El lenguaje de mis silencios

He escrito algunas entradas en este blog sobre mis silencios. Los leía y emborronaba algunas ideas y pensaba que también entre los/mis silencios hay diferencias, el/mi silencio tiene su propio lenguaje.

Hay veces que callo porque no entiendo. Necesito ir más lento, escuchar de nuevo. Se mueven personas, se cruzan palabras, miradas,… y empiezan a tocarme. Se estrecha la boca del estomago, el corazón retumba en mi cabeza, bostezo, mi pie rebota, me siento amenazado, querido, reconocido, grande y pequeño.

A menudo después de este primer silencio, necesito otro para resituar las ideas, hilarlas para construir una pequeña historia que me sirva para aprehender “eso” que esta ocurriendo. Es como darle forma, no es lo que ocurrió, es una forma de contármelo y no perderme.

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