Pelear con mis fantasmas para seguir creciendo

Hablo mucho del proceso personal paralelo a estos años de trabajo como autónomo acompañando a personas y organizaciones. Antes tuve dos experiencias laborales, también muy intensas, y en las que aprendí mucho –casi todo- de lo que ahora son mis herramientas y valores.

Hay algunas cosas que diferencian este tiempo del anterior y creo que son lo suficientemente significativas para acelerar y hacer más intensa la experiencia.

Ya no hay excusas que lanzar a una organización, un equipo, un jefe, ni tan siquiera a un “cliente” que nos tenga cautivos. La pelea es con uno mismo y entonces los fantasmas interiores cobran talla humana. Y entonces la batalla con los limites se convierte si o si en un viaje al interior de uno mismo y en oportunidad para crecer.

gallas by gallas

La sensación es como la de dar la vuelta al embudo. Partes del agujero más estrecho. Ahora el punto de partida son las horas que tu puedes y quieres invertir en trabajar cruzado con las cosas que sabes hacer o estas aprendiendo a hacer o fuiste capaz de poner en marcha hace unos años o eso que te gustaría hacer y hasta ahora no te lo habías planteado –si, bendito lugar que me permite flirtear todavía más con mis pasiones- o… En mi caso sorteando los cantos de sirena de la especialización para aprender a no desafinar como hombre orquesta.

A veces cojo distancia de mi agenda y la intento comparar con aquellas agendas. Los retos son retos no solo por el tamaño de la tarea si no por los centímetros de altura de uno mismo. Ha habido siempre momentos de verdadero limite. Los recuerdo desde mi primera semana de trabajo. Las que supere y en las que me quede enganchado soy yo. La sensación es que en algunas semanas de esta nueva etapa laboral vivo en una especie de cadena de vértigos. Hay conversaciones, pequeños y grandes proyectos que me ponen al limite. Al limite de lo que sé, rozando las horas de dedicación “lógicas”, explorando abismos,… Un aprendizaje impresionante vivir con la incertidumbre prácticamente en cada actividad.

Y creo que esa es una verdadera aportación. Sin apenas utilizar el trabajo previo como contenido. Adaptándome a cada situación y trabajando con lo que surge en el proyecto. Me lo decían esta semana “el proceso afecta al proceso” y entonces es la relación la que permanece. Lo que trabajamos coge diferentes formas, importantes, pero no fundamentales. Tal o cual decisión respecto a la organización tiene consecuencias importantes y, esto es una opinión, lo que vivimos durante, gracias a la apuesta por aprender, se convierte en el gran capital personal y organizacional.

Una vez escuchaba una idea que me parecía real y demoledora. Un gerente de una organización llamaba la atención y aconsejaba prudencia sobre las alianzas con profesionales freelance. Escuchaba como una precaución con “estos” que necesitan vender cada cosa que hacen y –parece- si lo necesitan a su compañero de viaje. Toca en esto de ser nuestra propia empresa cierta venta del producto que de repente es uno mismo. No maquillo lo que hago, lo cuento aquí y en redes sociales y entonces ya parece como más grande, a veces más glamouroso. Ocurre algo extraño, a veces me siento como no teniendo que defraudar una imagen construida. A veces parezco más joven, otras más bajo, lo de gordo no me lo dicen, ;D  Pero esto no es central. Pesa más en el desempeño, es diferente facilitar una sesión a escribir un post. No me condiciona, pero es un fenómeno curioso. Además la humildad suena extraña. Sacar pecho es la actitud emprendedora… y yo me siento más cómodo en la duda.

Y por ultimo, dejándome un par de ideas en alguna esquina que otro día cogerán forma de post (o no), disfrutando de cierta soledad solidaria. Hay veces que no sé con quién compartir la emoción de una sesión. En casa hay un limite. Los proyectos compartidos me ayudan a volar, a descansar, a aprender,… Y además van configurando una verdadera red dónde contrastar, desahogar, aprender,…

2012 viene cargado de todo esto y estoy contento.

Ongi etorri! korapilatzen.com

Ya os deseaba lo mejor desde las tripas. Dejadme una vuelta más. Dejadme que siga apegado a los símbolos, a los ritos,… Dejadme jugar con el año viejo y con el año nuevo. Necesito coger distancia porque son fechas teñidas de otras musicas más importantes pero cuando puedo hacerlo me gusta pensar en agendas por llenar, meses por estrenar, año por explotar hasta el ultimo de sus minutos.

Así que me subo al tren del cambio de año, salto la hoguera, estreno imagen corporativa y cambio de dirección mi blog. Paso a un servidor y dominio propio korapilatzen.com

Quiero exprimir las posibilidades del espacio, construir mis propias wikis, generar más red entre los proyectos,… En estas semanas estamos dando los primeros pasos. No acabo de controlar algunas cosas y estoy en ese momento de la curva del cambio dónde piensas si has hecho bien… ;D Saldremos de estas.

Gracias Karra por el diseño, gracias Paulo por las aportaciones a la estructura, Vudumedia en general, Danitxu por albergar mi blog y encargarse de la mudanza, Manel por reconectarme con el sentido de este espacio, y a todas las personas que os pasais por korapilatzen.wordpress.com y que a partir de hoy os pasareis por korapilatzen.com

Y de regalo mi primer stop motion.

ZORIONAK ETA URTE BARRI ON!!

Deseando desde el fondo de mis entrañas lo mejor

Una confesión. Cuando felicito en navidad me siento como los mayas rindiendo respeto a sus deidades en la entrada de la catedral de Chichicastenango en Guatemala. Los cristianos construyeron sobre sus lugares sagrados los templos para orar a su dios y cientos de años más tarde ellos encienden velas y resinas en la entrada de la iglesia. No porque allí se construyera esta, si no porque bajo estas piedras se encuentran la tierra de sus antepasados, su historia y lo que para ellos es el origen de la vida.

Lo hablaba con Bego estos días y ella me contaba que en estos días de invierno, dónde la noche gana al día, solo queda estar abiertos a la luz. A lo que viene. Y también me recordaba la letra de una canción del ultimo disco de Ruper Ordorika.

Ez beldurrik izan eta baietz esan datorrenari. Baietz onartzeari esku beteka emango zaizunari. (*)

(*) No tenga miedo y di que sí a lo que está por venir. Dí que sí y acepta lo que se te dará a manos llenas.

Me gusta que nos deseemos lo mejor. Me gusta desear lo mejor a la gente que aprecio. Me sale de dentro. Así que si me dan una excusa, la aprovecho. Desde el fondo de mis entrañas… todo lo mejor para este 2012.

Garabato Korapilatzen como humo Karramarro

2011 ha sido un año precioso. Un año de crecimiento profesional y personal como hacía mucho tiempo -quizás jamas- no tenía/peleaba. Escribiendo estas lineas me acuerdo de un montón de personas que de mil maneras han estado cerca en estos meses y me sale un profundo agradecimiento.

Gracias por vuestro apoyo de mil maneras diferentes: aguantando mis inseguridades, echando un poco más de vino en mi copa, confiandome vuestros secretos, comentando en este blog, proponiendo nuevos retos, abriendoos a explorar nuevos lugares con herramientas extrañas, dibujando y escribiendo para que yo lea, repartiendo colores en una mesa para mancharnos las manos, creciendo para sentirme padre,  ejercitando musculo del que necesitamos para vivir en la incertidumbre, esperando el turno para expresar necesidades y pedir atención, pareciendo más pequeños para conseguir verme grande, garabateando manteles sin parar de charlar, entrando en proyectos por el placer de trabajar juntos, probando sin tener certezas, apostando desde la intuición, perdonando silencios y retrasos, construyendo realidad para explotar virtualidades, estrujando meninges para desenmarañar ideas complejas,…

ESKERRIK ASKO!!, ¡¡GRACIAS!!

pd. Termino el año estrenando logotipo. Es obra de mi amigo Diego A.K.A Karramarro. Los compañeros de Vudumedia cerca echando un cable. La foto que ilustra el post también es de Karra y usa el alambre del logo Korapilatzen como humo de chimenea ;D

Apuntes de “Como Una Novela” de Daniel Pennac

El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo.

Si no habéis leído este titulo de Daniel Pennac, os gusta leer y/o os preocupa de alguna manera la educación de vuestros hijos ya estáis tardando…

No lo localizo ahora mismo pero el mismo autor y en este libro se ríe de los textos que analizan y comparten reflexión sobre los libros. Así que me limitaré a compartir algunas joyas subrayadas que entresaco de este libro.

Perdón si estropeo algo al intentar ordenarlos.

(más…)

Cuándo vamos a vivir si no ahora


“Acaso seamos muy pocos quienes sentimos que dividir el pan, compartir la sal, servirse de una misma ensaladera, significa algo más que satisfacer una necesidad. Damos a esos actos básicos tan poca importancia como a fugaces melodías de radio, olvidando la fuerza y el misterio que encierran.

Así debería de ser entre nosotros, por mucho que la civilización nos haya alejado de las reglas fundamentales de la vida.  Compartir la comida tendría que ser un acto de alegría y entrega, más que la superficial cumplimiento de una obligación social.

Por mi parte, no conozco comodidad más placentera que la de una comida compartida con mi pocos amigos.

Lo que para seis personas pueda parecer selecto es una decisión delicada. Seis gustos, seis apetitos; hay que conocerlos y, mediante una sola memoria y una sola habilidad, fundirlos en un todo mutuamente provocador. Habrá que transformar antiguas predilecciones en gustos renovados; habrá que vincular viejos y nuevos sabores.

Y sobre todo, los amigos deben de poseer el raro don de permanecer sentados. Tienen que ser capaces –más aun: estar deseosos- de pasarse tres, cuatro, seis horas sentados, tanto en torno a una cena de sopa y quesos, como ante un banquete de veinte platos fabulosos.

Y entonces, con amigos con tales virtudes, con buena comida en la mesa y buen vino en la jarra, bien podemos preguntarnos cuándo vamos a vivir si no ahora.”

Extractos del libro “Sírvase de inmediato” de MFK Fisher, el ultimo de los libros de cocina que he leído este verano. Este por recomendación de Manel. Gracies!

Construyendo palabras para defender posiciones

“Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros” Groucho Marx

Dice un amigo, y yo lo suelo repetir, que “pensamos con el culo”. El lugar que ocupamos nos posee, ocupar ese rol, esa profesión, ese status,… requiere de retroalimentación continua y en la misma dirección. Es, seguramente, una magnifica manera de no correr hacia el otro lado del mundo de manera cíclica.

Nos movemos para sobrevivir. Necesitamos pensar y creer en un proyecto que nos absorbe, en el que estamos implicados vitalmente. De toda la información que llega decidimos procesar y digerir la que refuerza la semilla que empieza arraigar.

En absoluto es incultura, no es exactamente rigidez, es que necesitamos creer.

Lobster trap by gallasUtilizamos referencias, lenguajes comunes con los de nuestro club. Palabras que nos hacen vibrar absolutamente en la nueva comunidad y nos alejan -por pura incomprensión literal- de otros que , muchas veces, nos acompañan desde hace mucho tiempo y escriben y hablan en otros idiomas que antes, hace muy poco, eran los nuestros.

Claro, lo estaba escribiendo ya, esto es complejo en el roce entre los mundos y las personas. Yo hace años pedía a unos amigos que, por favor, nos «aburguesáramos» -esa era la palabra que usábamos- de manera colectiva. Como la muerte dulce en el mus. Todos nos compramos una casa con nuestra pareja, tenemos hijos, escalamos en empresas, vivimos en el mismo barrio,… Como toda esa generación de lideres populares que pasaron a gestionar gobiernos y ayuntamientos, partidos políticos mediante, tras la dictadura.

Pero no. Siempre es más complejo de lo que uno se imagina. Para ilustración este video de TED con Barry Schwartz hablando de la paradoja de decidir.

Y de pronto como somos esto, no podemos ser otra cosa. Y nos empieza a ser difícil estar con otra persona que piensa diferente. La amenaza, el contacto con lo viejo, nos hace aferrarnos aun más a lo nuevo, a lo que nos acompaña hace menos tiempo y nos define ¿más? Vemos su lado más caricaturesco y le hacemos todavía más grande la nariz y más salidos los dientes sin mirarlo a los ojos.

Y a veces cumpliendo esto de “la mejor defensa es un buen ataque” seguimos construyendo la distancia, seguramente no con aquello tan abstracto -ideas- sino con las personas, dolidas y si –mucho más grandes y hermosas-

Recogía hace ya unos meses algunas ideas sobre esa sensación de culpabilidad que es indispensable para hacernos mayores, crecer separándonos de nuestra familia, de lo que fuimos. A veces tenemos la sensación de crecer mientras renegamos de esos otros espacios que fueron importantes… Pero… ¿Qué es crecer?

Si algo empiezo a entender de esta aventura, creo que este enrevesado ejercicio pasa por reconocer todas esas fuentes como algo propio en alguna medida y conectar con algo más grande. Suena extraño. No se asusten, ya no es dios –al menos para el que escribe- y eso permite que, como enlazaba Manel hoy, “Todo sea posible”

boyas by gallasY esto lo escribo sustituyendo un post que iba, podría entenderse, de lo contrario. Y es que creo en la tensión y en la dialéctica para construir ciudad y sociedad. Si no, no podría escribir como lo he hecho últimamente en este blog.

Escribo estas líneas para recordarme que hace años que me muevo por las esquinas-fronteras. Que me cuesta ser categórico por la cantidad de información y experiencias que parecen contradictorias y comparten espacio en mi mochila. Y que esta bien. Y que también es lógico que haya cosas que me cueste escuchar y compartir. Y esta bien, hasta que me pierdo cosas -sobre todo personas- y entonces quiero ser capaz de recolocarme y escuchar desde otro lugar.

Y escribo para poner en orden y escribo para recordar y escribo para compartir y seguir construyendo.

Bucear

Creo que es realmente lo que más diferencia mis vacaciones de verano de mis meses de trabajo. Hay otras muchas cosas; los horarios, la lectura, comer fuera de casa, más horas y mucho afecto con los míos, … y el momento en el que soy más consciente de que las cosas son diferentes es cuando con ayuda de unas gafas, un tubo y, a veces, las aletas me zambullo en el mar.

No se como era el andar de Neil Amstrong cuando iba a comprar el pan pero su primer paso en la luna estuvo lleno de glamour. Esa sensación tengo yo en el agua. Floto y la densidad del agua me permite llegar a otros lugares con más rapidez y elegancia. Mi cuerpo, voluminoso (sip), me ayuda a flotar y mis piernas y brazos me llevan.

La respiración ha sido siempre mi punto débil. Cuando me metía sesiones olímpicas de tres y cuatro horas de fullcontac, el fuelle era el que me hacia parar. En los combates me lanzaba y hacia filigranas, cuando encadenaba tres ataques necesitaba soltar los guantes unos minutos. Aquí el ejercicio es menor y el tubo me conecta con el oxigeno y la vida.

Y a metros de la arena (al menos en la maravillosa cala de las costa brava de la que aun tengo arena entre los dedos de mis pies) empiezo a ver peces y bancos de peces. En la segunda zambullida ya empiezo a diferenciarlos y a saber dónde es más probable que me encuentre con unos y con otros. Un poco más lejos los erizos de mar aferrados a las rocas. Vimos también una estrella de mar preciosa. Esta vez no me he encontrado ningún pulpo, habría mucha demanda en los txiringitos playeros, supongo.

(más…)

Los expertos no son buenos consejeros

Una persona experta conoce exactamente cuales van a ser los siguientes pasos de esto que le cuentas, lo que dicen los protocolos, los nombres de cada uno de los agentes y su rol /responsabilidad en el asunto, lo que esta bien y lo que no, …

Dibujan líneas y no ven los matices que se quedan fuera. Colocan el patrón en la tela y comienzan a cortar.

Han estudiado tanto, conocen tanto la materia, que ya no pueden ver procesos como únicos ni diferentes. Han desplegado toda una jerga que les diferencia y lo que es más importante le da al “pause” del video, congela las imágenes, cosifica y nominaliza (en el sentido del que habla la PNL) historias sin prestar atención a lo que pudiera estar fuera del concepto.

Saben de estadística, han contrastado este tipo de situaciones suficientemente como para saber que sería muy extraño que el desenlace fuera diferente a lo que ellos conocen. Y te lo cuentan así, y se comprometen con su saber. Pronostican y por lo tanto ponen todo de su parte para que el futuro les de la razón.

Y además de alguna forma consiguen que solo puedas comprar el conjunto de creencias del experto, colocarte sus gafas y verlo todo como ellos. Al principio te chirría pero acabas viendo culpables en el terreno que ellos apuntan y reacciones que continuamente refuerzan esta perspectiva.

También consiguen que tu des los siguientes pasos para cumplir con su profecía. Los escenarios siguientes acaban siendo tu responsabilidad y de esta manera es imposible que escapemos de esta historia, a veces “loca”.

Por eso, a mi, cada vez me gustan más los expertos en incertidumbres…

«Esto también pasará»

Leido a recomendación de Fernando en un momento muy apropiado. Martín ya casi salta ;D

«Un rey dijo a los sabios de la corte: —Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total. Tiene que ser muy pequeño de manera que quepa escondido debajo del diamante del anillo.

Todos ellos eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados. Pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudiera ayudar en momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que era casi como su padre; también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por él.

El anciano dijo: —No soy un sabio, un erudito, un académico; pero conozco el mensaje, porque sólo hay un mensaje. Y esa gente no te lo puede dar; sólo puede dártelo un místico, un hombre que haya alcanzado la realización. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento por mis servicios, me dio este mensaje —y lo escribió en un papel, lo dobló y se lo dio al rey—.
No lo leas, mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación. Y ese momento no tardó en llegar.

El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos le perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Y llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: del otro lado había un precipicio y un profundo valle. Caer por él sería el fin. No podía volver, el enemigo le cerraba el camino y ya podía oír el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante, y no había ningún otro camino…
De repente se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso. Simplemente decía: «Esto también pasará».

Mientras leía «esto también pasará» sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Y aquello pasó. Todas las cosas pasan; nada permanece en este mundo.
Los enemigos que le perseguían se deben haber perdido en el bosque, deben haberse equivocado de camino; poco a poco dejó de oír el trote de los caballos. El rey se sentía tremendamente agradecido al sirviente y al místico desconocido.

Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, lo volvió a poner en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes,… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: —Este momento también es adecuado: vuelve a mirar al mensaje. —¿Qué quieres decir? —preguntó el rey—. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida. —Escucha —dijo el anciano—, esto es lo que me dijo el santo: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso; no sólo para cuando eres el último, también para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: «Esto también pasará», y de repente la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que se regocijaba, que celebraba, que bailaba… pero el orgullo, el ego había desaparecido. Todo pasa.

Pidió al anciano sirviente que viniera a su carro y se sentara junto a él. Le preguntó: —¿Hay algo más? Todo pasa… Tu mensaje me ha sido de gran ayuda.—La tercera cosa que dijo el santo es: «Recuerda que todo pasa. Sólo quedas tú; tú permaneces por siempre como testigo».Todo pasa, pero tú permaneces. Tú eres la realidad; todo lo demás sólo es un sueño. Hay sueños muy hermosos, hay pesadillas… pero no importa que se trate de un sueño precioso o de una pesadilla; lo importante es la persona que está viendo el sueño. Ese vidente es la única realidad.»

No corras

El otro día se me paso por la cabeza hacerme un tatuaje con esta frase; no corras.

En este master de la profesión que ha supuesto este ultimo año como autónomo ando aprendiendo cosas del otro lado de la moneda. Cierto ejercicio de poner en valor, de mirar alrededor y comprobar que ya son más de tres lustros de practica profesional y otros tantos de formación continua (con doble dirección; sistematizando–compartiendo y aprendiendo), que mis dudas y tensiones son producto del perfeccionismo y que hay otras maneras más relajadas de hacerlo mejor (muy recomendable el post de Paz Garde sobre los objetivos y la flexibilidad)

Y además de ir encontrando mi lugar en relación a experiencia, formación y edad, necesito recordarme algo muy sencillo. Solo se puede ser sabio siendo viejo. ;D

Las causas son muchas pero como hemos aprendido que no acaban de servir estos ejercicios de buceo causal para encontrar caminos de solución, no escribiremos sobre esto.

Es una sensación extraña, combinando con ataques de fragilidad y vulnerabilidad repetidos e intensos, a veces me gustaría saber, bailar, dibujar, acompañar, escuchar, hablar, presentar,… como mis maestros y maestras… Además ya.

by Leo Reynolds cc

Una impaciencia casi infantil. Y obviamente con sus consiguientes toneladas de ansiedad y desconexión continua con el presente, con lo que toca vivir… Y como adivinareis (creo que esto ocurre a otra gente con diferentes grados de patología) aumentando aun más la inercia de esta rueda.

No voy a definir más todo lo que ocurre en el “estado de pequeño que quiere ser mayor muy rápido” pero esta frase, que no es más que una imagen que reduce, me ayuda a caer en la estupidez. ¿Para que correr? Si al final no hay nada. Si lo que se juega se juega en el camino.

En estas semanas un par de relaciones laborales me devolvían a esta idea:

  • Necesito coger distancia del nivel “guru” Jajaja Compararme no me ayuda y además creo que en algunos niveles cercanos a esas nubes sin olor, la desconexión con la realidad es muy grande. No me hace bien. Ya sé que las acepciones de la palabra “guru” y su aplicación tiene tantos matices como el txakoli (o chacoli para los cantabros). Algo escribía en esta casa y era algo así como “gente grande que me hace pequeña” De todas las personas podemos aprender algunas cosas y otras no. Incluso de estas ultimas, de las que estas personas no saben, tenemos la oportunidad de reflexionar sobre como su ignorancia nos afecta y que activa en nosotros.
  • Hace unas semanas en una de las organizaciones en las que estoy trabajando comentábamos con gerencia y dirección los diferentes modelos de explotación de productos en su sector en relación a los tiempos. Presos del síndrome del “pelotazo”, rodeados de burbujas en muchos casos aupadas por acción continuada de empresas parapublicas, la opción por generar músculo, conocimiento y red es un modelo que necesita de una “filosofía” especial que sirva de base para apuesta de medio y largo plazo.

Así que un doble aprendizaje en este “no corras”; aplicado a mi pequeña neurosis y como una de las claves en el acompañamiento a personas y organizaciones.

Y todo esto lo escribo en el hospital, entre antibiótico y calmante de las 00.30 y 1.00, junto a la cama de mi hijo pequeño Martín que desde el lunes se recupera de una neumonía. He reducido mi agenda laboral a mínimos y con cada sobresalto del proceso sigo haciendo reajustes de supervivencia. Un buen momento para recordar que lo importante esta aquí y ahora y con las personas que tengo más cerca. Escribo estas líneas, también, para recordarlas cuando podamos saltar en la cama (en un acto casi simbólico de patear el puto colchón dónde parece pegado hace días), que confío en que sea dentro de pocos días.

Actualización. Jaxinto Gómez Viniegra me regala este video: «Para, no corras tanto si es a ti mismo al que estas buscando…» «¿De donde sale tu arte? Que sabio es el que comparte…»