Personas enredadas III; casidecalogo (3 de 3)

Esta es la tercera parte y ultima de un texto. Aquí la primera parte y aquí la segundaContinuamos con el casidecalogo.

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Personas enredadas II; casidecalogo1

Desde esta visión de personas enredadas y sin ninguna duda de dejarme algunos temas importantes en el borrador creo que esta pudiera ser una lista resumen de retos/ideas para nuestras organizaciones como red. Algunas están ya recogidas en varios posts de esta casa. Sirvan como «casidecalogo»:

  1. Las peleas son solo peleas. La realidad no existe.
  2. Pensamiento crea realidad. Cuidado con lo que imaginas, se puede hacer realidad.
  3. No busquemos el consenso, miremos hacía el mismo lugar
  4. Escuchamos particularidades como información de lo colectivo
  5. Otras maneras de buscar profundidad; las causalidades son complejas
  6. Cuidemos de lo raro y excepcional
  7. Trabajamos en la frontera, en los limites
  8. Cuidamos los relevos; reconocemos a los viejos y escuchamos a los nuevos
  9. Aprendemos de lo que hacemos
Me centro hoy en las cuatro primeras:

Personas enredadas

A veces suelo hacer un pequeño ejercicio. Miro a las personas que forman un grupo, un equipo y me los imagino unidos entre si por lanas de colores. Les rodean la cintura y desde allí parten en busca de otra persona. Me gusta imaginar la telaraña que forman. Es enorme y cambia de tamaño y forma sin parar.

Los colores dicen cosas pero solo a veces los entiendo. Hay momentos en los que la lana de un color agrupa a personas sobre la misma tarea, otras a la gente con más relación, también en algunos casos a los más se pelean, los que llevan más tiempo, los que llevan menos, …

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#lohacemos

Cuando hace unas semanas Victor me envió el programa de las jornadas que organizaban desde Edex me quede impactado; Dolors Reig, Domingo Comas, Juan Freire, Enrique Dans, Miguel del Fresno y dos mesas de experiencias de alto nivel.

Pues fue verdad. Esta semana disfrutamos de día y medio condensado, ágil y certero en los locales de Koopera. En este post voy a contar una visión parcial de lo que escuchamos, es la mía, incluso es posible que transcriba cosas que creí haber oído y realmente fueran voces internas excitadas por ruidos ;D

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Consultoría por partes

A veces me descubro trabajando en una esquina de una organización o en un rincón de un proyecto. Cuando la tarea es apasionante no me planteo gran cosa, me hipnotiza con efectos sedante y todo me da igual. Solo cuando puedo coger distancia o la actividad me aburre pienso en ¿para qué estaba yo en este lugar?

La necesidad de encontrar un sentido global me rescata de las particularidades. Es como el paso atrás para situar el engranaje dentro de la maquinaría. Porque entonces recupero el dibujo más amplio y recuerdo cual era la orientación, hacia dónde íbamos, cuales eran los acentos, las necesidades, esa especie de hoja de ruta que marcamos,… (más…)

Respetemos lo que parece abandonado, es importante.

Frente a la casa de mis padres había un edificio abandonado. En aquella época la heroína daba duro y este era uno de los lugares para el trapicheo y el consumo. Se incendio varias veces y acabaron derribándolo.

En su lugar apareció un enorme solar. Al principio nuestras incursiones eran tímidas, temerosas,… paso el tiempo crecimos los suficiente, el patio de nuestra vivienda era grande pero vigilado por “bulldogs” de varias generaciones y acabamos frecuentando este lugar como propio.

Construimos cabañas, plantamos alubias en la tierra, las hogueras de sanjuan eran espectacularmente grandes, las pocas nevadas que disfrutamos eran increíbles en aquel lugar, …

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Un testimonio directo desde Rekalde al hilo del derribo de #kukutza

Nico García, un amigo y vecino del barrio bilbaino de Rekalde me hace llegar un texto sobre lo vivido estos días en el barrio acompañado de una perspectiva histórica y un recorrido y experiencia de más de 30 años en el barrio, repasando no sólo los acontecimientos de los últimos días sino la historia de los 3 edificios ocupados, la realidad asociativa del barrio,… Lectura muy recomendable para conocer más de lo sucedido. (Comparte el mismo texto Javi Karni en su blog)

Mi testimonio de lo vivido estos días en Rekalde y alguna cosa más.

Han pasado ya más de cuatro días desde que mi barrio se puso patas arriba. En el trascurso de estas largas horas, he ido acumulando mucha tensión por lo que estaba sucediendo, no por haber sentido que peligrara en exceso le integridad física de los míos – que en algunos momentos también – ni porque mi vehículo, domicilio o lugar de trabajo pudieran sufrir daños – esto podía pasar más fácilmente, pero en esos momentos me preocupaba menos – si no por ver como se materializaba delante de mis ojos la sinrazón de los que nos gobiernan. Ahora que según algunos Rekalde vuelve a la normalidad – habría que analizar cual es la normalidad de Rekalde, pero creo que eso va a quedar para otro día – me siento a preguntarme si tengo respuesta a alguno de todos los porques que han surgido en estos días. De buenas a primeras y en frío, no acabo de obtener más respuestas que las que obtenía en caliente – mientras sucedían las cosas – por lo que me dispongo a escribir y compartir con quienes queráis mi visión y experiencias. Voy a intentar ser todo lo objetivo que pueda, y cuando crea que no voy a serlo os lo voy a indicar.

No nací en Rekalde, pero creo que 32 años dan como para poder decir tranquilamente “soy de Rekalde”. El relato que va a continuación, obviamente no es solo fruto de estos 4 últimos días, es un relato de un errekaldetarra con 32 años de experiencia, habrá cosas que al que no conozca el barrio se le escapen y habrá otros que conociéndolo y/o viviendo en el, no lo compartan.

El asociacionismo en Rekalde

Por lo que te hacen llegar otros bilbaínos, Rekalde siempre ha sido la leche, un barrio de luchadores, que nos hemos tenido que pelear con el ayuntamiento cualquier servicio mínimo del que se disfrutaba de las vías para abajo. Mi edad, hace que no haya vivido aquellos momentos de pelea por la colocación de un simple semáforo, la construcción del puente, la apertura de escuelas…. pero si que es verdad que mis recuerdos infantiles encajan con esa historia – años duros de droga, falta de equipamientos… –. Pero el Rekalde que empiezo a conocer desde mi ojo critico adolescente ya es otro. Reconozco en el un fuerte asociacionismo, pero a mi entender muy dividido, para mi Rekalde no es ese barrio unido luchando por un bien común que relatan los más veteranos o las envidias – entiéndase sanas – de activistas de otros barrios. En el tiempo en el que a mi me toca coger el relevo de otros y luchar por mi barrio, me encuentro que mi barrio ya no esta tan degradado – sigue habiendo mucho problemas y necesidades, pero no es lo de antes – y se me hace difícil elegir desde donde luchar, no existe una unión entre los diferentes agentes sociales que luchan por el barrio – algunos recordareis escisiones dentro de asociaciones, hasta con peleas en las fiestas del barrio -. Algunos diréis, joder que pesao, vaya paliza que esta dando. Si, os doy la razón, a los 34 creo que ya se puede ser un poco abuelo cebolleta, pero creo que es importante que me ponga un poco en antecedentes para que podáis entender el relato completo, ya que en ese caldo de cultivo nace el primer Kukutza.

Kukutza

Es mi generación la que conforma la gazte asanblada que realiza la primera ocupación. Aunque llegue a estar en el primer Kukutza preparando material de la txozna de Kakitzat para las fiestas del barrio, no participo activamente en el mismo. Mi percepción en aquel momento, era que la gazte asanblada estaba formada mayoritariamente por abertzales de izquierda y antisistemas de corte anarquista. No sintiéndome cómodo en ninguna de las dos “etiquetas” mi implicación en el proyecto fue de apoyo, pero más bien contemplativa. Tampoco es que diera mucho tiempo ya que Kukutza I cayo antes de que empezaran aquellas fiestas del barrio. Kukutza II no llegue a conocerlo, no me dio tiempo, estaba fuera del barrio y todo ocurrió demasiado rápido. Kukutza III me coge ya fuera de la adolescencia, y un poco alejado de lo que se cuece en el barrio – La sensación de división del propio barrio que sentía, lo que consiguió es que pusiera mis miras voluntaristas hacía fuera del mismo – participo en el como digo a veces “egoístamente”, voy por allí cuando quiero hacer algo concreto y la verdad que no me puedo quejar, Kukutza es su asamblea y su asamblea decide, si yo no voy a la asamblea, podré opinar y criticar tomando unas cañas, pero ojo, no podré decir que Kukutza debería ser de otra manera, para eso me tendré que implicar.

Kukutza hasta hoy (Sería mejor decir Kukutza ayer, pero cuesta acostumbrarse)

A mi entender la evolución de Kukutza ha ido pareja a la del propio movimiento asociativo de Rekalde. Si en sus inicios para mi, era un polo más de los que conformaban la lucha por hacer un barrio mejor, en el devenir de estos 13 años todo se ha ido suavizando. Las infraestructuras en el barrio han mejorado mucho, la adolescencia y juventud no recuerda ni conoce tiempos pretéritos de necesidades, – no hace tantos años que para “bajar a Bilbao” había solo 3 caminos –  incluso la imagen que tenía parte de la población de que el gaztetxe era un foco de violencia callejera, obviamente ha decrecido, por la desaparición de la misma. Añado a todo esto que para mi en un momento indeterminado de estos años, Kukutza pasa de ser titularidad de Rekalde, a ser titularidad de Bilbao, la amplitud y posibilidades del local a pesar de tener una posición excéntrica en la villa, hacen que la composición de la asamblea traspase nuestras fronteras cada vez menos naturales. La polaridad que comento en la creación de Kukutza, hace años que no la veo, nuestra sociedad ya no es aquella, y la militancia ha sufrido muchos cambios, quiero destacar el uso del termino kukutzero que algunos lo pueden usar hasta despectivamente, para mi indica a aquel o aquella que su militancia es Kukutza, no ha llegado ahí por medio de otra filiación.

Como local generador de ocio nocturno y por lo tanto de molestias a la vecindad cercana, Kukutza no tarda en ganarse el respeto de los habitantes de edificios cercanos, sus propias normas sobre horarios y separación de actividades a lo largo del calendario hacen que así sea. Si hay una critica que a lo largo de estos años he escuchado mucho y comparto, es sin duda que para conocer lo que es Kukutza tenías que ir al edificio, que el colectivo debería haberse esforzado más en mostrar al barrio como era y lo que se hacía en el. Los hechos han demostrado que es algo que sabían hacer, la pena es que se han tenido que ver la amenaza del desalojo para realizarlo. Afirmo que en estos últimos meses, el barrio (no solo los jóvenes y adolescentes) a conocido que es Kukutza y que se hace allí.

Rekalde desde el 21/9/11

Hasta aquí el relato ha ido meridianamente ordenado, a partir de aquí lo voy a intentar, pero no garantizo nada. Indicar a priori que vivo entre el futbito y el gaztetxe, que trabajo enfrente del mismo y que lo que voy a relatar parte exclusivamente de cosas que he visto en la calle, videos que he visto por internet y testimonios directos de personas de mi confianza, huyendo del este me ha dicho que aquel ha visto. Acontecimientos que yo mismo he presenciado, han ido variando según se iban contando de boca en boca o de red social en red social.

Como medio barrio, el miércoles me despierto antes de que suene el despertador, serían aproximadamente las 6 de la mañana – si, soy de dormir profundo – . Mi pareja y yo, nos apostamos en la ventana y empezamos a seguir paralelamente los acontecimientos vía facebook. Desde la ventana, vemos un aparatoso despliegue policial, en actitud muy violenta e incluso grotesca – ¿es necesario que un policía se agarre de los testículos si no le gusta lo que le esta diciendo un grupo de ciudadanos? – oímos mucho ruido de sirenas, cacerolas, algo de griterío, pelotazos a lo lejos y alguno que otro de cerca. Algunos vecinos empiezan a irse a trabajar con los vehículos, con cierto caos.  Los usuarios del taller ocupacional peñaskal se agolpan en la esquina del colegio Gabriel Aresti, sin atreverse a avanzar más, ya que poco más adelante, hay un cordón de unos 10 ertzaintzas que impide el paso a vehículos y personas.

Cuando mi pareja esta pensando en bajar a preguntarles si es factible ir a por el coche que esta al otro lado del cordón para ir al trabajo, ve como una señora seguramente con edad de estar jubilada se acerca hacía el cordón en bata y zapatillas de casa. Cuando esta a unos cinco metros un agente la encañona, obviamente la señora se da la vuelta por donde había venido sin articular palabra alguna. Después de lo visto, y que por lo visto los agentes consideran peligrosa por algún motivo a una anciana en ropa de estar en casa, mi pareja decide desistir de la idea de coger el coche y se marcha a ver como puede llegar.

Mientras voy levantando a mi hija, sigo pendiente de la ventana, para decidir si nos vamos a quedar en casa o vamos a ir al colegio. Llego tarde a ver como están identificando a 5 personas entre el colegio y las escaleras que suben a filomena, desconozco que han hecho para les mantengan retenidos, uno de ellos se niega a darse la vuelta contra la valla, por lo que entre 4 agentes le empujan hacía el suelo violentamente y le mantienen inmovilizado largo tiempo, hasta que se lo llevan en un coche, entiendo que no sería mucho lo que había hecho ya que a la tarde le volví a ver por la calle. Dejan seguir circulando a los otros 4 retenidos, que entiendo que habrían hecho mucho menos que al que inmovilizaron. El cordón que esta a la altura de la pérgola para que no pase más gente hacía la zona retrocede lentamente, se montan todos rápidamente en 2 furgonetas y salen a una velocidad altísima en dirección hacia la gente que esta agrupada más o menos debajo de la autopista. La gente se dispersa ante una amenaza clara de atropello, no solo al que estuviera concentrado, si no a cualquiera que pasara por allí, ya que todo esto ocurre mientras los niños entran al colegio.

Veo la cosa un poco calmada y decido salir no sin temor hacía el colegio, afortunadamente elijo un momento apropiado, un minuto después y me hubiera visto envuelto en una carga en medio de la plaza, que vi perfectamente mientras subía el ascensor que esta al lado del ambulatorio. Al salir del mismo es cuando vi los primeros contenedores cruzados y sentí el helicóptero muy de cerca. Da un poco de miedo cuando vas con una niña de 2 años en una silla. Llegué al colegio sin más problemas y me dispuse a ir a trabajar a ver que me encontraba. A esa hora había algo más de calma y llegue sin que nadie me interrumpiera, pero mis compañeros que habían llegado antes me contaron que tuvieron que dar explicaciones varias para poder llegar. Desde dentro del trabajo no vemos Kukutza, por lo que no nos decían nada, pero si podíamos ver las increpaciones, empujones, persecuciones que efectuaban sobre quien se parará un par de segundos en la zona de calle desde de que se veía el gaztetxe, principalmente personas mayores que a esa hora estaban haciendo sus recados. En esos momentos decidimos empezar a llamar a los clientes para aplazar citas.

Vía facebook, vamos conociendo el proceso de desalojo y el aplazamiento del derribo dictado por el juzgado. Con la operación de vaciado del local terminada, y la certeza de que hoy no se va a producir la demolición, el cerco policial se repliega un poco y se puede transitar algo mejor por la calle incluso en coche. En el trabajo decidimos cerrar para acudir a la manifestación que se convoca a las 5 en Amezola.

Ya por la tarde la manifestación transcurre con normalidad hasta la última rotonda de Gordoniz que esta justo enfrente de Kukutza. No voy en la cabeza, por lo que no se como se ha repartido la gente, solo se lo que me encuentro, que es que subiendo hasta la siguiente rotonda, la manifestación ha vuelto a bajar por el otro sentido de la calle, los municipales están al frente de la misma, doy por hecho que han sido ellos los que la han dirigido por allí. Esta situación que es un poco difícil de explicar sin verla, lo que provoca es una especie de rodeo humano del operativo de la ertzaintza que estaba impidiendo el acceso a las cercanías del edificio. La tensión es muy grande, pero en ningún momento veo movimientos violentos por parte de la gente, no obstante empiezan los pelotazos creo que al aire, que hacen que la gente se repliegue hacia Gordoniz, hacía Uretamendi por las escaleras que empiezan en la rotonda de abajo y hacia la rotonda de arriba, quedándose la gente dividida en dos bloques. Después de un medio amago de carrera escaleras arriba, siendo como soy de naturaleza “prudente” que digo yo, decido situarme cerca del trabajo por si la cosa se pone más fea, un par de pelotazos y repliegues más decido ir levantando la persiana y otros tantos después cuando la rotonda ya ha sido liberada de gente por el avance de la ertzaintza meterme dentro. Poco después empieza la carga que desde el trabajo no alcanzamos a ver, solo vemos a la gente corriendo a la estampida. Posteriormente veo videos en internet, en los que no se ve ningún motivo por el que empiece, y lo que si se ve es una montonera que se monta en una esquina de gente pisoteada y aplastada por la huida, a la que los agentes no dejan de golpear indiscriminadamente.

Espero a que la cosa escampe y voy a recoger a mi hija que estaba en casa de mis padres y veo que en la plaza esta el concierto que había planificado para ese día, al volver a casa la ertzaintza mantiene un perímetro que llega hasta el futbito, pero no interrumpe el trafico y su actitud es mucho mas relajada ante el paso de la gente que a la mañana. Una vez que finaliza el concierto, se vuelven a escuchar pelotazos y alguna que otra sirena por la zona de la plaza. Nos vamos a la cama a ver que nos depara el día siguiente.

Por la mañana todo esta bastante tranquilo, en el trabajo seguimos vía facebook las noticias sobre la concentración delante de los juzgados, se comenta que han cargado. El resto del día hay bastante tranquilidad, hablo con un amigo que ha estado en la concentración de la mañana y me confirma la carga por la Gran Vía, la describe como salvaje y sin previo aviso, una vez más, no hubo violencia por parte de los manifestantes.

Amanecemos al día siguiente expectantes por la resolución del juzgado. Delante del trabajo hay un dispositivo como el del jueves, pequeño. A la de un rato la ertzaintza avanza posiciones en la rotonda, confirmamos vía facebook que el juzgado a levantado la paralización del derribo, se masca la tensión a bocanadas, me empiezo a poner nervioso, mis padres me van a traer a mi hija al trabajo después de recogerla del colegio, y se han dejado el móvil en casa. El operativo se repliega, y volvemos a estar como si no pasara nada.

Después de comer decido bajar a trabajar un poco, llevo dos días casi sin dar un palo al agua y no sospecho que siendo viernes a la tarde vaya a pasar nada nuevo, teniendo en cuenta que la operación de desalojo empezó de madrugada, presupongo que con el derribo harán lo mismo. Craso error, poco después de llegar al trabajo, empiezan los rumores en facebook sobre la inminente venida de las maquinas, los rumores empiezan a confirmarse por el despliegue del operativo. Sobre las 5 decido salir del trabajo a ver si me da tiempo a ir al súper a comprar algo para el fin de semana que esta la nevera vacía, y cuando estoy cruzando Gordoniz veo llegar a las furgonetas que escoltan la maquinaría esquivando los contenedores que se habían cruzado en la calzada. Me meto en el súper, que esta ya con la persiana a medía asta y hago la compra mientras se escuchan los primeros pelotazos. Mi pareja me llama para ver donde estoy y avisarme que no vaya para casa, que están cargando justo delante, que la llame cuando acabe la compra y ya me dice como esta la cosa.

Consigo llegar a casa bastante tranquilamente ya que esta todo plagado de policías y cuando ven a cuatro o cinco personas juntas disparan y eso hace que no se formen grupos de ningún tipo. Ya en casa desde la ventana, vemos poca cosa, la rapidez con la que han actuado y el numero de efectivos que había hace que la zona cercana al gaztetxe este “limpia” de manifestantes. Las patrullas pasan incesantemente y cuando ven cualquier cosa sospechosa a lo lejos disparan. Se empieza a decir que están cortando las entradas y salidas del barrio, rumor confirmado por familiares y amigos que afirman que han dado vueltas y vueltas para poder acceder al barrio, algunos lo han conseguido, otros deciden quedarse a dormir en casas de amigos fuera.

Vemos el fuego provocado por la quema de un contenedor, creo que en Filomena. Este hecho se trata de la primera prueba que tengo de violencia o vandalismo ejercida por la población – cruzar contenedores para evitar que un vehículo lleno de policías que te persigue para pegarte, solo por haberte agrupado con otros para protestar, no lo considero vandalismo, creo que es defensa propia – en cambio ya había visto muchos actos violentos , y vejaciones sin provocación – exceptuando la verbal en algunos casos – ejercidas por los funcionarios de la ertzaintza. Desgraciadamente a partir de aquí los videos de internet y los testimonios de confianza son muchos, revientan a patadas la persiana de un bar para acceder al mismo, entran sin derecho en portales, supermercados, el ambulatorio, cargas policiales en parques infantiles – Amezola, Eskurtze -, requisan cámaras y móviles para evitar que se difunda lo que se está grabando… omito muchas otras circunstancias de las que no tengo información directa, lo mismo que hace mucho tiempo decidí no dar credibilidad a los mass-media, no voy a contradecirme ahora dándosela a un post en una red social, que puede estar poniendo cualquiera con vete a saber que intención.

El humo en el barrio va en aumento, tengo constancia de 2 hileras de contenedores en Gordoniz, otra en Villabaso, y otra ya mucho más tarde en Ciudadela, del barrio no tengo pruebas de ninguna más. Cuando esta anocheciendo, buena parte del alumbrado público no se enciende, desconocemos el motivo, hay zonas en las que sigue pasando las noches siguientes. Con la llegada de la oscuridad natural y la no llegada de la iluminación artificial, parece que la policía ha conseguido “limpiar” Rekalde, se ve mucha menos actividad policial, las sirenas y pelotazos suenan cada vez mas lejos, y los agentes que veo desde la ventana, les falta sacar unas cartas y ponerse a jugar al mus de lo tranquilos que están.

Las redes sociales invitan a la gente a bajar al ayuntamiento en vez de venir a Rekalde, ya que todas las entradas están bloqueadas. Empiezan a llegar noticias y pruebas de algunos contenedores ardiendo en la casilla, Amezola y por Autonomía, coincidiendo con el inicio de los informativos televisivos. Zapeamos por algunos de ellos y cual es nuestra sorpresa – por decirlo de alguna manera, no se podía esperar otra cosa de los medios controlados por quien manda o sus colaboradores – al ver que solo se esta reflejando la quema de contenedores, no se habla en ningún momento del numero de heridos y su gravedad, de que la policía esta entrando a la fuerza en propiedades privadas persiguiendo a manifestantes, que están pegando al primero que les parece sospechoso de nadie sabe que.

A partir de aquí perdemos un poco la pista de lo que sucede, la única certeza es que a un amigo que bajaba hacía el ayuntamiento le alcanza un pelotazo en una mano con la que se estaba protegiendo la cabeza – menos mal – en una llamémosla emboscada que les estaba esperando en la calle Buenos Aires, para dirigirles hacía Jardines de Albia desde donde les volvieron a disparar y le alcanzaron. Creo que sobra decir aunque lo diré por si acaso, que confío que mi amigo y el grupo con el que se desplazaba, mantuvieron una actitud pacifica permanentemente.

De aquí en adelante, solo nos quedo convivir con las obras de demolición, que seguían su curso desde las 6 de la tarde que habían comenzado. Era la una de la madrugada cuando motivados por la red y las quejas que otros vecinos hacían por la ventana hacía los operarios y agentes, cuando nos animamos a llamar al 092 para denunciar el ruido generado por la demolición a esas horas. La respuesta del funcionario fue que no aceptaban denuncias por ese motivo ya que se trataba de un acto público sobradamente conocido. No esperábamos que la llamada fuera a parar el derribo, pero la respuesta creo que fue de lo más indignante, que la demolición de un inmueble privado, se denomine por parte de la policía municipal acto publico, y se le catalogue de sobradamente conocido, sin que haya existido notificación previa del mismo nos pareció que fue la gota que colmaba el vaso a lo agotados que estábamos de aguantar la prepotencia municipal en nuestras carnes. Que hicimos, ¿salir a la calle a protestar? No, denunciarlo al Ararteko, que en algún momento nos contestará o no. En resumen, frustración tras frustración. Para colmo las labores de demolición pararon el sábado a la tarde, y no han vuelto a reanudar siendo hoy domingo por la noche.

El sábado a la mañana Rekalde esta impoluto. En cuanto a equipamiento urbano se refiere. Cualquiera que haya venido en ese momento, verá que el bar tobogán tiene la persiana adornada como si fuera una lata de sardinas y pensará que este hombre se toma con mucho humor los robos, como aquella vez que tras reventarle la luna ni cuantas veces se sabe, puso el cartel de entrada para niños, como si fuera un Imaginarium…….

Conclusiones

Ojo, a partir de ahora, solo hay opinión, en todo lo expuesto anteriormente he intentado ser lo más objetivo posible y cuando he opinado he utilizado “creo”, “mi opinión es”… a partir de aquí solo afirmare.

-El despliegue policial enviado por la consejería de interior de Gobierno Vasco la madrugada del miércoles, para ejecutar la orden de desalojo de un inmueble de propiedad privada no solo es un insulto al uso de los medios públicos para beneficio de una entidad privada, si no que la represión ejercida sobre la vecindad de dicho inmueble es un pisoteo de los derechos individuales de cada ciudadano a favor de los derechos de una empresa.

-La policía autónoma vasca tenía orden de reprimir violentamente cualquier manifestación pacifica el miércoles y de reprimir cualquier cosa el viernes.

-El ayuntamiento de Bilbao ha mantenido totalmente desinformado a los vecinos de la situación que se estaba generando. Cada vez que se va a hacer una campaña de desratización, un cambio de sentido de circulación o un corte de agua, se avisa con los días pertinentes. El derribo de un edificio de madrugada es un hecho infinitamente más molesto que cualquiera de las operaciones citadas con anterioridad.

-Quiero y no voy a tener un informe oficial y real con la cantidad de mobiliario urbano dañado, los daños a comercios, los daños a particulares, los ciudadanos heridos, los ertzaintzas heridos y entonces podré hacer un balance justificado y proporcional para enviarle al señor Ares.

-Kukutza III tiene 13 años de vida, a lo largo de los cuales han existido momentos estéticos mas propicios para que cualquiera de las administraciones implicadas acabara con el, que el de ahora que sin duda es el momento de más apoyo social que ha vivido. Todas las administraciones se amparan en el derecho de la propiedad privada inviolable en nuestra sociedad, para eludir responsabilidades.

-La empresa propietaria del inmueble no piensa construir vivienda libre en dicho solar. Es insultante que con la situación económica que padecemos y el parking de viviendas sin vender y expropiadas existente, se nos pretenda hacer creer que una empresa que por definición solo busca beneficio económico, gaste un solo euro en la demolición de un inmueble (ni imaginar quiero lo que les estará cobrando la empresa demoledora) para construir vivienda nueva. Por lo que hay algo oscuro que ha motivado al propietario del inmueble a poner la cara en todo este asunto.

-Las protestas transcurrieron pacíficamente hasta un determinado momento. Condeno que cualquier manifestante haya procedido a la quema de contenedores, no solo porque este en contra de todo tipo de violencia, si no porque les ha dado a los actores de esta historia la excusa perfecta para desprestigiar el resto de movilizaciones pacificas, quien no haya vivido un poco de cerca todo esto, solo le ha llegado “quemaron contenedores”.

-Mucha gente del barrio que últimamente había empezado a simpatizar con la causa, y que el miércoles la había reforzado por que se había sentido humillada por la ocupación policial, se ha visto defraudada por la actitud de algunos.

-Afirmo que uno de los objetivos de la Ertzaintza el viernes a la tarde era que se quemaran contenedores.

-Estoy cansado de que no se respete la opinión de los demás ni a sus personas. Da igual en que “bando” se este. Siempre hay alguien que como otro opine diferente no sabe aceptarlo y recurre al insulto. Es totalmente aceptable que haya vecinos del barrio que no quieran Kukutza, y que haya vecinos que si lo quieran. Por suerte estos enfrentamientos solo los he visto por internet, pero no deja de ser triste que una herramienta que nos posibilita manejar información alternativa a la que nos ofrece el poder se contamine de esta manera.

-También estoy cansado de la demagogia barata de bar, sobre todo cuando se usa en medios de comunicación. No se si existe el hashtag #quesemetanentucasaaverqueteparece pero si no existe alguien debería crearlo y que el que quiera discutir de este tema, nos deje a los demás en paz. ¿Por qué insistimos en comparar la vivienda con el suelo? ¿Alguien se ha parado a pensar que un edificio industrial no es lo mismo que una vivienda?

Podría poner muchas más seguramente, pero creo que ya he vaciado todo lo que llevaba dentro. Ahora solo espero sin muchas esperanzas que alguien tenga que dar alguna explicación, y que la asamblea de Kuku tome la rienda de un movimiento que esta vivo y tiene mucho que decir. KUKUTZA AURRERA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Nico García, uno de Rekalde

Kukutza ya es (parte de nuestra) historia

Para cuando arropé a los míos y los deje bien cubiertos de jarabes y mantas las manifestaciones habían sido disueltas a pelotazos y ya solo había espacio para protestar quemando contenedores y cortando carreteras.

Por lo que leo en la prensa trasladado por periodistas, redactores y políticos todos llegamos a la misma hora.

Es posible además, que como me ocurrió a mi, solo les diera tiempo a pasarse por el casco viejo. Que cuando se dirigían hacia Rekalde no encontrasen ningún autobús que llegara al barrio.

Que cuando se dirigían hacia el ayuntamiento para mostrar su indignación algún amigo o amiga les llamará para decirles que se dieran la vuelta que ya habían vuelto a cargar y no había forma de manifestarse.

Es posible que si leían la crónica ciudadana a través de redes sociales pusieran en cuarentena alguna informaciones que apuntaban a heridos refugiados en la iglesia de Rekalde, cargas en los portales, robo de partes médicos en el ambulatorio,… Alguien incluso pudo pensar que ese video que corre en la red de unos uniformados destrozando a patadas una persiana de un bar fuera un montaje.

Yo entiendo que con nuestras agendas ocupadas solo llegáramos al humo de los contenedores. No pudimos conocer apenas Kukutza en funcionamiento. Los conciertos eran tarde –la acústica tampoco era tan buena-, las camisetas que serigrafiaban solían ir de la “S” a la “XL” y nosotros necesitamos otra medidas, se empeñaban en cocinar sin carne, …

En el ultimo tiempo tampoco pudimos estar en todo; Cuando vino Subirats y cia desde Catalunya. El concierto de Zea Mays. Manifestaciones multitudinarias y solo violentadas por los pelotazos.

Vamos. Que lo que nosotros vimos fue el humo. Fueron las carreras. Las carreteras cortadas y eso solo puede ser señal de una cosa. Lo tenemos grabado a fuego. “Son los de siempre” o como le gritaban un policía a mi amigo Luix después de una de las cargas y mientras se sentaba en el suelo; “Sois los del tiro en la nuca”.

Una opción para entender las declaraciones del Sr Azkuna, es que llegaron tarde y solo vieron una fotografía de toda la secuencia. Otra opción es pensar que el guión ya estaba escrito y que se han movido los hilos necesarios para que todo encajará a la perfección.

Es como si hubieran ido a las cavernas a buscar las hachas y las serpientes que otros abandonaron para seguir blandiendo los argumentos que siempre les han servido. Más altura política señores, por favor. La necesitamos en este momento y para el futuro de las personas que vivimos en este pueblo.

Hoy mismo nuestro alcalde habla de amenazas a concejales, los destrozos, pide a Kukutza que condene la violencia,… ¿Cuál de las violencias?. Si pudiéramos pesar las violencias ejercidas por las fuerzas  el desequilibrio sería brutal. ¿Porque esta necesidad de hacer hincapié en la ultima parte de esta larguísima historia? ¿Porque no reflexionamos sobre los meses de encuentros, conversaciones, llamadas, mediaciones, reivindicaciones lúdicas, lipdub, documentales, argumentos de personas referentes, apoyos de personalidades destacadas, apoyo incondicional de tres generaciones de Rekaldetarras,…?

Y si buscamos otras informaciones que, al menos, complementen las voces amplificadas de políticos y policía os recomiendo algunos enlaces:


Me ha gustado especialmente como lo cuenta mi amigo Javi. Me parece importante que Imanol y Txetxu vuelvan a hacerse presentes y mostrar la lucidez a la que nos tienen acostumbrados.

Casi me sorprende leer algo tan interesante como este articulo en un blog –no cualquiera- del grupo correo. Ramon Zallo escribía, con el edificio aun en pie, un texto muy didáctico para entender la situación.

El trabajo de periodismo humano y su streaming fue el que me enseño la pesadilla hecha realidad –kukutza cayendo-. Irola irratia informo contra viento y marea aunque yo no pude escuchar su emisión. El propio blog de Kukutza pudo recoger una línea de tiempo que ayudaba a entender. Su pagina de Facebook sigue compartiendo información.

Y el edificio industrial que albergaba Kukutza III ya es escombro. Es horrible. Es triste. Tengo rabia. Solo me calma la certeza de saber que algo de toda la energía puesta en este proyecto y en su defensa nos toca, nos cambia y en estos momentos, en decenas de barrios, jóvenes y no tan jóvenes estarán creando sus proyectos de autogestión.

Lo retuiteaba esta mañana y me gusta pensar en esto que compartía Unai_Maleski

«No es síntoma de buena salud el estar perfectamente adaptado a una sociedad enferma» – J. Krishnamurti.

Hablemos de cómo hablamos

Cuando llevaba unas semanas trabajando en la asociación Bidegintza, mi primer contrato y que duro 10 años, nos convocaron a un encuentro que llamaban de supervisión. Lo facilitaba una compañera del equipo, Ana. Éramos tres personas que acabábamos de llegar. A mi las preguntas me despistaban, nunca pensaba que me ofrecieran un espacio así. Nos proponían hablar de nuestra experiencia de aterrizaje en el proyecto. Una forma de hacerlo mejor y aprender; nosotros y el resto de las personas de la organización.

En los años en los que trabaje en esta entidad de desarrollo local disfrutamos de estos espacios de manera habitual. A los encuentros de supervisión de casos le seguían algunas reuniones más centradas en la organización, algunas toma de decisiones, unificar criterios, dibujar horizontes, despedir compañeros veteranos, acoger nuevas incorporaciones, relevos en la dirección,…

erraldoiiak by gallas

Iñaki Aranberri primero y luego Alicia Cabrejas. En un par de ocasiones Jesús Hernández Aristu. Espacios de dos horas dónde todas las personas del equipo íbamos tomando la palabra para compartir perspectivas. No buscábamos consenso, queríamos escucharnos y nos ayudaba la presencia de alguien ajeno que solo en contadas ocasiones devolvía sus sensaciones o proponía algún tipo de dinámica –un grupo de personas a los que nos gustaba entrar a todos los capotes-

En ese tiempo me forme como psicoterapeuta sistémico en la EVNTF y como supervisor con Jesús Hernández Aristu. Buscaba hacer mejor mi trabajo y las herramientas y dinámicas que conocía en estos espacios más organizacionales me seducían por el impacto en mi manera de hacer y en el del resto.

Aquí comencé a entender que:

  • algunas cosas que ocurren en personas son solo resonancias del sistema.  El sistema quiere permanecer a toda costa y utiliza a los elementos que lo conforman para este fin.
  • las emociones no son ruido en la comunicación. Son la comunicación, lo que nos importa conocer. Lo que prevalece en caso de incongruencia.
  • la figura del chivo expiatorio es como una carrera de relevos. Por alguna extraña razón la silla permanece para que la ocupen diferentes personas a nuestra conveniencia.
  • lo que parece lineal y sencillo es siempre circular y complejo. Que los clavos llaman a los martillos y no es tan sencillo señalar culpables.
  • los problemas son apasionantes y de condición adictiva

Y puse toda la energía, desde entonces hasta hoy, en entender esos círculos que empujaban hacia un lugar o hacia otro la realidad de estas organizaciones y familias. Explorando el cerca-lejos como lugar, girando la silla, cambiando de jersey,…

Escuchar, escuchar y escuchar. Y cada vez apagando más la radio del contenido para subir el volumen de las emociones. Y dejar de mirar tanto en las personas señaladas, a las que solo podemos ver como algo más grande de lo que nos dibujan, y devolver imágenes que explican relación.

Sobre esta manera de estar y lo que necesitamos para entrenarnos en estas habilidades es por dónde quiero profundizar en los próximos meses. Seguiremos compartiendo.

Innovación vintage

En el ultimo tiempo y cuando pienso en innovación siempre me viene a la cabeza las aventuras de Doc y McFly en “regreso al futuro”. Me vuelve a ocurrir conversando sobre los retos de los servicios sociales en el marco de una nueva colaboración con Fundación EDE.

Lo comentaba de pasada en el ultimo post. Estoy leyendo “La cocina al desnudo” de Santi Santamaria. Es el séptimo libro de cocina del verano, no aprendo recetas, aprendo de la vida y acompaña maravillosamente mi decisión por adelgazar.

Cacharros by gallas

Creo que los seis puntos con los que resume el autor su cocina son aplicables a otros sectores y actividades como reto para la excelencia; Cultural, natural, evolutiva, social, artística y universal.

Su visión del progreso nos remite a reconectar con nuestra historia, con lo autóctono, apostando por la sencillez, profundizando en la experiencia y evolucionando con las nuevas herramientas con precaución con los artificios que disfrazan.

Las mismas inquietudes que hicieron hace unos años distanciarse de practicas más “industriales” a los compañeros y compañeras que crearon y/o auparon la etiqueta “artesano” para referirse a la consultaría.

Cuando pienso en los servicios sociales, el tercer sector y las iniciativas volcadas en la mejora de la calidad de vida de las personas más vulnerables esta certeza de necesidad de reconexión la concreto en algunas ideas:

  1. Frente a la reducción de proyectos y normas centrados en los procesos personales y familiares volvamos a pensar en los barrios. En los lugares dónde la gente se conecta y se desconecta. Recuperemos la conversación, los espacios de encuentro, las fiestas populares, lo pequeño,…
  2. Si el problema estriba en que somos dependientes de modelos de acción social “conservadores” generemos acción autónoma. Busquemos nuevas fuentes de financiación. Redes desde la que provocar, experimentar y acercarnos desde otro lugar menos rígido y culpabilizador.
  3. Es un error vender nuestro conocimiento al mejor postor. Pierde su fuerza cuando se standariza y domestica. Tenemos que ser conscientes de que esas áreas de consultoría que creamos en las entidades cuando fuimos cogiendo tamaño recuperan saber hacer de muchas personas, entidades y modelos de trabajo social. De alguna forma no nos pertenecen. Y si vamos a hacerlo que sea siempre con la participación, cuidando los procesos de abajo hacia arriba y de dentro hacia fuera. No nos vayamos a convertir en mataconocimiento por míseras migajas.
  4. Y si nos sentimos vulnerables será por miedo a desaparecer y por lo que azota el viento allá afuera. No pasa nada. Perdamos el miedo. Otros y otras vendrán. Que mientras estemos en pie no perdamos la dignidad.

Algo de esto compartía en la ponencia “Innovación para la transformación social” en el mes de Julio dentro del seminario «Reconsiderar la economia» organizado por la universidad del Pais Vasco y REAS.

Por aquí irán los tiros de lo que yo puedo aportar en este grupo de trabajo del que os hablaba al principio. Mucho hincapié en sistematizar nuestro conocimiento,  en compartirlo, en contrastar con otros y otras, en reforzar iniciativas locales, en recuperar el espacio entre lo que hoy es el tercer sector y la iniciativa más militante –nos venden que lo innovador esta en la mezcla con el sector con animo de lucro-, …

Seguimos trabajando y compartiendo.