Quincena llena de trabajo, blog desasistido y horizontes interesantes

Aprovecho un ratito sin acceso a internet con el robinhood de Disney en la TV para escribir. Casi quince días sin actualizar mi blog. Una nueva marca personal. En otro momento hubiera hecho caer sobre mis espaldas decenas de bolas de pinchos que a golpe de fusta harían daño del de verdad. Hoy y ahora no. Habrá razones y voy a buscarlas. Si encuentro algo interesante lo comparto.

Han sido semanas de mucha tarea. Los cursos que estaban planificados hace meses han comenzado a llegar. De nuevo las horas anteriores al encuentro construimos los castillos de naipes. Pensé que era una manera de producir que moriría en la universidad, luego que era una marca personal eso de trabajar mejor y más rápido bajo presión, finalmente me fui encontrando una marea de personas con experiencias muy similares.

Los enlaces GTD me hacen reflexionar y volver mi mirada a las listas de tareas con mirada cuasipaternalista… A veces tengo la tentación de instalar algunas de las aplicaciones informáticas “solución”. En alguna ocasión lo hago y en otras no, no tengo muy claro en qué momento acierto con el camino-atajo para llegar mejor y más rápido a mis objetivos.

trena by gallas

El martes y en el contexto de la jornada sobre gestión de la información organizada por Fundación EDE –tengo pendiente un nuevo post sobre el tema, algo compartí en twitter @gallas73 y etiqueta #INFO3- escuché a Elisa Garcia-Morales de Infor@rea compartir su reflexión. Me gustó especialmente como nos contaba su gimnasia para estar preparada a los ejercicios más exigentes. La tecnología y un protocolo adecuado para ordenar y compartir información le ponía en un lugar privilegiado para construir nuevo material. Les conté que me recordaba a una de las maneras de trabajar de Mikel Casal que compartía hace unas semanas en este blog; “collage de dibujos en los márgenes de los cuadernos”.

No paro de hacer ejercicio, y luego saltar una altura será más sencillo.

Comenzó la supervisión dirigida a personas de juntas directivas de asociaciones. Un grupo muy interesante con perfiles, historias y personas diferentes. Apenas nos dio tiempo para presentarnos aunque ya fuimos compartiendo algunas experiencias y profundizando un peldaño en cada una de estas. Un espacio dónde la escucha activa es la clave central.

También comenzamos el curso Practitioner PNL con Iñaki Olaskoaga de HOBEKI. Algo conté a través de twitter con la etiqueta #PNL. Un comienzo prometedor. Recordando algunas ideas sobre la comunicación que por conocidas a veces no conseguimos descubrir en su dimensión más revolucionaria. Ejercicios de Rapport que vuelven a sorprender y explorando mis canales más entrenados “visual” y “kinestesico” –algo tendremos que hacer por escuchar las señales más acústicas. Un baño de PNL que me deja gotas de flexibilidad y utilidad. Y además re-desvirtualización de Silvia Muriel @ncuentra. En estos momentos en el foro de cambio en Valencia. Un placer. Y algo parecido con Enrique Sacanell con el que retomé relación en un encuentro de blogs y facebook hace unos meses.

Grabamos un pequeño vídeo para compartirlo desde Fundación EDE. Es un proyecto que me motiva, pequeños podcasts del profesorado de formación abierta. Llevo unos meses colaborando en el proyecto y aportando algunas maneras de entender la formación, la presencia en web,… Un placer estar trabajando con Maria ;D

Y esta semana dos aventuras. Una puntual, un taller sobre trabajo en red lunes y miércoles. Y otra más continuada en el tiempo. Un curso online sobre la versión más web del mismo tema; la red y a colaboración en la web 2.0. Ambas en Bolunta. La primera es una propuesta muy entrenada, siempre introduzco nuevas ideas y en estas ando. La segunda se me resistía. Mucha información para terminar de dar cuerpo a las ideas y que estas respondan a los intereses. Estoy diseñando una wiki que compartiré con vosotros/as en abierto dentro de unos días. De momento contrastando una versión beta con amigos y amigas. En esta tarea recuerdo un tuit de esta semana, algo así como “sabes de un tema si eres capaz de explicárselo a tu abuela”. En el viaje del incompetente inconsciente al incompetente consciente y dando algún paso pequeño hacia la competencia.

El viaje está siendo colectivo. Con todas vuestras aportaciones compartidas en blogs, tuits, facebook,… Mi delicious saca humo y descubro algunas carencias en mi gestión de la información. Menos mal que durante muchísimo tiempo Miquel ha hecho un ejercicio de recogida minucioso e interesantísimo de mucho material del que también echo mano en su blog sueñosdelarazon. Este finde no hay y es que coge distancia del monstruo en una práctica provocadora, valiente y tan necesaria. Tendré que gestionar mejor mis herramientas para suplir el hueco.Yo le escribía unas líneas sacadas de un texto de Jorge Oteiza.

Esta misma semana escuchamos via streaming a la gente de Greenpeace contando su aventura 2.0 en las jornadas #bgci09. Dinamizaba el encuentro @juleniturbe. Fue muy interesante. Sigo buscando el vídeo. Por cierto me gustó la cronica de Kike Alonso.

Hace unos minutos que habrá terminado el @ebe09 en Sevilla. Entrevistaban a @Luisrull hace unos días y volvía a hablar de las redes sociales como las ganadoras de una supuesta guerra con los blogs. Provocador siempre. Me quedo con las diez razones que el mismo recitaba para defender a los pobres y malheridas bitácoras.

Bueno… me olvidaba. El jueves en Iruña taller de innovación la gente de e-cultura. Bien!!
Os sigo contando

Personas con hachazos

Lo he comentado alguna vez con mi grupo de amigos y amigas. A mí me interesan las personas con uno o dos “hachazos”. Vamos a ver si puedo definir “hachazo”. Una experiencia limite, que haga daño y que deje huella. Puede parecer masoquismo. No, no me gusta que me peguen ni dentro de un juego más amplio.

No sé qué necesidad está en juego. ¿Será que busco gente parecida a mí? Supongo que hay en algún fondo cierta necesidad de no tener que explicar algunas cosas o simplemente compartir abanicos emocionales más amplios y matizados.

Obviamente yo me considero una de estas personas. Un poco como las figuras de madera golpeadas con cincel. Con unas ganas de vivir inmensas y una capacidad de disfrute absoluta y además con una memoria absolutamente alerta a los ecos de las tristezas.

gingkobiloba
gingko biloba by gallas

La imagen de las heridas y las cicatrices me vale. Tocarlas y verlas te recuerda aquel momento en el que te desgarraste. Yo tengo una grande en la pierna derecha. Me enganche con un amasijo de maderas y clavos. Recuerdo perfectamente la gente a mí alrededor, el miedo, el calor de los míos, algunos sonidos apagados, el lugar dónde me senté para la primera cura,… Es una marca importante pero nunca me ha parecido fea. También soy yo.

Raul, nuestro guía en el parque cercano al yacimiento de Atapuerca nos enseñaba a sacar aristas a las piedras –y muchas más cosas-. Golpeando el sílex explicaba algo así como que este material tiene memoria. Si lo entendí bien los golpes iban rompiendo la piedra por el interior y estas fallas no rompían la pieza hasta que otros mazazos dejaban al descubierto esas capas.

Esa es un poco la sensación. Fuerte y divertido de repente algo te toca y deja al descubierto la marca y te rompes un poco. Son dolores conocidos porque te acompañan desde hace mucho tiempo. Como me preguntaba un buen amigo –el mismo que me achaca mi necesidad de románico en las propuestas estéticas- ¿Pero es que han tenido alguna vez tus tripas otra forma que la de una interrogación? Puede ser que sí. La primera infancia pero no estoy seguro. Sitúo los golpes más tarde pero igual las vetas de la madera ya marcaban algunas líneas.

Y así me reconozco Alegre y triste. Seguro e inseguro. Alto y bajo. Incluso, aunque haya datos objetivos para demarcarse claramente a favor de las percepciones más obesas, gordo y flaco. Soy yo y me parece muy bien. Conozco lo que de bueno está en mi mochila y que también tengo que agradecer a los dolores.

Pero claro, cuando la amenaza llega cerca y a los míos me gustaría llevarlos lejos de allí volando con un traje de superman. Mirarles a los ojos y decirles que no es así, ha sido un mal sueño, ya ha pasado todo. Me cuesta infinito escuchar y acompañar. Me rompo un poco.

Un post raro y triste. Es como me siento estos días. Y a la vez celebrando alegre los seis años de mi pequeña, fuente de las emociones más intensas, tiernas y felices que jamás hubiera sido capaz de imaginar.

«Life is life» o «el futbol es así».

El superpoder de la ubicuidad; internet, GTD y el culo en la silla

Recuerdo con una mezcla de admiración, tristeza y liberación una tarde que tras comprobar que me era imposible asistir a las tres reuniones para diferentes causas y militancias en las que me esperaban esa misma tarde y a horas prácticamente irreconciliables me fui al cine.

Fue como un antes y un después a una apuesta más o menos consciente por hacer fuerza de palanca desde lugares diferentes y complementarios buscando cambiar cosas que me producían (y me siguen produciendo) dolor. Aun no he podido leer ni seguir con atención el mítico debate entre Foucault y Choamsky que me recomendaba hace unas semanas mi amigo Asier pero creo que fue el momento dónde las tesis del “autocuidado” de Foucault ganaban a la llamada a la tensión y la batalla.

No fue casualidad. En ese año habían ocurrido cosas más importantes que me replanteaban mis ideas para dejar espacio a los afectos, otras relaciones y otras fuentes de bienestar. Supongo que con esta introducción podría escribir sobre dos o tres ideas diferentes; afectos vs ideas, expansión vs intimidad, reuniones vs cine, militancia vs ocio,…

Todas las posibles derivas tienen en común la disyuntiva. Me empeño en compartir mi certeza de que podemos ser una cosa y la contraria. Que cuando hablamos de identidades unos rasgos se pueden sumar a otros y hacer personas más bonitas, interesantes, matizadas,… (Atendamos que aquí hay otro post. ;D) Y ¿estar? ¿Podemos estar en un sitio y otro?

Con estas pequeñas muestras de mi biografía encima de la mesa y siendo responsable de uno de los blogs menos enfocados y extraños que conozco, alguno de vosotros ya habrá llegado a la conclusión que uno de mis superpoderes más envidiados es el de la ubicuidad.

Y es que a veces lo rozo con la punta de mis dedos. Desde la pantalla de mi ordenador puedo acompañar a Julen Iturbe y Juan Freire en el UrbanLabs, openstreetear con la gente de tagzania, Fernando de la Riva y la gente del CRAC esta vez en Zafra con su taller de educación para la participación, Bilbao open day bien cerca de casa, evento blog dentro de unos días en Sevilla, Garabat cambia de expo, dan la vuelta a un coche en la plaza corazón de maria,… La información se retransmite en directo y me gustaría estar en todos esos lugares físicamente.

Para acceder a lo que se mueve pero se queda quieto, las actualizaciones de mis lugares favoritos, me sigo pegando con la sindicación, los RSS, el gogglereader y el feedly. Menos mal que esta Miquel y sus sueños de la razón.

Además escucho el último disco de Buika con Chucho Valdés en el spotify, me entero antes que nadie de la muerte de Michael Jackson y la retirada del piercing de Murillo,… Y en el mismo electrodoméstico paso de contrastar unos datos para una publicidad a terminar una propuesta de trabajo (¿alguien ha contabilizado cuanto tiempo dedicamos a escribir propuestas y cuanto a ponerlas en marcha?), un par de textos sobre temas que me interesan, los pitidos del tweetdeck (a mi chica le sacaban de quicio y ahora creo que les ha cogido cariño) me llaman de vez en cuando y me lanzan a los lugares más remotos y las webs más apetitosas, sacándome a veces de la tarea y aportando escaleras para profundizar en otras.

El blog me sigue llamando y no puedo quitarme de encima esta sensación de abandono. La tarea me aplasta en forma de lista escrita en el corcho. Le he dibujado una caricatura de un servidor sonriendo, el cuerpo lo dibujo mi pequeña y me ha hecho delgado ;D.

La experiencia de moverte por el mundo a golpe de subjetividad como si se tratase de un gran googlearth temático me lleva a la ilusión de poder moverme con la misma ligereza y elegancia por las tareas y los temas que invaden mi mesa, mi cabeza y a veces mis tripas. Si, alguno pensará que tengo que meterme de lleno en algún curso de GTD. Sí, puede ser. Me interesó el post de Mertxe sobre la PNL aplicada a estas tareas o al empeño de sacarlas de manera eficiente+eficaz. A veces también me creo lo del caos creador. Cada vez me asustan más las estructuras y las formalizaciones. Acaban por matar capacidades que luego hay que recuperar.

A todos estos reclamos mitad ángeles mitad demonios se suma la apasionante aventura de la crianza. La conciliación es una de esas palabras que me impresionan porque parecen inventadas para hablar de su ausencia como “igualdad” y “justicia”. Ya he hablado de alguna emoción al respecto en este blogcajondesastre. Lo traigo aquí porque me encanta cuidar de mi hijo a la vez que hace todavía más difícil centrarse.

Hoy estoy especialmente sensible con cierta sensación de atadura. Nunca la oferta apetitosa fue tan dispar o al menos nunca me llego la información a casa y tan personalizada. Y pocas veces he tenido la sensación de estar perdiéndome semejante cantidad de aventuras deliciosas. Si, ya sé que he dicho que me siento presente a través de twitter, posts, streamings y parecidos pero sé lo que me pierdo por no estar físicamente con esta gente y en estos lugares y hoy me pesa.

Igual le empiezo a dar al ZEN, ¿me ayudará o será parte del listado? Quizás hay que simplificar-me…

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Esquina de los cuadernos dibujados

Suelo entrar en mi tablero de wordpress para hacer seguimiento de visitas en número y forma. Con menos ¿ansiedad? que al principio pero con más curiosidad. Relajarse suele ser una oportunidad para dejar de mirar lo cuantitativo y socialmente importante, para considerar lo cualitativo, realmente lo que le importa a uno.

A veces es hasta inquietante la información de cuales fueron las palabras que buscaban las personas que acabaron en mi blog. No hay excesivos deslices. Aun no he utilizado ninguna foto de una señoraestupenda para atraer hordas de enamorados ni he insultado a nadie provocando una riada de visitantes avidos de morbo.

Las que más me sorprenden son las que buscan mi nombre, je. Cada dia hay un par de ellas. ¿Serán amigos y amigas buscando mi espacio dónde trasparento más que de cotidiano?, ¿posibles clientes interesados en lo que puedo decir y como lo hago?, ¿antiguos compañeros de colegio que aun no hemos «amigado» en el feisbuk?, ¿enemigos que buscan las partes más fragiles para dar allí cuando tengan oportunidad?,…

Una de las que más me gustó en las ultimas semanas fue «esquina de los cuadernos dibujados». Dió en el clavo. No sé a que post le llevó. Seguro que a alguno en los que hablo de mi pasión por la ilustración.  Pero es curioso. Siempre me ha gustado dibujar y como no realizo grandes proyectos, me suelo conformar con los margenes para dibujar-me la mayoria de las ocasiones.

Estos dibujos los hacia en los margenes de mis apuntes y cuadernos. Hasta que un profesor en el instituto me hizo repetir mis apuntes. (consigna  e imagen absolutamente imposible hoy en dia) habia copiado al gran Ventura y uno de sus grouchos de grouñidos en el desierto junto a unas columnas de verbos en la asignatura de euskera.

Obedecí y además fue algo que se me metió en el cuerpo como un inquilino «nopintarásentusapuntes». Desde entonces comencé con una o dos practicas que mantengo hasta hoy.

Siempre he sudado mucho de las manos. Utilizo unos papeles doblados a modo de secantes. Todos estan dibujados de caboarabo. Suelen ser palabras con tipografia diversa (que efecto tuvo aquel muestrario de letraset que robé a mi tio Eloi), algunos garabatos entre cubistas y comiqueros, bocadillos con exclamaciones, a veces ideas dibujadas, imagenes que hablan de como estoy,… Durante algun tiempo guarde los que más me gustaban. Seguro que alguno habrá todavia entre mis papeles… es que tengo muchos papeles.

Otro impacto de no dibujar en los margenes tiene representación en mi manera de escribir. «La hoja en blanco … es el dios mio en papel» dice Oteiza, lo vuelvo a escuchar en este pequeño video. Con una factura más limitada y con una pasión más educada o coartada siento el mismo placer. Yo no escribo solamente, dibujo cuando escribo. Cojo el rotulador desde arriba como fuera un pincel y combino mayusculas con minusculas a mi antojo solo para que el resultado me sea más mio.

Creo que combinar ideas con dibujos pone en contacto a uno mismo con partes de por si más rigidas por falta de grasa. Algo de eso habla el pensamiento lateral, ¿no?

Este sumergirme en la blogosfera me ha puesto en contacto con la idea de «escuela 2.0». Yo fui creciendo en un sistema escolar bastante 1.0 pero tuve bastante suerte porque me encontre con personas que apostaron por mi. Recuerdo un poco trsite y enfadado la primera reunión que tuve en el colegio de Maren. Fue una reunión caotica dónde nos presentaban unas hojas fotocopiasdefotocopias con letras diferentes, padres y madres haciendo debate sobre si pure o solido,… Fue en una biblioteca y yo encontre un texto del mismo Oteiza que lei durante algunos minutos haciendo de aquel momento algo todavía más surrealista.

Me equivoque. Han sido cuatro años dónde mi pequeña no ha parado de crecer en un contexto dónde le han dado importancia a las cosas significativas. Creo que ese el espiritu de esa escuela 2.0. Hay gente bien cercana que sabe y reflexiona mejor que yo sobre este tema. Yo los leo y rezo porque mis crios sigan encontrandose con personas que se sigan preguntando como llegar mejor a las fuentes y ayudarles a abrir los grifos.

Dirán los profesores/as… algo tendrán que hacer estos también en su casa… Ya sabemos que el hogar2.0 tiene muchas posibilidades. Le daremos otra vuelta a ver que sale.

Un poco de musica que me recomienda mi primo Andoni creo que es una bonita manera de cerrar este post. Elegir a Jorge Oteiza igual le hubiera dado una profundidad que no busco hoy.

Cuento para dormir: Teatro de medianoche de Kveta Pacovska

Kveta_Pacovska_1996-sjlunaroAyer por la noche volvimos a leer-jugar con «teatro de medianoche» de la ilustradora checa Kveta Pacovska. Es de esos libros de la infancia de uno que consiguen escapar de las sucesivas, logicas y necesarias limpias de papel que se dan alrededor segun se va creciendo. (Algun día os contaré como mi habitación de adolescente ardió en una especie de rito hacia la madurez ayudado por la inmadurez de algun otro)

No era un libro especialmente querido. Solo cuando lo ví con ojos de adulto supe apreciar sus sutilezas. Mi hija que es mucho más inteligente y sensible que su padre lo abrazo con ilusión desde el primer día. Los personajes cambian de nombre, intercambian sus troncos, cabezas y pies. Y la luna, actriz principal en la obra, aparece o desaparece gracias a trasparencias y una cuerda.

Hay más cosas e imagenes de esta autora por la red, os dejo con dos enlaces:  una ficha sobre la autora en bienvenidosalafiesta y la reseña en el blog de taller de cuentos.

Yo le ofrecí disfrutar con la historia y la ilustración de emigrantes. Pero es más para mayores…

Una manera de compartir cotidianos y seguir dando notas de color a un blog que a veces se pone como muy serio e intimista. ;D

Arte y realidad

Son semanas de mucho ajetreo. La normalidad me va invadiendo y yo me dejo. Estoy bastante bien, otras veces he llorado más el primer día de zapatos.  Hay cosas que diferencian este Setiembre de otros. Entre ellas que he recuperado el deporte. No sé como no lo habia echado de menos antes. Supongo que los pequeños bienestares, a veces, no te dejan percibir los grandes.

Tengo tiempo para seguir trasteando. Me siento un poco «seco» para escribir y redescubro el placer de leer vuestras pequeñas historias en blogs y twitter  (juego como no lo habia hecho antes con los RT y replys, otro mundo paralelo muy divertido y terriblemente nutritivo) y aportar ideas en una reflexión que cada vez se hace más grande, matizada e interesante.

Algo me ha hecho darle al boton de «New post». Leía ayer un post de Alfonso muy divertido sobre las personas, organizaciones y series de TV. Me recordaba a unos parrafos de un texto de Juan José Millas sobre Cachemira publicado en «el pais semanal» del domingo seis de setiembre (en ese en el que sale Michelle Obama con tres reflejos de pantallazos luminicos en sus pupilas que la hacen parecer una extraterrestre). Os lo regalo al final del post.

Hace unos días os hablaba de Hundertwasser y mi árbol seco. Una conversación que me llevo a intercambiar más conexiones con Silvia y a regalarle un enlace a un pequeño texto en el que esbozaba mi particular historia con la creatividad y la plástica. Retomaba algunas ideas claves de la relación de ayuda con reflexiones de tres artistas significativos para mi personita. Algunos/as lo conocereis, para los que no, ¡buen provecho!. Me provocan para que siga explorando las conexiones y dinamizar algun encuentro formativo sobre el tema. El texto esta inacabado, este curso puede ser el que me lleve a escribir algo más.

A veces tengo la sensación de que no es la realidad la que escribe, dibuja o pinta. Si no que son las pinturas, los escritos y dibujos los que configuran mi realidad. Y me gusta que sea así.

Os regalo también una pequeña presentación que hice por aquellos días para introducir a unos buenos amigos en la obra de Jorge Oteiza. Para mi tiene sentencias maravillosas. Fragilidad y fortaleza, dulzura y provocación.

Aquí el texto de Juan Jose Millas:

Ya en la calle, se me acerca una niña india hiperrealista, como si hubiese salido de la cabeza de Antonio López o del pincel de un pintor flamenco. Quiere rupias hiperrealistas, que no llevo, por lo que le doy dólares impresionistas que celebra con asombro. El tráfico y las calles son realistas, a secas; costumbristas más bien. Se detiene uno cinco minutos en una esquina (es lo máximo que se puede permanecer fuera del coche sin perecer de asfixia) y ve pasar ante él cien estampas que ha visto previamente, antes de viajar a este lejano país, en enciclopedias y libros de viajes. La miseria es costumbrista, el cemento agrietado es costumbrista, las ratas son costumbristas. Cuando un golpe de calor mata a alguna de las personas que viven en la calle (las hay a millones y mueren como moscas), la recogen unos señores realistas y santas pascuas. Aunque no es fácil mitificar el realismo costumbrista, muchos extranjeros lo consiguen gracias a la espiritualidad. La espiritualidad es surrealista si tenemos en cuenta que en este país hay trescientos millones de dioses, todos en activo.

Mi balcón y mi blog hablan de mi cuando están callados

Hace unos días y ante un comentario de Julen sobre su interés por la transparencia en redes sociales y blogs yo respondía matizando lo que yo consideraba una desnudez limitada y planificada. La sensación es bastante obvia y no llego a ningún lugar nuevo, las personas y en esta nueva plaza también seguimos midiendo lo que contamos. La imagen; multitud de personas en un lugar mostrando un cuarto de sabana mientras guarda el resto.

Pudiera parecer que acentúo la parte escondida. Si, respondiendo a la idea de transparencia. No, por la importancia de esta frente a la otra. Creo que una “multitud de cuartos de sabana”, dispuestos a mostrar y manchar esas telas es algo realmente impresionante y que de esta experiencia de encuentro para crecer juntos estamos aprendiendo cosas que es difícil que se nos olviden.

Otros antes que nosotros hablaron y seguirán hablando de esta apuesta por lo “open”. A mí me interesa muchísimo y algún día caeré en la necesidad de querer aportar algo al debate. Hoy quiero enfocar hacia otro lado. La transparencia que no va de la mano de lo atado y medido. La de aquella premisa de la comunicación humana que dice que es imposible no comunicar.

Cactus by gallas
Cactus by gallas

La gente que me tiene más cerca y que pasa por debajo de nuestra casa de vez en cuando, ya lo sabe. Si miras a mi balcón sabrás en qué momento estoy. Podría valer, aunque reduce los matices, eso de cómo esta de centrado el jardinero. Hay otros síntomas más sutiles; kilos de más y de menos (uno alcanza una envergadura dónde estos vaivenes solo son percibidos por mis rodillas), ese síndrome de Diógenes pseudocontrolado de mi mesa de trabajo (del digital sufro absolutamente pero ese es más privado salvo que consultes mi delicious y veas el desastre de tags que manejo)

A lo que iba. Mi balcón es un chivato. Un examen somero hablaría de un naranjo muerto (quise emular a Hundertwasser teniendo un árbol en mi casa ya que no me dejaban personalizar mi ventana), las alegrías cayeron en el último golpe de calor esperando un agua que les llego tarde, la passiflora revivió de aquella poda radical pero no me han regalado sus asombrosas flores, los aloe-vera, y resto de plantas carnosas, siguen creciendo como mala yerba (si alguien quiere uno o dos o tres que me los pida), los geranios no están tan bonitos como los compré pero son muy agradecidos para el poco caso que les hago, el coleo esta precioso desde que entendí que le gusta más estar fuera que dentro,… A otra división pertenecen mis orquídeas. Me hipnotizan pero aun no he conseguido una segunda floración. Llevo dos años que casi lo consigo pero un primer piso en el casco viejo de Bilbao no es el mejor lugar…

Y ahora a mi balcón se le suma el blog. Si, puedo ser más o menos intimista en mis aportaciones (Se me olvido hablar en primera persona del plural o en reflexivo. Una de mis taras), algunos tuiteos están escritos desde las tripas,… Después de una semana sin escribir tenía la necesidad como de metablogear, de explicar ausencia,… Los silencios que hablan más de uno que cualquier cita o sesudo texto.

Vuelvo a pensar en Hundertwasser y su teoría de las cinco pieles. Pero si me dejais esto lo cuento en otro post…