Cuidar la trama que nos cuida. Interdependencia, potenciales y tensiones en el trabajo comunitario

Este texto es una interpretación del informe realizado en Bherria en el que reflexionamos de manera práctica sobre la colaboración público-social para seguir tejiendo trama comunitaria. Me he permitido avanzar algunas ideas más personales y adecuarlo a las jornadas de Salud mental comunitaria que organizaba el Ayuntamiento de Bilbao dentro de su Plan Municipal de Salud.

Yosune Burgoa exploró los cuidados más personales, Gorka Gonzalez “el tigre de Amore” los cuidados dentro de los equipos y yo me sumergí en cómo cuidarnos cuidando la trama comunitaria. 

Comienzo recordándonos que somos en gran medida nuestro contexto. Me viene una imagen. Cuando encontramos una esponja seca, quizá tirada en un vertedero, en una esquina, en un lugar donde hace mucho calor, y la tocamos, parece que no alberga nada de vida. Sin embargo, esa misma esponja, colocada solamente unos minutos en un pequeño balde con agua, cambia de tamaño, cambia de textura. Nos da la sensación de ser algo que no solamente tiene vida, sino que puede contribuir a expandir vida. Los entornos nos afectan por completo y nosotros afectamos a los entornos. Somos contexto y somos también sujetos que habitan y condicionan ese contexto.

Cuando alguien se siente muy independiente y cree que su bienestar depende solamente de lo que está en sus manos, seguramente es porque su contexto le ha permitido sostener esa fantasía. Para que alguien haya construido esa sensación de individualidad necesita un entorno que cuide de todo aquello que permanece invisible y un contexto que, de alguna forma, le permita sentirse invencible. Será un hombre y a veces vestirá corbata o de negro para sentirse parte de una tribu sin que reconozca esta necesidad de sentirse parte de un colectivo. Esto lo explica muy bien Almudena Hernando en su libro La fantasía de la individualidad. En sus palabras:

La sociedad actual idealiza la individualidad y desprecia la identidad relacional porque la primera se asocia con el poder y la segunda con la impotencia. (…) la primera es pura fantasía sino se asocia con la segunda, porque dejaría en evidencia la pequeñez y la insuficiencia que una sola persona representa frente a todo el universo. (Almudena Hernando. La fantasía de la individualidad)

Entrenando vulnerhabilidades. Desde nuestra sensibilidad, quienes tenemos cierta conciencia comunitaria rompimos en algún momento con esa fantasía de la individualidad y comenzamos a sentirnos interdependientes de manera más consciente. Somos, en buena medida, resultado de ese conjunto de relaciones circulares que nos hacen crecer o hacernos pequeños, esponjarnos o secarnos. Y aquí tenemos que tomar una decisión: la comunidad nos puede cuidar o no, y nosotros podemos cuidar o no a la comunidad.  ¿En qué relación con esta trama comunitaria estamos contribuyendo con cada paso que damos?. Un mapa de activos, muy bien ¿Cómo lo ves? ¿Son recursos? Realmente son más que eso, son proyectos que buscan impactar y con los que compartimos parte de nuestra agenda. ¿Cómo construimos desde el reconocimiento mutuo y mirando más allá?

Seis claves para el refuerzo de la trama comunitaria desde la colaboración público-comunitaria

Reconocer la diversidad y trabajar por la igualdad

La primera idea tiene que ver con aceptar y reconocer la diversidad y la complejidad de los contextos en los que trabajamos. No se trata de visibilizar y festejarla solamente. La diversidad ya es.

La diversidad tiene muchos valores, amplía las perspectivas, relativiza reglas fijas, incluir perspectivas nos ayuda a comprender mejor los matices de la realidad. A veces tener toda la imagen no ayuda a dar pasos, y pareciera que ya no tenemos tiempo para compartir, rozar y empastar. Tiempo para pensar, y pensar para tener tiempo. 

Hay maneras diferentes de entender lo que está ocurriendo y, sobre todo, existen desigualdades. Me gustó escuchar hace unos días a Xabier Aierdi recordar que nuestra generación y la generación de nuestros padres fuimos hijas, hijos, nietas y nietos de baserritarras. ¿Cómo hacer que ese recorrido que muchas de las personas que estamos aquí hemos podido vivir en dos generaciones puedan vivirlo también quienes se han incorporado recientemente a nuestros territorios?

No se trata simplemente de experimentar con diferentes especias en la comida. Se trata de construir espacios de mayor igualdad, donde las personas vayamos adquiriendo espacio y mayores posibilidades para participar en condiciones más igualitarias. 

La pregunta sería: ¿Cómo sabemos que las personas que participan y participamos en nuestras actividades han, y hemos, aumentado sus y nuestros recursos para participar, construir comunidad y ser escuchadas?

Liderazgos, poder y capacidad de agencia

Dentro de esa diversidad nos encontramos con personas con poderes diferentes y roles distintos. 

Se trata de conseguir que quienes participan y participamos en los procesos tengan y tengamos mayor capacidad para intervenir sobre aquello que les y nos afecta.

Y, cuando no se dan las condiciones para ello, necesitamos ser muy claros. No generar expectativas falsas. Marcar desde el principio los límites. Poder hablar de niveles de participación, de los acuerdos y de hasta dónde podemos llegar. No podemos convertir la participación en un happening, sino en algo pertinente y con sentido: necesitamos, por ejemplo, escuchar antes de proponer y contrastar nuestras planificaciones.

Porque si estamos hablando de procesos colectivos, un proceso frustrante, donde las expectativas han superado con creces a lo que ocurrió realmente,  puede dejarnos con menos energía para el siguiente.

Los privilegios no son algo que “tengo yo”, sino algo que circula en el sistema y se me asigna o se me reconoce. Son formas de poder que provienen del contexto social, cultural o personal, no simplemente de cualidades internas. Son una ventaja relacional. Mientras solemos ser conscientes de los privilegios que nos faltan, tendemos a olvidar los privilegios que sí tenemos. Una pequeña propuesta a modo de recorrido:

  • Inventario de mis privilegios (La perspectiva de interseccionalidad nos puede ayudar; raza y género atribuida, edad, clase social…)
  • Ser consciente de las ventajas que tengo desde estos privilegios que están “facilitando” mi vida. 
  • Preguntarnos al servicio de qué realidad y relaciones estamos utilizando estos privilegios.
  • Traer, desde esta responsabilidad, las tensiones que no se nombran y son importantes. Contribuir a que quienes no compartan este rango puedan hablar sin miedo. 

La pregunta sería: ¿Cómo podemos, siendo conscientes de nuestros privilegios y de los diferentes lugares que ocupamos, poner esos privilegios al servicio de que cada vez más personas ganen capacidad de agencia?

Sostener los procesos y cuidar los ritmos

Me gusta pensar que los procesos de transformación colectiva, de encuentro entre diferentes o de eso que a veces llamamos inteligencia colectiva tienen algo de trance colectivo. Puede haber distintas secuencias, a mi me vale: 

  • Encontrarnos, 
  • compartir nuestros análisis y romper ciertos prejuicios, 
  • mirar y dejarnos tocar por las experiencias, vivencias, inspìraciones para abrir nuestra sensibilidad 
  • y en un proceso donde debemos de soltar y estar atentos a los potenciales y lo que coge forma comenzar 
  • y hacer pequeños experimentos, sutiles cambios, 
  • para aprender y seguir avanzando. 

Es como cuando colocamos unos platillos girando sobre unos palillos: no podemos dejar de moverlos porque, si dejamos de hacerlo, caen y se rompen.

Los procesos de construcción de trama comunitaria requieren determinadas habilidades: escucha, capacidad para comprender los límites, metodologías, capacidad de acción y, sobre todo, tiempo.

Sin embargo, muchas veces nos acercamos a ellos desde la poli-militancia o desde agendas que no reconocen este tipo de trabajo. Terminamos haciéndolo corriendo y ya muy cansadas. 

La pregunta sería: ¿Cuáles son las señales que nos dicen que esta mirada a la trama comunitaria y su cuidado tiene un lugar reconocido y central? ¿Cómo entrenamos estas capacidades para participar y facilitar procesos? 

Presencia, reconocimiento y escucha de los potenciales

No podemos mover este tipo de procesos si no existe un primer momento de respeto y reconocimiento de lo que ya existe. Necesitamos presencia. Necesitamos escucha. Necesitamos estar atentas.

No solamente a lo que está siendo hoy la realidad, sino también a lo que ha sido. Comprender por qué las cosas están ahora mismo como están.

Y además también necesitamos librarnos de una especie de sortilegio por el cual parece que nada podrá ser diferente de lo que es. Estar atentos a las pequeñas cosas que ya están cambiando, a aquello que empieza a ser un poco diferente. Apoyar esos potenciales. Hacer palanca en lo que está cogiendo forma. Acercarnos desde el habitar; conectados con nuestras ideas y emociones, sensibles a los pequeños fuegos que de cuidarlos pudieran ser hogueras. 

  • Eso puede implicar cambiar de perspectiva, hablar con personas diferentes, acercarnos a quienes puedan abrirnos un poco la cabeza, el corazón y la acción hacia algo distinto.
  • Y también saber para qué estamos haciendo lo que estamos haciendo.
  • Muchas personas se acercan y nos acercamos hoy a la intervención comunitaria con una cierta capa de cinismo. Hay mucha frustración acumulada. No se trata de hacer un puente gracias a los libros de autoayuda. Pensemos y sintamos para seguir insistiendo.

La pregunta sería: ¿Qué cosas concretas nos ayudan a conectar con la posibilidad, con lo que ha cambiado para mejor? ¿Cómo conectamos con aquellas ocasiones en las que, trabajando juntas, hemos conseguido llegar a un lugar diferente y mejor?

Gestionar de manera responsable el roce y el conflicto

Y una idea que considero absolutamente clave, ahora y siempre, tiene que ver con rescatar y poner en valor el roce, la organización y el conflicto.

Hay personas a las que les gusta el conflicto. Al resto, cuando nos encontramos con algo que nos violenta, quizá nos sale correr hacia otro lugar o intentar abrirle la cabeza a quien nos está violentando para que piense como nosotros.

¿Y cómo sería pensar que, ahora mismo, el conflicto puede ser uno de los motores importantes del cambio social? ¿Cómo entender que el choque entre modelos y la escucha del malestar pueden ser claves para seguir produciendo cambios reales en nuestros barrios?

  • No podemos idealizar la comunidad como un lugar donde todas las personas estamos contentas, nos abrazamos y bailamos al unísono.
  • Pero tampoco podemos demonizarla como un lugar lleno de riesgos e inercias que ya conocemos y en el que, por tanto, no merece la pena abrir ningún espacio para hacer algo diferente.

Necesitamos aprender a habitar la tensión de una manera más virtuosa. En tiempos de conversaciones dopadas, simplificaciones efectistas, economía de la atención y recuperación de supuestas seguridades melancólicas necesitamos entrenar el músculo doble de la comprensión y la capacidad de poner límites. 

Y estar atentos no solamente a lo que está ocurriendo hoy, aquí y ahora, sino también a los futuros: pensar juntas hacia dónde queremos ir y de qué manera queremos hacerlo. 

Nos mueven los miedos y los deseos. 

  • Es bueno escuchar y compartir miedos. Algunos son irracionales y se aplacan cuando son compartidos, otros son reales y pueden ayudar a construir conversaciones importantes sobre el malestar. 
  • Mis sueños pueden ser tus pesadillas y al revés. Para mi hablar de los deseos me conecta con la posibilidad de encontrar palancas para hacer juntas. Convocarnos a hacer.

La pregunta sería: ¿Qué competencias hemos desarrollado para habitar los conflictos? ¿Somos más de poner límites o de aceptar otras perspectivas? ¿Cómo seguimos entrenandonos como personas y espacios para este doble ejercicio?

Experimentar, aprender, sistematizar y compartir

Podemos generar pequeños prototipos, experimentar, probar cosas distintas y aprender de ellas. Y después necesitamos compartir aquello que hemos aprendido. No nos quedemos solamente en nuestro pequeño terreno de juego.

Sistematizar, escribir, documentar, grabar vídeos, hacer fotografías, comunicar. No solamente desde una lógica de marketing para que aparezcamos nosotros, sino para hacer visible que algo ya está ocurriendo en algún lugar y que, por tanto, puede resultar inspirador para otras personas y otros territorios. Traer más de esto que nos hace movernos y ser. 

Quienes se acercan a esta manera de trabajar más inespecífica, lenta, colectiva, preventiva y no saben cómo hacerlo. Empieza cambiando cosas pequeñas:

  • Genera espacios donde la conversación tenga un lugar central. Encuentros recurrentes para que las personas se conozcan y tejan relaciones.
  • Visibiliza las acciones en el territorio, apoyate en ellas y no propongas actividades que compitan en la agenda. 
  • Contrasta planificaciones, evalua escuchando… Trabajar de manera participada mejora la calidad de nuestras actividades. Pregunta lo pertinente y haz caso. 
  • Incorpora una mirada de sistemas a tus hipótesis. Piensa que estamos haciendo para que las cosas permanezcan como están. Es una manera de darle la vuelta a la reflexión. 

La pregunta sería: ¿Con quién vas a compartir lo que has podido sentir y pensar esta mañana de trabajo? ¿Compartiendo estas ideas con estas personas hacia donde pudierais dar un siguiente paso práctico?

Gestionando energías en los procesos de cambio y colaboración

Este post se publico en el blog de Bherria el 19/11/2017

Estas claves son algunos aprendizajes que hemos ido adquiriendo en procesos de cambio y participación ciudadana. Algunas de estas ideas ya las hemos ido expresando, de una manera o de otra, a lo largo de las semanas que llevamos trabajando en #Bherria. Las compartimos para seguir conversando; nos interesa seguir profundizando en estas reflexiones, aterrizándolas en prácticas concretas.

Os proponemos algunas ideas sobre las habilidades o dinámicas más invisibles que, a menudo, se llevan nuestra energía en los proyectos. Solo unas ideas, a veces preguntas e incluso algunos videos.

LÍMITES

Necesitamos reflexionar sobre qué cosas dentro de este tipo de procesos no pueden modificarse. El listado puede ser amplio o escueto, pero debe de ser consciente y compartido. De esta manera, dibujamos una especie de marco para los procesos; explicitando los límites estamos también dibujando el área de todo lo que sí podemos cuestionar y modificar. Todo lo que no está dibujado como incuestionable, se puede cuestionar. Es importante que este ejercicio pueda realizarlo quien invita al proceso, por ser parte de su responsabilidad. Hay algo en el establecer límites que despierta la creatividad y la energía que supera obstáculos.

¿Dejáis claros los límites en los proyectos que impulsamos junto a otras personas? ¿Sabéis cuáles son las cosas que es importante pudieran permanecer en el cambio?

El poder de las limitaciones creativas – Brandon Rodríguez

CONFLICTO

Los procesos de cambio no son fluidos. El conflicto es parte de estos por definición. Tenemos un reto que tiene también de insatisfacción, hay algo que nos gustaría modificar. Si se mantiene en el tiempo es porque hay algo importante que, a su vez, está permitiéndolo; suena extraño, pero en estas situaciones siempre hay una ganancia actual y oculta.

Comenzar a trabajar en el cambio a veces significa cuestionar equilibrios precarios. Nos necesitamos. No se trata de buscar responsables fuera de nosotros; los enemigos también cumplen su función, nos construyen más fuertes como colectivo. Nosotros contra vosotros.

¿Nos sirve esta fotografía de bandos? ¿Qué nos estamos perdiendo que ven desde la otra perspectiva? ¿Cuáles son las necesidades detrás de las partes que declaran de manera explícita o implícita resistencia? ¿Y si en lugar de defender nuestra perspectiva defendemos los procesos?

Why are we so attached to our things? – Christian Jarrett

POTENCIALES

Estamos programados para ver lo que no funciona de todo lo que ocurre. Muchas veces invertimos tiempo y energía en aquellas personas que parecen responsables del ritmo lento de los proyectos, las dificultades del proceso, lo que falta… Hay otra estrategia que puede ayudarnos a trabajar de otra manera: vamos a fijarnos en aquello que ya está ocurriendo y se parece a lo que nos gustaría que ocurriera.

En la variedad de futuros posibles hay uno que está cogiendo forma y nos parece interesante y, además, permitimos que nos cuestione e inspire en la construcción de otras alternativas que no estaban en nuestros planes.

¿Cómo hacemos que esos futuros tengan más oportunidades de ser? ¿Cuáles son las habilidades y capacidades que tenemos en nuestros equipos y proyectos? ¿Dónde está el punto de palanca? ¿Dónde invirtiendo menos energía puede comenzar el primer cambio?

#tecno_blandas o la organización tras el 15m en Korapilatzen

FRAGILIDAD, CONGRUENCIA Y APUESTA

Son procesos frágiles. Estamos experimentando a hacer diferente y las inercias para repetir lo conocido son muy fuertes. Este tipo de procesos colectivos cogen forma como resultado de la aportación de todas las personas implicadas. Un cuestionamiento sin respuesta, un abandono por parte de alguien importante, una respuesta rápida, una necesidad expresada con fuerza y no respondida pueden ser una oportunidad o un paso hacia el desdibujado definitivo. Cuando un proyecto de estas características no funciona y cerramos en falso, la siguiente vez que invitemos a las personas a participar no lo harán.

¿Cómo escuchamos las críticas? ¿Cómo cuidamos a las personas participantes en estos procesos? ¿Reconocemos la acción voluntaria y ciudadana? ¿Somos conscientes de cuáles de las acciones, o falta de acción por nuestra parte, han podido contribuir a que ocurra eso que nos molesta por parte del resto de actores/actrices en el proceso?

How to practice effectively…for just about anything – Annie Bosler and Don Greene

RITMOS, ESTRUCTURAS Y CONSTRUCCIÓN COLECTIVA

El manejo de los tiempos es una clave. Por un lado, necesitamos mantener la tensión suficiente que nos mantenga dentro. A veces, otras necesidades hacen que los procesos se alarguen, las personas que podrían estar interesadas en aportar su trabajo ya se han enganchado en otros lugares, quienes tenían dudas las ven confirmadas.

Si estos tiempos son necesarios es importante pensar para qué vamos a aprovecharlos. Podemos seguir contando el proyecto e ir sumando perspectivas. Muy importante informar de estos procesos más invisibles, invertir energía en conversaciones e ir avanzando. Incluso cuando aparezcan los bloqueos comprender las necesidades detrás de estos e incorporar ese aprendizaje al proyecto.

Y rescatando espacios para aprender de la experiencia y comunicarlo, lanzamos semillas para nuevos proyectos en nuestro municipio y en otros. Rescatamos ideas para las siguientes acciones en común y por separado.

¿Cómo unimos los hitos? ¿Cómo compartimos los procesos? ¿Qué proyectos podemos cerrar para dedicar energía a los que priorizamos? ¿Cuál es el lugar que debo ocupar en este proyecto y cuáles pueden ocupar otras personas?

INNOVACIÓN Y ORÍGENES

Pareciera que hoy el saber reposado y fruto de la experiencia no es tan importante como la fuerza de lo nuevo. Quizás porque detrás de algunas prácticas defendidas como las “verdaderas”, las “únicas” o las “mejores”, se escondía cierta repetición de una misma experiencia en lugar de aprendizaje acumulado. De la misma manera que hay quienes quieren acabar con todo lo viejo para impulsar lo nuevo, hay quienes se protegen de todo lo nuevo y su potencial. Parece “humo”, “cantos de sirena”…

En ocasiones esta actitud en relación a la “innovación” se descubre en un rechazo a la tecnología, renunciar a aprender a usar nuevas herramientas, a entender lo que podemos hacer con ellas.

Nos ocurre a veces que en el mundo de lo digital tenemos la experiencia de estar en cualquier lugar en cualquier momento.

Necesitamos de toda la experiencia, la construida y la por construir; necesitamos entrenar la mirada de sorpresa y curiosidad además de la distancia que da la experiencia.

¿Cómo unimos los proyectos? ¿Cuidamos las marcas para dar continuidad a los esfuerzos? ¿Cómo reconocemos los proyectos que fueron el origen de lo que estamos haciendo en este momento? ¿Cómo conseguimos que las experiencias de valor sobrevivan el cambio político en nuestras concejalías? ¿Cuáles son las palabras que usamos para nombrar las nuevas ideas y avanzar? ¿Cómo incluimos el potencial de las nuevas herramientas para la conectividad, la escucha y la colaboración en nuestros proyectos? ¿Cuáles son los espacios donde nos encontramos complementando las conversaciones digitales?

DEFENDER Y ARRIESGAR

A menudo, desde la perspectiva de la relación público-social, nos situamos en la crítica a la función garantista de la Administración Pública. La sensación es que incluso leyes como la de transparencia, que compartimos en todo su potencial, está haciendo aún más rígidos nuestros procedimientos. En esta tensión, las batallas a menudo se dan entre departamentos de nuestros ayuntamientos y entre técnicos/as sensibles a unas necesidades a otras.

Cuestionar las necesidades detrás de la protección, defensa, rigidez de los procesos solo los hacen más rígidos. Necesitamos reconocer estas necesidades para ver de qué manera podemos incluir estos objetivos en los procesos que necesitan de mayor flexibilidad y adaptación. De alguna manera habría un proceso en dos tiempos:

  • No nos peleamos con los límites. Solicitamos información sobre los mismos, conocemos experiencias en marcha similares y dentro de la estructura y de lo posible. Pedimos a las personas expertas en procesos que nos lo recuerden a lo largo del proyecto.
  • Por otro lado, necesitamos también poder crear y cuestionar parte de estas estructuras. Conocer otras iniciativas similares gestionadas desde otros lugares similares. Y en todo caso, quizás, acompañar explotando las áreas de incertidumbre, pequeños cambios que se vivan como positivos e inspiradores.

¿Qué necesidades están detrás de los procedimientos? ¿Cuáles son los lugares donde podemos explorar a hacer nuevo porque no están aún regulados? ¿Cómo construir una burocracia colaborativa?

A lo largo de estas semanas estamos explorando, recordando, viviendo parte de estas dificultades y estrategias en los procesos de cambio. No hay recetas. Es posible que las soluciones de un lugar no sirvan para otro. Puede ser frustrante o podemos vivirlo como una aventura. Lo primero nos paraliza, lo segundo nos lanza. Seguro que hay caminos intermedios; lo que también es seguro es que las personas que están participando de esta edición de Bherria están conectadas con el movimiento, la investigación, como decía una vez alguien que conocí “el insistencialismo”. ¿Cómo lo veis? ¿En qué terreno os movéis mejor? ¿Cuál os atrapa? ¿Qué hemos intentado? ¿Funcionó? ¿En quién podemos apoyarnos? ¿Dónde probaron a hacer algo diferente?

BHERRIA y BENTARANOA nominados a los Premios NovaGob Excelencia 2018

Saltar siempre es una buena opción. Cuando hay algo que celebrar es magnífico. Cuando tenemos dudas saltar nos entona, nos saca una sonrisa. Hoy saltamos. Dos proyectos muy importantes para nosotros, BHERRIA y BENTARANOA han sido nominados a los Premios NovaGob Excelencia 2018.

Para los que no conozcáis Novagob deciros que es una red especializada en función y administración pública. Muchas de las personas que en nuestros ayuntamientos y gobiernos reconocemos como activas, comprometidas y abriendo puertas hacia la colaboración y la mejora están en esta red. Más de 10.000 personas registradas.

Un reconocimiento, por tanto,  de dos proyectos que exploran nuevos espacios para la colaboración público-social desde una red cualificada de personas vinculadas a la función pública.

En esta comunidad se comparten dudas, iniciativas, experiencias,… Hay contraste y algo de sentirte acompañado/a como parte de una comunidad de “personas raras” tal y como nos reconocíamos en esto de la Innovación Disruptiva. Además es un espacio de visibilización de buenas prácticas y en esta línea se convocan estos premios. (más…)

BHERRIA: ¿Cómo se construyen los procesos significativos?

Son las personas. Ya está. Podéis dejar de leer el post. No hay secreto. Lo que ocurre puede ser vivido de 1000 maneras. Un mismo suceso, una misma actividad, la sala, la fruta del lunch puede parecer un manjar o atragantarse como corcho en la garganta.

Ponemos todo de nuestra parte, es verdad. Todas y cada una de las personas implicadas en Bherria hemos puesto todo lo que estaba en nuestras manos para que la experiencia fuera satisfactoria. Y esto ayuda… y no es suficiente.

El ultimo trimestre del año de manera más publica pero muchos meses antes de manera más privada este proyecto ha sido el que más atención, tiempo y energía me ha llevado. Hay quienes controláis vuestra agenda y cartera de proyectos. A mi me cuesta decir lo mismo. No me rindo a la agenda y le presto atención al momento de aceptar o no un nuevo encargo y aun así siempre me sorprendo por lo rápido que se acercan las fechas y todo el trabajo que requiere aquello que esbozamos hacía unas semanas. Tanto me sorprendo que cíclicamente me cuestiono si el personaje profesional actual no esta tardando ya en evolucionar a algo más ligero, en equilibrio con la “sostevidabilidad”.

De la primera reunión para dar forma a este proyecto junto al departamento de Empleo y Políticas Sociales de Gobierno Vasco y el Consejo Vasco de Voluntariado salí con una sonrisa. El proyecto que iba cogiendo forma en la conversación se parecía mucho a cosas que quería hacer. En este volver al mundo de la participación ciudadana y la Innovación Social este espacio se abría como una posibilidad que me apasionaba.

Cuando digo que presto atención a los proyectos en los que decido entrar a trabajar hablo de esto. Mi foco muchas veces es cuanto podemos impactar y sobre todo cuanto vamos a aprender.

Esbozar este proyecto me permitió charlar con colegas sobre temas que me parecen apasionantes; diseño de procesos para el aprendizaje, las nuevas maneras de ser ciudadanía hoy, los potenciales de esta sociedad conectada, los modelos y experiencias de relación publico-social, escuchar para conversar, construir comunidades, poner en valor a personas y proyectos,…

Los desarrollos son más complejos. Llevar a tierra el proyecto muchas veces es como andar descalzos sobre piedras. Lo que en la nube se hacía rápido en la mesa de la oficina, en las conversaciones, en los lugares, en lo que si y en lo que no, en la realidad, todo se hace más denso para lo bueno y para lo malo.

Hemos contado todo sobre este proyecto en el blog y las redes sociales. Buscábamos impactar más allá de lo que ocurriera de “puertas adentro” y lo hemos conseguido. Casi 20.000 visualizaciones de los videos sumando todas las redes sociales. UAU. Hay muchísimo contenido compartido. La web ayuda a entender el proyecto, la lista de distribución en el canal de youtube de Irekia muestra el viaje con detalle, casi se puede sentir.

Dejadme que recupere dos posts. Uno sobre la gestión de energías en los procesos de cambio y colaboración  recojo algunas ideas sobre los procesos de cambio y los llevo al cambio social. Este es un tema que me interesa mucho y me gustaría seguir profundizando. Además señalar uno de los productos del proceso; 10 claves para la colaboración público-social y la promoción de la ciudadanía activa y el voluntariado desde las administraciones publicas en una sociedad conectada.

Retomo la primera frase. ¿Donde esta el éxito de este proyecto? En la mirada. La respuesta y el valor esta en la pregunta, en nuestra curiosidad sincera, en la certeza de no estar siendo capaces de atender a todo lo que ocurre, saber que se nos escapan claves importantes, que los matices lo cambian todo, escuchar otra experiencia para comprender lo que aun no habías sido capaz de ver en lugar de reafirmarte en tus quejas,…

Las preguntas hacen que todo lo demás cobre sentido. Sin preguntas los facilitadores nos convertimos en magos sin magia, malabaristas sin equilibrio, seductores sin morbo, hipnotizadores bizcos,… Buscando aplausos en la épica de mover a las personas, motivarlas, …

Un mismo proceso puede servir para reafirmarnos o para abrirnos a un mundo de posibilidades. Esta semana volvía a leer las evaluaciones de Bherria y creo acertar si escribo que esta vez las preguntas, la curiosidad y la necesidad de construir nuevo, más adaptado, ha vuelto a construir un espacio significativo.