Esquina de los cuadernos dibujados

Suelo entrar en mi tablero de wordpress para hacer seguimiento de visitas en número y forma. Con menos ¿ansiedad? que al principio pero con más curiosidad. Relajarse suele ser una oportunidad para dejar de mirar lo cuantitativo y socialmente importante, para considerar lo cualitativo, realmente lo que le importa a uno.

A veces es hasta inquietante la información de cuales fueron las palabras que buscaban las personas que acabaron en mi blog. No hay excesivos deslices. Aun no he utilizado ninguna foto de una señoraestupenda para atraer hordas de enamorados ni he insultado a nadie provocando una riada de visitantes avidos de morbo.

Las que más me sorprenden son las que buscan mi nombre, je. Cada dia hay un par de ellas. ¿Serán amigos y amigas buscando mi espacio dónde trasparento más que de cotidiano?, ¿posibles clientes interesados en lo que puedo decir y como lo hago?, ¿antiguos compañeros de colegio que aun no hemos “amigado” en el feisbuk?, ¿enemigos que buscan las partes más fragiles para dar allí cuando tengan oportunidad?,…

Una de las que más me gustó en las ultimas semanas fue “esquina de los cuadernos dibujados”. Dió en el clavo. No sé a que post le llevó. Seguro que a alguno en los que hablo de mi pasión por la ilustración.  Pero es curioso. Siempre me ha gustado dibujar y como no realizo grandes proyectos, me suelo conformar con los margenes para dibujar-me la mayoria de las ocasiones.

Estos dibujos los hacia en los margenes de mis apuntes y cuadernos. Hasta que un profesor en el instituto me hizo repetir mis apuntes. (consigna  e imagen absolutamente imposible hoy en dia) habia copiado al gran Ventura y uno de sus grouchos de grouñidos en el desierto junto a unas columnas de verbos en la asignatura de euskera.

Obedecí y además fue algo que se me metió en el cuerpo como un inquilino “nopintarásentusapuntes”. Desde entonces comencé con una o dos practicas que mantengo hasta hoy.

Siempre he sudado mucho de las manos. Utilizo unos papeles doblados a modo de secantes. Todos estan dibujados de caboarabo. Suelen ser palabras con tipografia diversa (que efecto tuvo aquel muestrario de letraset que robé a mi tio Eloi), algunos garabatos entre cubistas y comiqueros, bocadillos con exclamaciones, a veces ideas dibujadas, imagenes que hablan de como estoy,… Durante algun tiempo guarde los que más me gustaban. Seguro que alguno habrá todavia entre mis papeles… es que tengo muchos papeles.

Otro impacto de no dibujar en los margenes tiene representación en mi manera de escribir. “La hoja en blanco … es el dios mio en papel” dice Oteiza, lo vuelvo a escuchar en este pequeño video. Con una factura más limitada y con una pasión más educada o coartada siento el mismo placer. Yo no escribo solamente, dibujo cuando escribo. Cojo el rotulador desde arriba como fuera un pincel y combino mayusculas con minusculas a mi antojo solo para que el resultado me sea más mio.

Creo que combinar ideas con dibujos pone en contacto a uno mismo con partes de por si más rigidas por falta de grasa. Algo de eso habla el pensamiento lateral, ¿no?

Este sumergirme en la blogosfera me ha puesto en contacto con la idea de “escuela 2.0”. Yo fui creciendo en un sistema escolar bastante 1.0 pero tuve bastante suerte porque me encontre con personas que apostaron por mi. Recuerdo un poco trsite y enfadado la primera reunión que tuve en el colegio de Maren. Fue una reunión caotica dónde nos presentaban unas hojas fotocopiasdefotocopias con letras diferentes, padres y madres haciendo debate sobre si pure o solido,… Fue en una biblioteca y yo encontre un texto del mismo Oteiza que lei durante algunos minutos haciendo de aquel momento algo todavía más surrealista.

Me equivoque. Han sido cuatro años dónde mi pequeña no ha parado de crecer en un contexto dónde le han dado importancia a las cosas significativas. Creo que ese el espiritu de esa escuela 2.0. Hay gente bien cercana que sabe y reflexiona mejor que yo sobre este tema. Yo los leo y rezo porque mis crios sigan encontrandose con personas que se sigan preguntando como llegar mejor a las fuentes y ayudarles a abrir los grifos.

Dirán los profesores/as… algo tendrán que hacer estos también en su casa… Ya sabemos que el hogar2.0 tiene muchas posibilidades. Le daremos otra vuelta a ver que sale.

Un poco de musica que me recomienda mi primo Andoni creo que es una bonita manera de cerrar este post. Elegir a Jorge Oteiza igual le hubiera dado una profundidad que no busco hoy.

Culpa, inocencia y crecimiento

Estos días una de las luces que mantengo a mi alrededor es la reflexión que Bert Hellinger hace de las relaciones y los procesos de premio y castigo que se dan para que los sistemas permanezcan. Sobre todo me resuena el sentimiento de culpabilidad que acompaña cada decisión que nos aleja de los caminos y las relaciones de “toda la vida”, separarnos de lo que conocemos y pisar otros terrenos.

equlibrio sistémico by gallas
equlibrio sistémico by gallas

Ahonda en la premisa sistémica de homeostasis. Los sistemas, las personas, las organizaciones, vivimos en un equilibrio precario bombardeado de nuevas y provocadoras experiencias. La decisión –por decirlo de alguna manera- tiene dos posibles salidas: Aceptas la nueva información, revolucionas tus creencias, entras en crisis y recolocas todo en un nuevo equilibrio más amplio, más matizado, integrando ideas que parecían contradictorias, abandonando alguna idea mágica y creciendo, o cierras las puertas a eso que consideras una distorsión y decides permanecer, más estrecho pero permanecer.

Hellinger matiza este proceso, necesario para el crecimiento, explorando la parte más intuitiva y los posos más “emocionales” de las apuestas que rompen con lo que éramos. Vuelvo a compartir un texto que traslada la experiencia en contenido y forma mucho mejor de lo que yo pueda hacerlo hoy.

“En el trato con personas y grupos nos vincula un “sentido que sabe” que nos mantiene en relación con ellos, impulsándonos y dirigiéndonos constantemente. Es comparable a aquel otro sentido sapiente que, en contra de la fuerza de gravedad, nos impulsa y dirige constantemente para mantener nuestro cuerpo en equilibrio. Bien podemos, si queremos caernos hacia delante o hacia atrás, hacia la derecha o hacia la izquierda, pero un reflejo nos obliga a buscar la compensación antes de producirse la catástrofe, centrándonos a tiempo.

Asimismo, existe un sentido superior a nuestra voluntad y a nuestros deseos, que vela por nuestras relaciones. Al igual que un reflejo, tiende a la corrección y a la compensación en cuanto nos desviamos de las condiciones necesarias para una relación lograda, poniendo en peligro nuestra pertenecía al grupo. Al igual que nuestro sentido del equilibrio, este sentido relacional percibe al individuo junto con su entorno, distingue el espacio libre y los limites, y nos guía a través de los sentimientos de placer y desplacer.

Culpa e inocencia, por tanto, se experimentan en relaciones y se refieren a relaciones, ya que todo actuar que repercute en otros va acompañado de un sentimiento sapiente de inocencia o de culpa. Comparable al ojo que, al ver, constantemente distingue entre claridad de la oscuridad, este sentimiento en cada momento distingue si nuestro actuar perjudica o favorece la relación. Así, pues, sentimos como culpa aquello que perjudica la relación y, como inocencia, lo que la favorece.”

Y en otro momento recuerda que “Inocencia y culpa no son lo mismo que “bueno” y “malo”. Frecuentemente es más bien al revés”. Crecer significa coger distancia de algo que fue bueno, que fue nuestro, mío. Hay una idea mágica que yo compré hace mucho tiempo; haciendo bien las cosas y cuidando a las personas, estas me van querer más. Mágica en la medida que hay parte de la premisa que no está en mis manos y por lo tanto jamás podré controlar y además porque santifica al equilibrio, al que las cosas permanezcan como están y me imposibilita hacer el “daño suficiente” para seguir creciendo.

De momento estos son mis dolores. En el libro de los “ordenes del amor” y sobre la evolución del libro de “la psicología de las masas” de Le Bon a otro del mismo autor “La psicología de las elites” dice Hellinger que la diferencia está en que “no buscan culpables, sino que en seguida se hacen cargo de las consecuencias de su propio comportamiento. De esta manera, siempre disponen de la capacidad de actuar. Pero desgraciadamente, sólo unos pocos pertenecen a la élite”.

Vivir el momento. Dejamos atrás la playa…

(Depresión) Un termino del que me parece que hoy se abusa bastante. Me inquieta y me infunde sospecha tanta manía por querer transformar lo que antes era un rasgo esencial del carácter humano en una patología. La melancolia, el humor sombrío, los momentos de desaliento forman parte de la vida de todos y pos supuesto también de la mía. Cuando los siento intento vivirlos sin hácerselo pesar a los demás. A veces son señales del cuerpo, que cuando está cansado influye en el humor. En ese caso hay que tratar de descansar algo más o quizás dar un largo paseo. Caminar siempre me ha sentado estupendamente. Me hace sentir ligero, incluso en el alma. Y además estos periodos “saturninos” son ocasiones para reflexionar sobre uno mismo, sobre el mundo. A veces incluso estimulan impulsos de creatividad. ¿Por qué entonces reprimirlos con un puñado de pastillas? (…) Al sintoma más leve, ya sea dolor de cabeza o dolor de alma, tenemos preparada la pastilla que los borra en seguida. Un sistema más rápido y práctico que aprender a soportar el dolor, sea fisico o psíquico, o tal vez tratar de conocer sus causas. En una sociedad dónde reina la eficiencia, donde nadie puede nunca “fallar”, donde la enfermedad y la muerte son algo que ocultar como una vergüenza, el artificio químico, de los farmacos a las drogas, se ha convertido por un lado en el negocio del siglo, y por otro en el cómodo atajo para enmascarar lo que a menudo es desazón privada y social. Si a Rossini le hubiesen dado Prozac, quién sabe cuánta maravillosa música menos tendríamos…

Dario Fo en “el mundo según Fo”

tarragona09 by gallas
tarragona09 by gallas

Me llevó aquí leer algunos post sobre el famoso “sindrome”-conjunto de sintomas- que coincide con calzarse los zapatos tras semanas de sandalias. Utilice estas lineas hace ya unos meses para enviarselas a un amigo y me parece que el nobel-bufon esta lucido en esta respuesta.

Yo retraso todavía unas horas el momento pero como mañana será día de vuelta al colegio… unas palabritas para el alma. Disfrutemos de los encuentros con amigos, amigas y tarea. Y si estamos tristes dejemonos estar. Seguro que es interesante para nosotros/as, nuestra gente y objetivos (incluso los laborales)