


Entrega número dieciocho del cómic (PDF) #desAnudando Alex Orbe y Asier Gallastegi.
En este enlace tenéis el cómic en euskera, inglés y castellano



Entrega número dieciocho del cómic (PDF) #desAnudando Alex Orbe y Asier Gallastegi.
En este enlace tenéis el cómic en euskera, inglés y castellano
Continuo compartiendo algunas citas que he ido recogiendo en los últimos años en relación al diálogo cuando todo apunta a su imposibilidad. En esta ocasión un texto de Antoni Gútierrez-Rubí que me pareció muy sugerente por rescatar y el lugar de las emociones en política.
“Gestionar las emociones políticas” es el texto y podéis encontrarlo para su compra en esta dirección.

“La mayoría de la ciudadanía europea presenta un sesgo reaccionario por nostalgia del mundo anterior. La nostalgia es un sentimiento que se dispara con el miedo, la ansiedad y el malhumor” (p.15)
“Ignorar los sentimientos es grave. Sobreexcitarlos para su utilización política es peligroso. La historia da fe de ello” (p.18)
“Gestionar las emociones políticas” (2019) Gutiérrez-Rubí, Antoni
“Políticos rancios y previsibles, obsesionados por tener la razón, asisten -incrédulos y con estupor- a derrotas frente a rivales que han hecho de la simplicidad, del radicalismo y de la claridad sus bazas electorales. Y viene de lejos” (p.18)
Sobre cómo George W. Bush ganó las elecciones “la gente, intuitivamente, pensaba que él era como ellos”. “Establecía ese tipo de conexión”. “Reaccionaba como yo reaccionaría. Era un tipo emocional”. (p.22)
“Los partidistas ignoran o rechazan la información que no concuerda con su adhesiones de partido. A veces, la política de la emoción se parece a la religión”. (p.24)
“Los partidos llenan de corazones de colores sus lemas y gráficas, al mismo tiempo que se lanzan hielos que hielan el alma hasta el ser menos sensible” (p.27)
“Sabemos también que las decisiones “libres” que tomamos en nuestra vida cotidiana tienen que ver un 80% con la información subconsciente. (…) La zona consciente de nuestro cerebro es muy pequeña y la experiencia vital que determina nuestras decisiones es muy vulnerable a nuestros prejuicios” (p.39)
“Gestionar las emociones políticas” (2019) Gutiérrez-Rubí, Antoni
“La única posibilidad real de conseguir una comunicación política efectiva es la conexión emocional. Hasta que no se conecta, uno no se pone en la piel de los otros” (p.46)
“Si me preguntasen qué tipo de asesores debería tener un líder político contemporáneo, independientemente de su orientación política, les propondría un poeta, un neuroquímico, un artista plástico”. (p.47)
“Las personas prefieren caras que les transmitan la impresión de que son importantes” (p.66)
““Cuanto peor, mejor” es el núcleo psicológico y cultural de los pensamientos autoritarios, que ceban el desánimo y la desazón, para canalizarla como rabia agresiva… y amenazante”. (p.67)
“Estamos en un momento altamente voluble e incierto. Entender las emociones profundas, comprender los miedos, atender las sensibilidades. No hay otro camino si se quiere que la política democrática pueda canalizar los humores sociales en objetivos políticos” ““Cuanto peor, mejor” es el núcleo psicológico y cultural de los pensamientos autoritarios, que ceban el desánimo y la desazón, para canalizarla como rabia agresiva… y amenazante”. (p.75)
“La relación entre el bien abundante (la información) y el bien escaso (el tiempo para procesarla) está provocando que las reacciones desplacen a las reflexiones en nuestros procesos cognitivos” (p.77)
“La economía de la atención está transformando también la democracia en una política de la atención, Pero no la que pudiera atender los problemas, sino la que se acelera para, precisamente, abordarlos de manera táctica, superficial, rápida y epidérmica” (p.81)
“El insulto es, también, un síntoma de cobardía. Es tan cobarde como barato. No tiene casi nunca costes reales (solo éticos o estéticos) y cohesiona a las tropas enardecidas catalizando su agresividad hacia la ofensa o la humillación del rival, reducido únicamente ya a un enemigo a destruir” (p.97)
“Gestionar las emociones políticas” (2019) Gutiérrez-Rubí, Antoni

Séptima entrega del comic #desAnudando Alex Orbe y Asier Gallastegi
Lo he pensado siempre pero no me he atrevido a compartirlo hasta hace poco.
“Emoción” es una palabra. Ibamos poniendo a todo en su lugar; los animales eran animales, nos los podíamos comer, los árboles eran árboles podíamos talarlos,… Colocabamos nombre a las cosas para tener poder sobre ellas, y lo conseguíamos.
Todo por un camino bien enderezado pero muchas veces había algo que nos distorsionaba los cuadrados. Cogía formas que no cabían en las cuadriculas. Veías algo claro pero otra “cosa”, no sabíamos como llamarlo, algo que sentías en alguna parte de tu cuerpo, funcionaba como una alerta. Un susurro o un grito, te decía que eso que veías claro quizás no lo era tanto.
Detrás de todo este poner nombres, de atrapar lo extraño en conocido, había uno de esos gritos. Te decía algo así como que lo que no tiene nombre es desconocido, no es de los nuestros. Y además tu sabes que aquellos, los extraños no controlados, pueden atentar contra tu vida. “Vida” también es una idea que acababa de coger forma en una palabra con la absurda fantasía de controlarla.
Cuando buscaron poner nombre a esto que ocurría en el cuerpo eligieron, en este lado del mundo, la palabra latina “emotio, emotionis”. Declinando el verbo “emovere”. Como eso que “saca a uno de su estado habitual”, comparten en un diccionario etimológico en Chile. En wikipedia tiene otro matiz; «aquello que te mueve hacia».

Da igual que es lo que quieras contar, cuando coge forma de palabras las emociones, lo percibido, lo tocado coge forma de aire. Escribir sobre el cuerpo se parece mucho a pensar sobre el cuerpo. Y si, se parece bastante a una contradicción.
Las contradicciones se parecen mucho a dos puntos cercanos y familiares en una ciudad. Todos los días salimos de nuestra casa para dirigirnos, por ejemplo, a trabajar. Hay paseos cortos que a veces no nos ayudan a conectar y desconectar, hay viajes que hasta nos dejan conectar con algo diferente al punto de partida y de llegada,… Sea cual se el caso a fuerza de repetir el itinerario, todas las etapas intermedias comienzan a ser cercanas.

Reconocemos a las personas que cruzan por el mismo lugar a la misma hora, la energía con la que baldean un portal concreto todos los lunes, el olor a tortilla de ese bar dónde antes solías desayunar, la desobediente consciente que se resiste a los tirones de su hermano mayor para legar al bus, los pendientes de aro de esa chica que parece que en cualquier manera va a comenzar a saludarnos,…
En este ir de las ideas a las emociones empiezo a tener la sensación de mezclar un lugar con el otro. Como si en la nebulosa comenzará a ver algo más importante. Como en los versos de Laboa.
Conexión y desconexión pueden ser otros nombres para A y B. Ir de un lado a otro me ayuda a encontrar lugares intermedios, escalas,… Nada esta claro y tampoco tiene que estarlo. También esto esta bien. Si no me pillará pretendiendo atar lo inabarcable mediante “ingeniosos” giros mentales podría significar que esta vez no había habido viaje.
Me esta costando terminar estas frases. Creo que conectar con el cuerpo necesita de menos palabras.
Este blog es un lugar de palabras e imágenes y va a seguir siéndolo. Quizás puedo aprender a escribir de otra manera más “corporal”, menos pluscuamperfecta, algo más directa, menos pendiente del aplauso y de dobles saltos mortales hipnotizadores.
No esperen decálogos ni sentencias univocas. No soy así. No quiero renunciar a la parte del lío en el que entro cuando pretendo acercarme a las palabras de los cuentos, a las que tocan, las que quieren contar algo que aun no ha cogido forma, disfrutes, balbuceos e intentos fallidos.
Como escribo, trabajo, vivo. Y si; Definitivamente, perderse es un buen lugar.
Estas palabras están leídas antes, conversadas, escuchadas, discutidas y bailadas. Una vez más gracias.