Cuando uno tarda más de una semana en hacer una crónica se encuentra con poco que contar que no hayan transmitido ya otros compañeros y compañeras. Así que me puedo permitir el lujo de conectar ideas tan diferentes que pareciera no estar hablando de lo mismo.
Estoy leyendo “Cosas que los nietos deberían saber” una autobiografía de Mark Oliver Everett (eels). Una historia de resiliencia como me comenta Noelia… He subrayado algunas líneas que me recuerdan algunas sensaciones compartidas a lo largo de estas horas de #fororedca1.
“Una de las cosas que se les nota enseguida a las gente con problemas mentales es el ensimismamiento continuo. Creo que se debe a que tienen que esforzarse por ser quienes son y les cuesta muchísimo ir más allá. Yo no soy la excepción. Pero afortunadamente he encontrado la manera de hacerme frente a mi mismo y a mi familia tratándolo todo y a todos como un proyecto artístico en constante renovación para disfrute de todo vosotros.”
“(…) tengo que decir también que no soy una persona con la que resulte fácil convivir. Bueno, en cierto modo sí que lo soy, una vez se acepta que siempre estoy trabajando en algo y que si no estoy trabajando tiendo a encerrarme en mi mismo mientras rumio nuevas ideas.”
“Cuando tome la decisión de no dejar que nada se interpusiese e mi voluntad de ser tan buen artista como pudieses, me condene también a una interminable serie de peleas solitarias y a cargar con el sambenito de ser “difícil” a ojos de la industria. No es fácil vivir así, Pero si no hubiese tomado esa decisión y hubiese optado por un planteamiento más pragmático (usar siempre el mismo patrón, vaya), habría tenido que hacerlo pensando siempre en como tener contentos a los ejecutivos y los accionistas intentando adivinar qué es lo que ellos quieren oír. Esa es una historia sin final feliz, porque una de dos: o fracasas y acabas trabajando otra vez en el taller, o triunfas y te pasas el resto de tu vida odiándote por haberte prostituido.”
REDCA surge de personas que quieren trabajar solos pero que no podían estar solos. Cada vez que escucho la historia del origen entiendo algunos “ruidos” que salen a la luz en estos días. La red es una especie de comunidad de refuerzo. Una especie de bunker-abierto, un lugar protegido dónde compartir, sentir y mostrar afecto y respeto personal y profesional, compartir dudas, lanzar sensaciones y recoger miradas.
En esta red las personas escribimos en blogs. Lo hacemos para entendernos, para saber lo que estamos aprendiendo, para contrastarlo con otras maneras de mirar, crecer como profesionales, mejorar lo que ofrecemos a las personas y organizaciones con las que trabajamos,… Conscientes del trabajo comercial que puedan hacer nuestras bitácoras no es estrategia la franqueza, hay un compromiso por compartir no solo las certezas, lo que funciona, lo que es claro.
Para mi REDCA es importante, lo son las personas que la configuran, aprendo con ellas, me siento reforzado, cuestionado,… Muchas personas se van acercando a la red buscando lo mismo que buscaban Manel, Miquel, Julen, María Jesús,… y el resto de personas que se fueron uniendo a la red; “Queremos trabajar solos pero no podemos estar solos”
La REDCA que yo conocí hace unos años es diferente a esta y estoy seguro que la que ha estado enredada en este foro será diferente a la que pueda preparar el siguiente.
Gracias
Nota: En este enlace la presentación que compartí, aquí los posts de los miembros del núcleo REDCA y en esta otra pestaña los del resto de consultores y consultoras artesanas que siguen conversando sobre el cambio y el #fororedca1









