Coaching virtual

media-20170312

Sé que el titulo puede invitarnos a diferentes historias y todas serían divertidas 😀

Utilizo la palabra “coaching” para referirme esas conversaciones sobre nuestro lugar en las organizaciones y desarrollo profesional donde el que escucha, desde su particular caja de resonancia labrada por experiencias, lecturas, marcos,… acompaña y guía. Uso la palabra “virtual” acercándome a la experiencia de la relación en la distancia y las tecnologías que hacen posible esta conexión y la que esta cogiendo forma.

Recuerdo, hace ya más de 15 años, sesiones telefónicas de supervisión/coaching con mi maestro Jesus Hernández Aristu. No era que nos llamáramos para consultar y conversar, se trataba de sesiones con toda su estructura e intención. Valiosas como el oro.

Esta semana acompañaba a dos personas del programa de Coaching de equipos a preparar sus sesiones de practicas. Lo hacíamos usando Hangout. A las palabras le sumábamos contexto, expresión, gestos,… Además, mientras conversábamos yo iba dibujando mis notas en un papel que más tarde fotografío y envío por mail/whatsapp.

(más…)

Conversaciones sobre la practica del Coaching de Equipos y Liderazgo

El próximo 15 de Diciembre en las instalaciones de Innobasque en el parque tecnológico de Zamudio, vamos a conversar sobre la practica del Coaching de Equipos y el Liderazgo desde estas claves. Aprovecharemos para presentar una nueva edición del programa de Coaching de Equipos impulsado por Emana.

Han pasado ya unos años desde los primeros dibujos en unos folios, desde los primeros postits en un papelógrafo y las primeras conversaciones sobre los fondos y las formas.

Ha sido un tiempo de profundo aprendizaje. Un equipo diverso, experimentado, conectado con la exploración y el aprendizaje continuo, fiel a sus fuentes y perspectivas, … Hemos cambiado cada uno y en relación. Y parte de este viaje resuena en la propuesta formativa.

Compartimos hace unas semanas uno de los resultados del viaje. Una publicación que llamamos “Coaching de equipos; apuntes para una formación desde la practica”. Un documento inacabado que quiere servir de excusa para la reflexión sobre nuestras prácticas, las de los que escribimos y las de las que lo lean.

También abrimos el espacio en Linkedin en el que cada 15 días lanzamos una idea sobre la que trabajar. Nos gusta sentir, pensar y hacer.

Hace unos días nos reunimos, una vez más, para conversar tranquilamente. Esta vez pedimos que nos grabaran. Creo que hay algo de todo lo que escrito que cobra más sentido tras escuchar algunas frases, tras ver algunas miradas, concatenar algunas ideas,… Es un vídeo largo, beberlo sorbo a sorbo.

¿Como lo veis, escucháis, sentís? Continuamos conversando

 

 

  • Lugar: INNOBASQUE, Agencia Vasca de la Innovación
    Parque Tecnológico de Bizkaia -C/ Laida 203, 48170 – Zamudio
  • Horario: 17:00 – 19:00
  • Fecha: 15 de Diciembre

Anton de Kroon. Experiencias como Coach Sistémico

Hace unos días que, de la mano de Emana, volvimos a disfrutar de la compañía y la maestría de nuestro amigo y profesor Anton de Kroon. Otra vez, cuando nos íbamos a despedir, callo, nos miro y se dejo emocionar dándonos un lugar en su corazón.

Traía esta vez consigo en la maleta el libro sobre Coaching Sistémico del que nos había hablado ahora hace un año en Uruguay. Un libro en el que recoge varias experiencias de Coaching Sistémico Fenomenológico (Me gusta como respeta los orígenes diversos de esta mirada. Terriblemente sistémica incluso cuando conecta con aspectos de raíz fenomenológica) ordenándolas para ilustrar los conceptos que se repiten en su practica y son propios de esta mirada en el trabajo más individual.

“Nuestro norte es el Sur”, declaraba en 1936 el pintor uruguayo Joaquín Torres García.
“Nuestro norte es el Sur”, declaraba en 1936 el pintor uruguayo Joaquín Torres García.

Un texto corto, que se acaba demasiado rápido (congruente con su manera de trabajar, bebiendo de la tradición de la Terapia Breve Sistémica y el enfoque centrado en soluciones), sencillo en apariencia y con una gran profundidad y personalidad. Leia el texto estos días envuelto en una cadena de sesiones de coaching relacionadas con un proyecto formativo y ha sido un privilegio ver como en conversación la lectura y la practica iban enriqueciéndose mutuamente. Echamos de menos este tipo de literatura de caso en el mundo de la consultoría y el coaching.

En el contexto individual los aspectos más familiares aparecen con mayor frecuencia que en el trabajo más de equipo u organizacional. Además cuando aparecen en este contexto la intimidad y la protección permiten trabajar con más atención y profundidad. Anton desgrana un montón de conversaciones donde explora estos patrones personales, las lealtades infantiles que se vuelven carga en un momento dado y la necesidad de mirarlas con reconocimiento.

Me permito rescatar algunos textos del libro con algunas ideas propias.

En este trabajo, con perspectiva sistémica, hay palabras que suenen repetirse y a veces se parecen a cierta oración de creyentes para calmar la furia de los dioses. Una de estas es “Totalidad”, en los sermones suele aparecer en frases del estilo “Conectados con el todo”. En el texto Anton nos cuenta como hace para estar atento a que fotografía más grande pertenece la historia con la que esta conectando nuestro cliente:

“Al ser multipartidario, me conecto como coach con todas las partes que intervienen en la totalidad. No me mantengo al margen ni soy neutral: me pongo en el lugar de cada uno de los elementos del sistema, incluso en el de aquellas partes olvidadas o excluidas.

Cuando escribimos y mantenemos la importancia de “No saber” en este tipo de procesos nos cuesta acertar con las palabras que explican la apuesta por esta manera de permanecer “ignorantes” a posta:

“En cuanto me doy cuenta de que pierdo interés por los detalles o emociones, digo por ejemplo: Te agradezco todo lo que me cuentas; necesito saber si has experimentado algo similar con anterioridad. ¿Es así?” “Si comienzo a preguntar de qué se trata exactamente, corro el riesgo de distraerme de mi orientación sistémica”

Sobre los silencios, su pertinencia, claves para entendernos en la relación e impactantes en el proceso de “darse cuenta” de nuestro cliente:

“Con frecuencia me alegra el efecto que consigo al guardar silencio. He aprendido a mantenerme callado en los momentos que no sé como seguir (…) En los casos en que no logro tolerar el silencio, me pregunto qué dice esta situación sobre mí. ¿Será que no puedo controlar mis ansias de ayudar?

Sobre los juicios, los prejuicios, las transferencias, contratransferencias, hipótesis,… hay ríos de tinta describiendo procesos personales, de equipos y organizacionales. Yo cada vez vibro más con esta manera de estar dónde me uso como antena, como dedo húmedo al aire, …

“Mi propia experiencia como coach es una curiosa fuente de información: ¿Siento que me convierto en niño, dependiente, paternal o maternal por la conducta o palabras del cliente? (…) ¿Que esta sucediendo conmigo aquí y ahora? ¿Será acaso una repetición de lo que el cliente me está diciendo que es su problema?”

“¿Para que otro problema es este problema solución?” Son muchos años trabajando con la fuerza del beneficio secundario en el mantenimiento de situaciones dolorosas. Acercándome al síntoma como una llamada de atención sobre cierta fisura en el equilibrio funcional, entre la suma y la resta de estas situaciones. Escuchar esta frase y desde el lugar desde el que la lanza Anton de Kroon le ha dado una fuerza extra a esta mirada y manera de trabajar con personas.

“-Cuándo comenzó- o -desde cuándo existe el problema y que sucedía entonces- son preguntas relativas a los hechos y a las circunstancias. No pregunto por qué surgió el problema. Eso es trabajo de averiguación de la policía, que pretende encontrar explicaciones y posibles culpas. Yo planteo preguntas para descubrir si el problema presentado es una respuesta a una necesidad sistémica dentro de la organización” ¿Para que problema sería una buena solución? Supongamos que el “problema” esta resuelto, ¿que empezaría a hacernos falta? Si el problema deja de existir, que partes del sistema podrían evocarlo de inmediato?”

Tras los primeros relatos nos cuenta una pequeña reflexión. Una conversación con colegas dónde muestra pequeñas fisuras, caminos posibles que podría haber cogido el trabajo. Cuando aprendemos de la practica corremos el peligro de pensar que lo que ha ocurrido es la única manera de hacer posible e intentamos poner todo de nosotros para atrapar esta manera de hacer. De nuevo, en este texto, conecta con la humildad, la curiosidad y las ganas de aprender al servicio de las personas.

El texto desborda humanidad, como Anton.

Habría otro post sobre este libro. El que puede mirar al libro desde su indice y rescatar esas frases que nos ayudan cuando lo que esta ocurriendo es una cosa u la otra. No lo descarto. Estoy volviendo a escribir y aun no sé muy bien como se hace. O quizás tu que estas leyendo este post puedes leer el libro y complementar estas lineas con las tuyas. Te espero.

Gracias Anton de Kroon.

Korapilatzen abierto al cuadrado

Esta semana hemos terminado el curso “Empresa abierta y emprendizaje” Liderado por Julen y David en el marco de una colaboración entre la universidad de Mondragon y la EOI. Julen, Juanjo y Alvaro han escrito ya sobre el encuentro. Fue realmente significativo. Una de esas experiencias que te hacen creer que no hay otra forma de tomarse el trabajo que conectar con las pasiones, lanzarte en solitario y tejiendo red.

Quiero compartir mi presentación. Buscaba parar, reflexionar, contrastar y aportar más estructura a mi manera de compartir y construir en abierto. En el camino he reconectado, gracias también a la reflexión en el marco del curso, con una dimensión de la apertura más ligada con la actitud, con mi forma de afrontar los proyectos.

Esto es lo que cuento en esta presentación, de nuevo dibujada, otra tallada a medida para este momento y con una pequeña sorpresa que se desvela en la penultima diapositiva.

Comienzo con una aproximación a esto de KORAPILATZEN. Cuando buscas “korapilo” en el diccionario lo traduce con diferentes voces; nudo, enredo, embrollo, lío, problema, complicación,… La terminación “-tzen” en euskera conjuga el verbo en gerundio. Puede coger diferentes formas, a mi me ha gustado hablar de enredar pero liar es también una imagen propia, habla de mi marca. Soy un experto en lios, a veces hasta contribuyo a crearlos y casi siempre soy capaz de escuchar y devolver la complejidad con algún tipo de metafora que ayuda a entenderla. Esto es lo que mejor sé hacer.

Esta es mi manera de trabajar. Conversamos en la intimidad de la relación personal, grupal o de equipo. Es difícil, a veces contraproducente, llevar algo preparado a priori. La destreza a desarrollar tiene mucho que ver con la palabra “abierta”. La caja de resonancia bien labrada, con todos los matices de lo observado, vivido, aprendido,… atento a lo que viene.

Algo de todo esto conté y comparto ahora. Es un viaje sin terminar y además creo que este estar abierto para bailar con la incertidumbre es un aprendizaje interesante en los tiempos que vivimos.

 

Los grandes nos hacen grandes, los pequeños intentan hacernos pequeños

No saco tiempo para escribir.  Mucho trabajo (bienvenida tarea a espuertas en unos hombros más organizados y “musculados”), diferente, enredado con gentes de las que aprendo continuamente, aprendiendo a abrir proyectos a otras personas, … Últimamente tengo cierta sensación de bombardear en Twitter y Facebook con propagandas varias. Me gusta contar lo que voy haciendo, creo que es parte de mi valor añadido y además hay cosas en las que ando metido que me gusta contar. Creo que son grandes ;D

Tengo pendiente responder a algunas ideas que me lanzó Enrique antes de verano. Algo así como explicar los “paraqueyovalgo”. Tengo un pequeño texto que tengo que pulir para hacerlo más fácil de entender. Lo complementaré con las tareas y proyectos en los que estoy enredado.

Ahora que me despego de la tarea unos días para participar en el congreso internacional de “constelaciones organizacionales” en México seguro que saco un rato para escribir.

También creo que cierto “bienestar” me aparta del blog. Tengo mis dificultades pero también los lugares dónde buscar las ruedas pequeñas que ayudan a los que estamos aprendiendo a andar en bici de dos ruedas. Y eso hace mucho.

Así que el enfado puede ser una buena manera de retomar plumas…. Esta tarde vuelven a confirmarme una creencia “Los grandes nos hacen grandes, los pequeños intentan hacernos pequeños”

Las personas seguras, con experiencia, centradas,… (pongan en este listado todas las virtudes deseadas) te acompañan escuchando, interesadas por lo que tu puedes aportarles, otras maneras de entender y complementar su “mundo”,… Y eso a mi me sienta bien. Alguien al otro lado de la conversación se interesa por mis cosas, ejerce de espejo+cajaderesonancia y aporta contando su experiencia y aprendizajes sin el tonillo del valientetestimonio.

Seguro que he escrito algo sobre esto en algún momento. Es obvio que soy un tío especialmente sensible a las conversaciones. No les ocurrirá a todos con la misma fuerza. Pero algo se nos mueve con unas y otras actitudes.

Otra obviedad, esto no es permanente. Hay personas más orientadas a una y a otra manera de estar pero a veces, siendo grandes (como somos los que nos pasamos por este ligar ;D) el contexto o el momento nos llena de inseguridades y corremos a defendernos, a aparentar altura inalcanzable y mirar desde esa distancia. El otro seguramente se sentirá pequeño. Lo hemos conseguido

En un tiempo me reí mucho con una amiga cuando hablaba del “buenrollismo” que veíamos como única herramienta de muchos coachers de nueva generación.  Y si, sigue haciéndome gracia. (Aquí alguien puede ver el video “Validation” y comprobar la fuerza del asentir)

Obviamente el limite y cierta confrontación son caminos perfectos a experimentar y madurar. No hablo de esto. Pienso en todo lo que se mueve en la propuesta de relación que dice algo así como “te respeto” y lo diferencia de otras posturas más irrespetuosas e infantilizadoras.

Cuando acompañamos personas y organizaciones desde cualquiera de las posiciones posibles esta sencilla diferenciación entre los que respetan y los que no, cobra un lugar fundamental.

Y si hubiera alguno de estos pequeños (o grandes con ataques de inseguridad) leyendo estas líneas… un secreto. Escuchen y respeten les hará grandes.

Abrazos

P.d: Permitanme la gracia de Jorge Negrete ilustrabdo el post. Me ha venido a la memoria esta tarde y le he aupado como avatar personal en redes sociales durante unos días.

Liderazgo y humor

Esta mañana me hablaba una amiga sobre un curso que están organizando desde Fundación EDE con, posiblemente, la mejor payasa del mundo. (;O) Un espacio formativo dirigido a personas que trabajan en diferentes organizaciones y quieren profundizar en sus capacidades de liderazgo y comunicación desde la sabiduría que construimos riéndonos de nosotras mismas. Cuando saquen la publicidad la enlazaré en este blog.

IMAZCon Virginia he tenido la inmensa suerte de ir coincidiendo en diferentes lugares y escenarios a lo largo de estos años. Además tuve el privilegio de poder intercambiar algunas intimidades cuando coincidimos en Canarias hace unas semanas. Fue un placer. Otro bicho raro, como yo, que bebe de la fuente de las constelaciones  para el crecimiento personal y trabajando en el último tiempo también con la perspectiva más organizacional (os dejo el enlace de un artículo de un buen amigo Guillermo Echegaray sobre las constelaciones organizacionales).

Conociendo la formación de clown que llevan años ofreciendo y toda la carga de trabajo personal que conlleva estoy convencido de que la propuesta será muy sugerente.

En los últimos años me voy encontrando personas del mundo del coaching, el desarrollo organizacional, la terapia,… que en su personal narración de su recorrido profesional hasta llegar a la profesión de la relación de ayuda,  marcan como hito un curso de clown o similar.

En una asociación libre de ideas, de las de “mirada sucia”, unir las palabras liderazgo y humor nos podría llevar a lugares parecidos a “quitar hierro” a las situaciones, relativizar lo importante, risa histérica que sirve de antifaz para no entrar en profundidades más dolorosas, jefe de producción con los pantalones bajados + corbata en la cabeza + cubata en la mano + comida de navidad,…

Un segunda vuelta con otras gafas nos enfocaría a actitudes más positivas, el líder informal, con capacidad para hacer reír, provocador de momentos lúdicos, con la suficiente capacidad de escuchar la situación para combinar la cercanía con la distancia y la risa con la seriedad…

Rafael en su blog “Ideas y decisión” nos recuerda algunas afirmaciones tajantes sobre la combinación lider+humor que pone en boca de Daniel Goleman, el hombre que introdujo la inteligencia emocional en las empresas, “las personas de éxito son aquellas que se conocen a sí mismas, con integridad, preocupación por otros y capacidad para comunicar. Ahora agrega que el buen humor pertenece a los buenos lideres y el mal humor a los malos.”

ohiulari by gallas

Profundiza aun más Alfredus en su blog “ALC Liderazgo y gestión”. Quizás con una afirmación algo generalista en mi opinión: “El sentido del humor le aporta al líder una visión más amplia del entorno y más realista debido a que la persona que atesora esta actitud ha realizado un ejercicio profundo de conocimiento y de aceptación de los otros y de uno mismo.”

¿De qué hablamos cuando decimos humor en este contexto? Yo me quiero referir a esas actitudes de la segunda mirada y además al humor y la (son)risa como uno de los matices de la persona que ha hecho un viaje consciente, experimentado y repensado, por el mundo de  las emociones. Creo que las personas que se explican a si mismas y después de contar parte de su cv hablan de aquel curso que les cambio las vidas, hablan de la chispa que les hizo conectar en un viaje sin retorno.

Ya han pasado 9 años de aquel curso de clown. Fue también con la gente de Ohiulari clown, con Rakel Imaz. Tengo un recuerdo precioso y aun cuando me pongo una nariz roja mi expresión cambia y mis cejas se arquean.

Jesús Lara en su libro El clown un navegante de las emocionesescribe. “De manera que, finalmente, podemos afirmar que el encuentro con nuestro clown se convertirá en una especie de sano viaje a los más AUTÉNTICO de cada uno”.

Feliz e intenso viaje.

PD: Olvide comentar este enlace sobre coaching y sentido del humor que me parece recomendable.

Del ovillo de lana al plan general contable. Y viceversa.

Compartía con vosotros y vosotras hace unos días la experiencia tocando tambores y alguna iniciativa parecida.

Me recordaban a un texto que escribí hace unos meses para reflexionar sobre estas actividades dirigidas a la cohesión de grupo. Mi amiga Maria me recordaba el texto esta mañana. Ahí va.

 “Esta semana discutíamos, más bien hablábamos porque llegamos a lugares parecidos, sobre el camino que separa al “ovillodelana” del “plangeneralcontable”. La sensación compartida era que muchos de los valores y maneras de hacer que han sido marca del voluntariado, la educación no formal, el tercer sector,… nos estaban llegando desde otros lugares como si fueran grandes descubrimientos.

Imagen015
puxikak by gallas

Las reducciones siempre mienten, esta también. Tiene algo más de merito. Nos llega sistematizado lo que vivimos y pocos fueron capaces de encerrar en palabras, transmitir en laboratorio, devolverlo a su tiempo y escuchando necesidades. Ha entrado en contacto con estructuras más formales, diseñadas para alcanzar objetivos y ser eficientes (quizás eficaces). Incluso, y gracias al dinero que se mueve en algunas organizaciones y no en otras, comenzamos a tener argumentos de carácter científico que apoyan la importancia del bienestar y la cohesión de grupo en el rendimiento, por poner un ejemplo.

Un reto, otro más. O mejor dicho un juego, una oportunidad, otra más. Apartar lo escrito y recordar, repensar lo que nos hizo bien y mal, lo que nos gusta y lo que no, lo que funciona y lo que también. Partir de papeles en blanco, no de cortar y pegar.

Un ejercicio: De todo lo que sabes, ¿qué es lo que sientes como lo más importante?, ¿esa habilidad que pones en practica más veces?, ¿en los momentos más complejos?, ¿dónde la aprendiste?, ¿con quien?,…”