizaje

Os propongo acercarnos al tema desde una propuesta concreta y más abierta. Hace tiempo que sobre este tema leo mucho más en blogs que en libros pero todavía mantengo esta costumbre, je. Hace unos días volvía a leer un clásico, “Las organizaciones que aprenden” de Andrew Mayo y Elisabeth Lank. Tiene un capítulo sobre liderazgo y voy a utilizar un listado de actitudes que estos autores dicen reconocer en líderes que desarrollan su actividad en contexto de cambio y abiertos al aprendizaje:

1. Visionaria. Habilidad creativa e intuitiva para dibujar una imagen mental de la organización, dando a la gente una meta. Pensando en el futuro mientras trabajamos en el presente. Dedica tiempo para escuchar necesidades, oportunidades, propuestas, otras iniciativas de otras organizaciones, construye alianzas,… Tiene en la cabeza los hitos del año, recuerda tareas y plazos, prepara con tiempo los espacios de reflexión.

2. Arriesgada. Preparados para asumir riesgos. Invirtiendo energía en innovación. Pasar de una actitud de saber y hacer a un punto de vista de practicar y experimentar. Probamos nuevas actividades, abiertos a otras maneras de trabajar, escuchamos ideas por locas que parezcan para considerarlas y en algún caso experimentarlas.

3. Aprendiz. Tomamos la responsabilidad de nuestro propio desarrollo y aprendizaje. Nos acercamos a la tarea sabiendo que aprendemos sin parar, estamos abiertos/as a los errores como fuente de crecimiento, evaluamos, sistematizamos nuestras experiencias y llegamos a matices nuevos,…

4. Potenciadora. No controlamos, confíanos. Suponemos la competencia. Damos responsabilidad y estamos cerca para apoyar. Tratamos al resto de las personas con las que trabajamos como nos gustaría ser tratados y potenciamos sus capacidades.

5. Entrenadora. Añadimos el máximo valor a la organización a través de los demás. Apostamos por la formación y la reflexión sobre la práctica. Pensar en la figura de un/a entrenador/a en una práctica deportiva es un ejercicio interesante. Cuida de su gente, da la cara y cuida el vestuario, potencia el entrenamiento, el ensayo, hablamos en primera persona del plural,…

6. Colaboradora. La red natural de contactos es muy importante. Identificamos recursos y trabajamos junto a estas personas y organizaciones. Compartimos nuestros avances y reflexiones para construir junto a otros y otras ideas más matizadas e importantes. Somos conscientes de nuestra capacidad limitada y que frente a una apuesta por crecer, un modelo de colaboración basado en el ganar-ganar nos lleva a sitios más importantes con inversión de energías y riesgos más limitados.

7. Regulando conflictos. Siempre van a estar ahí. Es imposible taparlos, aflorarán más floridos y espinosos. La opción por mirarlos de frente y dedicarles energía es la que nos hará crecer. Es muy importante conocer el potencial de desarrollar diferentes versiones que a priori pudieran parecer irreconciliables. A veces los argumentos más “disruptivos” nos dan información clave sobre algunos puntos ciegos muy significativos para nuestras organizaciones.

Las emociones

Podemos intuir tras leer estas líneas que hablamos de una propuesta que solo tiene un camino posible, el del trabajo y crecimiento personal. Como quien invierte en tecnología o en la maquinaria más avanzada, las personas que trabajamos con personas lo hacemos con nosotros mismos. Apostamos por repensarnos, por renovar nuestras manera de pensar y hacer, cuestionamos nuestras certezas, recuperamos nuestros potenciales y fortalezas, amplificar nuestra caja de resonancia, matizamos y ampliamos nuestra manera de entender el mundo,…

Esta es la propuesta de un viaje.

Liderazgo. Ideas 2

Cercanía vs distancia y confianza vs control

Hablaba hace unos días con una amiga sobre su experiencia dinamizando un equipo de trabajo. Escucharla fue muy bonito. Las preguntas eran conocidas, las respuestas de algunas de las personas que compartíamos conversación tenían un mismo fondo y algunos matices.

Todas entorno a los gramos de cercanía y distancia necesarios para que el pastel fuera perfecto. Y es que este baile cerca-lejos es importante, quizás uno de los más importantes cuando hablamos de un liderazgo formal y en una organización orientada a la tarea.

Kaiolak II by gallas

Otra línea de debate en este tema suele ser el grado de directividad. ¿Cómo nos situamos ante el seguimiento del cumplimiento de las tareas? ¿Nuestra estrategia es la del apoyo y reconocimiento? ¿Cuál nuestra tolerancia al error?

Y estás preguntas sirven para hacer escalas y poner nombres a las maneras de estar en las organizaciones. Laissez faire, democrático, autoritario,… Un esquema interesante por didáctico pero que se queda pequeño por limitado.

Ocurre también que en esta manera de responder a las dudas de quién ejerce el rol formal de dirigir una entidad quizás olvidemos la perspectiva más amplia que manejábamos hace unas líneas. Todos podemos ser líderes. Es cierto que en algunas ocasiones y contextos lo formal tiene un lugar privilegiado para inducir cambios, en otras es todo lo contrario. En todo caso, nuestro trabajo puede apuntar a diferentes lugares, la propuesta es que enfoquemos a compartir la responsabilidad de generar espacios de encuentro.

Liderazgo. Ideas 1

Traslado al blog un pequeño articulo que acabo de parir. Lo hago en tres partes aprendiendo de amigos y bloggers que me recomiendan suavizar la intensidad (esto todavía no lo he conseguido) y extensión de mis posts. También os cuento que es un ejercicio muy humilde. Hay mucho escrito sobre el tema y yo sigo aprendiendo sin parar. Cuatro ideas para contribuir a pensar. Besos

Reflexionar sobre el liderazgo siempre es un ejercicio atractivo. Si el debate sobre la especie humana ya es interesante, la que apunta al complejo baile entre las personas, las expectativas, el reparto de tareas, la motivación, coordinaciones, equipos,… ocupa mucho papel, espacio en blogs, libros y muchísimas conversaciones y energía.

Leo en el libro de Robert Dilts sobre liderazgo creativo una frase que define de forma magistral lo que yo entiendo por esta actitud o tarea y su objetivo último “crear un mundo al que las personas deseen pertenecer”.

Kaiolak by gallas

La sentencia se las trae y daría para mucho debate. Sin caer en caricaturas que no funcionan, habla de estar atentos a las necesidades de las personas. De buscar crear espacios agradables, de encuentro. Y también habla de equilibrio con los objetivos de la organización, de respuesta satisfactoria a las demandas de los clientes, usuarios/as, impactos en positivo en las comunidades, barrios,…

Dibuja al líder como un cuidador, alguien atento a que las condiciones sean optimas para sacar los mejor de cada persona.

Podemos equivocarnos y pensar que en una organización las actitudes y habilidades sobre las que vamos a reflexionar pertenecen exclusivamente a quien ostenta el rol formal; la coordinación, gerencia, asociados, jefatura,…

El reparto de funciones deberá de ser claro en tareas y responsables, es obvio. Me refiero a que las actitudes necesarias para crear ese clima positivo están en manos de todas las personas de la organización o esto no funciona. Quiero decir, todas las personas tenemos en nuestras manos ser líderes y contribuir con nuestra aportación a esta aventura común.

Liderazgo y humor

Esta mañana me hablaba una amiga sobre un curso que están organizando desde Fundación EDE con, posiblemente, la mejor payasa del mundo. (;O) Un espacio formativo dirigido a personas que trabajan en diferentes organizaciones y quieren profundizar en sus capacidades de liderazgo y comunicación desde la sabiduría que construimos riéndonos de nosotras mismas. Cuando saquen la publicidad la enlazaré en este blog.

IMAZCon Virginia he tenido la inmensa suerte de ir coincidiendo en diferentes lugares y escenarios a lo largo de estos años. Además tuve el privilegio de poder intercambiar algunas intimidades cuando coincidimos en Canarias hace unas semanas. Fue un placer. Otro bicho raro, como yo, que bebe de la fuente de las constelaciones  para el crecimiento personal y trabajando en el último tiempo también con la perspectiva más organizacional (os dejo el enlace de un artículo de un buen amigo Guillermo Echegaray sobre las constelaciones organizacionales).

Conociendo la formación de clown que llevan años ofreciendo y toda la carga de trabajo personal que conlleva estoy convencido de que la propuesta será muy sugerente.

En los últimos años me voy encontrando personas del mundo del coaching, el desarrollo organizacional, la terapia,… que en su personal narración de su recorrido profesional hasta llegar a la profesión de la relación de ayuda,  marcan como hito un curso de clown o similar.

En una asociación libre de ideas, de las de «mirada sucia», unir las palabras liderazgo y humor nos podría llevar a lugares parecidos a «quitar hierro» a las situaciones, relativizar lo importante, risa histérica que sirve de antifaz para no entrar en profundidades más dolorosas, jefe de producción con los pantalones bajados + corbata en la cabeza + cubata en la mano + comida de navidad,…

Un segunda vuelta con otras gafas nos enfocaría a actitudes más positivas, el líder informal, con capacidad para hacer reír, provocador de momentos lúdicos, con la suficiente capacidad de escuchar la situación para combinar la cercanía con la distancia y la risa con la seriedad…

Rafael en su blog «Ideas y decisión» nos recuerda algunas afirmaciones tajantes sobre la combinación lider+humor que pone en boca de Daniel Goleman, el hombre que introdujo la inteligencia emocional en las empresas, «las personas de éxito son aquellas que se conocen a sí mismas, con integridad, preocupación por otros y capacidad para comunicar. Ahora agrega que el buen humor pertenece a los buenos lideres y el mal humor a los malos.»

ohiulari by gallas

Profundiza aun más Alfredus en su blog «ALC Liderazgo y gestión». Quizás con una afirmación algo generalista en mi opinión: «El sentido del humor le aporta al líder una visión más amplia del entorno y más realista debido a que la persona que atesora esta actitud ha realizado un ejercicio profundo de conocimiento y de aceptación de los otros y de uno mismo.»

¿De qué hablamos cuando decimos humor en este contexto? Yo me quiero referir a esas actitudes de la segunda mirada y además al humor y la (son)risa como uno de los matices de la persona que ha hecho un viaje consciente, experimentado y repensado, por el mundo de  las emociones. Creo que las personas que se explican a si mismas y después de contar parte de su cv hablan de aquel curso que les cambio las vidas, hablan de la chispa que les hizo conectar en un viaje sin retorno.

Ya han pasado 9 años de aquel curso de clown. Fue también con la gente de Ohiulari clown, con Rakel Imaz. Tengo un recuerdo precioso y aun cuando me pongo una nariz roja mi expresión cambia y mis cejas se arquean.

Jesús Lara en su libro «El clown un navegante de las emociones» escribe. «De manera que, finalmente, podemos afirmar que el encuentro con nuestro clown se convertirá en una especie de sano viaje a los más AUTÉNTICO de cada uno».

Feliz e intenso viaje.

PD: Olvide comentar este enlace sobre coaching y sentido del humor que me parece recomendable.