De gansos y estorninos II

Lo conversábamos otra vez estos días. Queremos colaborar, es momento de hacer junto a otras y a veces la sensación es como de cuerpos o extremidades que no acompañan.

En el ultimo tiempo he tenido muchas conversaciones entorno a la dificultad para la cocreación “estornina”. Son conversaciones que acaban hablando de la condición humana pero que muchas veces surgen de pequeñas frustraciones y sensación de navegar en mundos de “gansos”.

Uno, aunque le da un poco a todo, si algo hace es acompañar a otras personas, equipos y organizaciones. Vamos, que mi (nuestro) mundo profesional es el de la “relación de ayuda”. Una manera abierta de llamar a lo que tantas personas nos dedicamos; coaching, consultoría,…

Fotografia Creative Commons por Arthur Chapman
Fotografia Creative Commons por Arthur Chapman

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Alianzas estratégicas y proyectos en colaboración

Esta mañana conversaba con unos amigos y compañeros y me parecía que llegaba a algunos lugares que podía compartir en este blog tan abandonado en las últimas semanas.

Me acercaba a la conversación desde un lugar más libre y por eso me permitía discutir la propuesta principal. Básicamente se sostenía la necesidad de encontrar “partners” de confianza para reforzar una línea de negocio. De hecho ya estaban y tenían mucho “glamour”, el suficiente para abrir puertas aquí y allá. Obviamente la noticia era importante y yo solo he podido aplaudir. Bueno, la verdad es que me he permitido algo más.

Intentaba convencer al responsable de comercialización de este proyecto, de la necesidad de encontrarnos con otras organizaciones más pequeñas y menos “importantes” para reforzar la propuesta desde su base, desde la perspectiva del cliente, desde las personas que iban a utilizar el producto al final. Plantear un espacio de encuentro más de “barro”, dónde dotar de contenido concreto, útil y matizado al proyecto.

metro piernas rojas by gallas

Obviamente no había desencuentro en las ideas finales. Ambas líneas de trabajo debían de ser complementarias. Me ocurre que mientras escuchaba, mientras hablaba y ahora que escribo cogían forma algunas sensaciones que comparto para que podamos debatir.

  • En ocasiones los proyectos en su origen se parecen a grandes andamios sin edificio. Hemos visto alguna iniciativa parecida, tenemos la técnica suficiente para comenzar a pensar en ese producto, parece que hay mercado, me gusta,… y entonces empezamos a movernos por ver si es viable. Creo que a veces pierde su lugar la “necesidad” a la que pretendemos responder en último término. El uso final de la herramienta/proyecto. La experiencia de quienes están en contacto con esta realidad. Andan faltos de “alma”.
  • Glamour y parálisis por el análisis. Para hacer, en teoría, más fuertes y viables a nuestros proyectos, buscamos “grandes” compañeros de viaje. Un gurú de gurulandia, la universidad de Conchinchina o la cojoempresa. Tenemos la experiencia de abrir puertas gracias a las llaves de los apellidos y eso está bien. Ocurre que a veces el paso de estos “elefantes” es tan lento y necesitado de conservación, que las decisiones se dilatan muchísimo, los intereses en juego cobran una complejidad insospechada, la sensación de desequilibrio es grandísima y pareciera que solo poniendo su logotipo partíamos de un lugar común,…
  • Creo que a veces delegamos todo el aspecto más externo a los perfiles de dirección y comercialización y la gente de producción se convierten, de manera mecánica y taylorista, en el siguiente eslabón del proceso, los que desarrollan técnicamente un concepto cocinado desde otras mentes, necesidades, percepciones y saberes.

Son sensaciones y me cuesta plantear soluciones. Hay líneas de trabajo sencillas y “detodalavida” que pueden ayudarnos a salir de estas inercias tan poco orientadas al éxito. Me permito escribir alguna. Seguro que podemos completar el listado entre todos y todas:

  1. Lo reflexionábamos hace unas semanas en esta misma organización. ¿Cómo hacemos que las personas responsables de la producción puedan ser parte del proyecto desde sus primeros pasos? Participando en la primera reunión con el cliente, con un encuentro con participación de quienes conocer los tiempos y complejidades del desarrollo de la propuesta antes de plantear presupuestos…
  2. Diferenciar alianzas estratégicas de estrategias de colaboración. Unas nos dan el nombre y nos abren puertas, las otras dotan de contenido y razón a los proyectos. Me parece importante poder diferenciarlos para no buscar satisfacer necesidades de un plano en el otro y diferenciar las energías y perfiles invertidos en una aventura y la otra. Obviamente los cruces entre unas y otras pueden ser múltiples. Hay compañeros de viaje, de los “poderosos”, que a veces mantienen la capacidad de conectar con la realidad y son excelentes colaboradores.
  3. Creo muy importante estar atento a lo que damos y recibimos en cualquiera de ellas. Si no hay equilibrio ninguna de estas van a funcionar. Esas cuentas resultado de la suma entre el “debe” y el “haber” intervienen en todas las relaciones humanas y son clave para la colaboración. No hablamos solamente de dinero, aunque negar su importancia es pecar de “hippysmo”. No hay truco pero creo fundamental dejarse sentir en este aspecto y ser claro en las sensaciones. Los desequilibrios hacen insostenible estas aventuras. • A mí me suele ayudar saber a quién pertenece el proyecto. Si es una iniciativa nuestra nosotros tomamos las decisiones. Si es conjunto ambas partes compartimos no solamente la visión, también riesgos y futuribles beneficios.
  4. Hay propuestas de trabajo/método, más o menos standarizadas, que creo pueden ayudar mucho a incluir la colaboración desde el comienzo de nuestras propuestas. El design thinking (escribía estos días Amalio de nuevo sobre el prototipado, una concreción muy acertada), la propuesta de proceso u y la integración de la perspectiva de las emociones,… Maneras de hacer que integran experiencia, necesidades, planificación, diseño, ensayo, evaluación, mejora,…

Gracias por la conversación, compañeros. Obviamente he recogido algunas ideas y las he alimentado de otras experiencias. ¿Cómo lo veis? La pasión por colaborar, que vuelve a partir de una necesidad clave de los que apostamos por lo pequeño, tiene sus vericuetos. Continuaremos profundizando.