De gansos y estorninos I

Acabamos de volver del encuentro “Fliying the Kites” en Amsterdam.  El encuentro comenzaba con una apertura de Jan Jacob Stam, detrás suyo un video de una bandada de estorninos y su particular danza.  Tengo algunas ideas que he ido compartiendo con algunos amigos y amigas estos días.

La primera luz viene, de nuevo, de una confusión. Una persona ante la pregunta de que pájaro eran estos que aparecían en el video dijo que “gansos”.  Después de reírnos un buen rato la imagen resulto perfecta.

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Ciudades a escala humana y el futuro de la arquitectura

La inhabitabilidad material del barrio miserable es preferible a la inhabitabilidad moral de la arquitectura funcional, utilitaria. Por ello, debe perfeccionarse el principio del barrio pobre, es decir, de la arquitectura que prolifera espontáneamente y tomarlo como punto de partida en vez de la arquitectura funcional.

¨Manifiesto del enmohecimiento contra el racionalismo en arquitectura”. Hundertwasser. 1958.

Si mi gurú particular en estos temas me invita a reflexionar sobre un tema no puedo más que decir que sí, abrir un nuevo documento en blanco, leer algunas reflexiones y comenzar a escribir mitad apasionado, mitad absolutamente desinformado.

A Manu Fernandez lo conocí hace unos meses gracias a una propuesta de proyecto que no acabó de cuajar. Yo en aquel momento trabajaba en la viceconsejeria de vivienda de Gobierno Vasco y acompañaba en esa aventura a Pilar Garrido, gran amiga y en ese momento directora de vivienda, innovación y control. Fueron un par de encuentros, mucha sintonía y accidentes ajenos a nosotros pero no al objeto de trabajo.

Pasaron las semanas y descubrí su blog. Como mucho de lo importante que me ocurre en la vida no tengo ni idea como llegue allí. No existen las casualidades. Soy un fan declarado de esa bitácora y las reflexiones que allí vierte Manu con una periodicidad, documentación y pasión absolutamente envidiables.

erandio
Erandio by gallas

En los meses que trabajé para el equipo de vivienda retome de alguna manera una de mis pasiones; la reflexión sobre la construcción de los espacios urbanos. No sé yo si voy a ser capaz de contaros el origen de esta pasión. Yo creo que es suma de tres cosas:

  1. Nativo de Getxo y con arraigo en su barrio de Algorta. Tenía una dimensión muy abarcable, el límite al norte con el mar y playas llenas de piedras. En los veintitantos años que viví allá apenas hubo expansión y las casas de “todalavida” sobrevivían. Esta sensación de chicodebarrio la cultivo yéndome a vivir al casco viejo de Bilbao.
  2. En mi mochila de emociones y experiencias hay tres años en la escuela de arquitectura. Mi padre quería que fuese ingeniero. Aun hoy no sé muy bien que hacen los ingenieros pero no me atraía nada de nada. Yo disfrutaba dibujando y no tuve huevos para hacer bellas artes. Como cuando vives entre serrín y puede que quieras construir muebles a mi me paso que me quede con las ganas de diseñar espacios para vivir y transitar.
  3. Diez años de trabajo en la asociación para la intervención social y el desarrollo comunitario; Bidegintza. Mamé desde el principio las consignas del trabajo social comunitario de Marco Marchioni, el desarrollo local, el barrio, la construcción de la comunidad, el trabajo en red con personas profesionales y voluntarias, las AAVV, reflexiones continuas sobre la participación,…

Alguien que me conozca bien os dirá que siempre empiezo y acabo hablando de mí. Creo que no es una cuestión de ego, me ayuda a contar cosas. Confío trascender un poco en las próximas líneas.

Me paso hace ya unos años que tuve la oportunidad de visitar las obras del edificio de Frank Ghery para el emporio Guggenheim en Bilbao. En aquel momento para mí era como visitar las tripas de un gran Gargantua. Los esfuerzos para levantar aquella folie amenazaban a la cultura de base, la que se construía en pequeños talleres de dibujo, teatro,…  Recuerdo que escribí algo sobre aquel monstruo y lo oportuno que pudiera ser un meteorito bien orientado hacia el mismo.

La visita fue impresionante, en aquel amasijo de hierros color oxido los espacios empezaban a adivinarse y prometían algo de lo que luego he podido disfrutar tantas veces.

Mi precario equilibrio antiguggenheim se había ido al garete.  Había que construir uno nuevo. Era algo así como… no comparto la política del arte-arquitectura espectáculo, creo mucho más en la construcción compartida, en el impulso a los pequeños espacios de encuentro cultural, el apoyo a las iniciativas más personales y brillantes y débiles, en la gestión del dinero y las plusvalías de manera más compartida,… Y además, -no caí en el error de poner un “pero” aun sin conocer la existencia de las “frases killer”-, disfruto de la genialidad de algunas personas que se sitúan contracorriente, imaginan y venden ideas tan especiales. Pasear por aquellos espacios, sobre todo el atrio del museo, me parece una de las experiencias más impresionantes.

Un ejemplo extremo es el de mi curiosidad extrema por el proyecto de Chillida en Tindaya siendo consciente de impactos, negocios mediante y oposición de colectivos a los que me siento absolutamente afín. Y es que soy una cosa y la otra. El que vibra con la construcción colectiva de un mural y el que tiene absolutamente claro lo que le gusta como resultado final y lo que no.

Esta década larga de los arquitectos estrella ha aupado los delirios de grandeza de los herederos de Brunelleschi y cia. Es muy diferente pertenecer al gremio de quienes a lo largo de la historia han reparado zapatos o hacerlo al de los responsables de todas las construcciones religiosas que han trascendido a sus respectivas épocas para contarnos la vida de sus contemporáneos a través de su interesada percepción.

La arquitectura siempre ha estado al servicio del pagador y ahora tocaba decir cosas grandes, modernas e importantes. A mí hay lugares que se han construido desde esta locura colectiva que me parecen maravillosos, otros “mecenas” han errado absolutamente y alimentado a “artistas” sin genio (acabo de leer unos cuantos textos sobre creatividad y hay varias expresiones que utilizo que se debieran de leer con cierta ironía, solo lo apunto aunque considero imposible percibirlo sin más).

A decir verdad me impresionan bastante más los interminables ensanches de pueblos y ciudades protagonizados por ese engendro que es el “adosado”. O me afectan en la boca del estomago con una rabia llena de impotencia las reformas urbanísticas y nuevos edificios en los centros históricos de nuestros barrios que no buscan ninguna conexión con lo que ya había, con la historia, con las necesidades, con los materiales de alrededor, los estilos,…

Se ha construido tantísimo que da la sensación que dentro de la minuta de algunos profesionales no entraba el paseo de rigor por el lugar, por la parcela, ni un mínimo estudio de impacto. Proyectos redactados para un lugar del mundo acaban construyéndose en otro con absoluto desparpajo. Aquí la responsabilidad es de unos ayuntamientos sin dinero para invertir, presionados por el cortoplazo de las elecciones cada cuatro años y la percepción de sus suelos como si fueran pozos de metales valiosos.

Y esto estalla. No hay dinero y además un montón de dramas personales de soga al cuello. Y la reflexión es la de la sostenibilidad, la del fin de los grandes proyectos, la reubicación de todos los profesionales del sector y en especial sobre la responsabilidad de urbanistas y arquitectos.

Sobre el impacto de los cambios en las carreras universitarias ya escuche yo ecos haya por los primeros noventa. No tengo criterio. La especialización mata la creatividad personal pero te obliga a construirla junto a otros/as. No lo sé.

Algorta by gallas
Algorta by gallas

Mantengo una particular batalla con un gran amigo. Disfrutamos con las mismas obras de arte y luego a la hora de crear yo le digo a él que es absolutamente barroco, rozando lo churrigueresco. El se despacha conmigo y mi necesidad de románico.  Luego ya hablo de mí y mis expectativas. Confío en que la crisis sea oportunidad también para la arquitectura como lo cuenta en estos días las páginas del periódico de Prisa.

Ojala vengan tiempos de:

  • apuesta por la rehabilitación con criterios de sostenibilidad en todos los sentidos –también en la social-,
  • dónde la reflexión principal sea la de la escala humana como nos recuerda en su declaración de principios el blog de Manu.
  • Dónde construyamos espacios y plazas para el encuentro,
  • dónde nuestros cobijos se puedan adaptar a nuestras particularidades,
  • cadenas de riqueza descompuestas dejen paso a la vivienda como derecho y no como un lujo,
  • los profesionales del sector vuelvan su mirada a la persona y las comunidades para volver a entender su tarea como un servicio,
  • procesos más participados con espacios largos e importantes para escuchar y pasearnos por las realidades sobre las que vamos a intervenir,

Esta mi humilde aportación a un debate que me apasiona.

Eskerrik asko Manu.

Blog Action Day: El cambio climatico y Amin Maalouf

bad-180-150Llego con retraso a leer los twitteos pero entre ellos descubro que esta convocada una nueva acción blogera y en clave de sostenibilidad y “salvemos el planeta”. (“Cambio climatico” es hoy la corrección politica)

Este tipo de reivindicaciones y convocatorias colectivas que buscan unir energias personales, me interesan como fenomeno y además creo que tienen impacto. Aunque sea porque, bajo la misma etiqueta, diferentes personas invertimos algo de nuestro tiempo para reflexionar, desde nuestra realidad, sobre un mismo tema.

Otras veces ya hemos hablado sobre la necesidad de complementar estas acciones interneteras con otras más “detodalavida”. Sobre ciberactivismo me llegaba el otro día un manual que me pareció interesante, no archive en delicious y se perdió en la red. Un día le dedicaré un rato al tema.

Por otro lado pienso sobre lo relativamente rapido que me he puesto con esta historia y lo lento y cauto que me muevo con otras. Este espacio no tiene vocación de comentar cada volatin en este pais de titiriteros. Me quedo con las reflexiones de Lokarri sobre algunos movimientos que me siguen preocupando. Para mi es un error historico, estrategico, de “bombero-piromano” cerrar las puertas al debate y a la reflexión.

Elijo para hablar sobre el cambio climatico una perspectiva más historicista y politica. La del gran Amin Maalouf. En este video (me voy animando con los multimedias en este blog tan de papel y tijeras) nos introduce en las claves de su ultimo ensayo: “El desajuste del mundo: Cuando nuestras civilizaciones se agotan”.

Es el libro que ha coincidido leo el día que escribo este post. Didactico, implicado, desde la frontera, subjetivo… Maalouf en estado puro. En las primeras hojas de este libro leo algo sobre sostenibilidad:

Occidente ha ganado, ha impuesto su modelo; pero, debido a esa misma victoria, ha perdido.

(…) Otra consecuencia importante del despegue económico de las grandes naciones de Asia es el hecho de que cientos de millones de personas han accedido a una forma de consumo de la que hasta ahora se hallaban excluidas.

Todo el mundo puede sonreir o indignarse ante determinados excesos, pero nadie puede poner legítimamente en duda que esos pueblos tengan derecho a poseer todo cuanto poseen hace mucho tiempo los habitantes de los países ricos: nevera, lavadora, lavavajillas y todos los demás productos que van con los anteriores: coche familiar y ordenador personal; agua caliente, agua limpia y alimentos a profusión; y también cuidados médicos, estudios, ocio, viajes, etc.

(…) no veo cómo podría alguien impedir que hicieran los que, desde hace décadas se les viene animando a hacer: trabajar en mejores condiciones, ganar más dinero, mejorar sus condiciones de vida y consumir, consumir y consumir.

(…) Si tres o cuatro millones de seres humanos empezasen dentro de nada a consumir por cabeza tanto como los europeos o los japoneses, por no hablar de los norteamericanos, es evidente que tendríamos que presenciar desajustes mayores, tanto ecológicos como económicos. (…) La presión sobre los recursos naturales -sobre todo el petróleo, el agua potable, las materias primas, la carne, el pescado, los cereales, etc.- y la lucha por el control de las zonas de producción, y el encarnizamiento de unos por garantizar su parte de riquezas naturales y el encarnizamiento de otros por hacerse con lo que les corresponde: hay en ello más que suficiente para nutrir incontables conflictos asesinos

Unas líneas rescatadas de este libro y orientadas a llamar la atención sobre los desajustes. El video tampoco tiene desperdicio. Buen provecho.

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