Atención social, responsabilidad pública, iniciativa no gubernamental y derechos ciudadanos

En las últimas horas he leído y escuchado declaraciones de diferentes políticos con responsabilidad en el gobierno de la ciudad en la que vivo al respecto de la apertura del proyecto Ondatu de la asociación Bizitegi en el barrio de Txurdinaga que me preocupan.

Adelanto que las palabras que siguen no están cimentadas en una opinión formada y con datos certeros sobre si el recurso responde a necesidades, la ubicación elegida es la adecuada ni ningún otro dato objetivo sobre el tema en cuestión.

Además uno esta reflexión a algunas ideas que rescaté de la mesa de trabajo que organizo este mismo viernes Gizardatz dónde pude escuchar un interesantísimo debate sobre la corresponsabilidad y el coliderato entre AAPP y tercer sector en la lucha contra la pobreza.

Recuerdo la frase que me cedió un compañero de batallas, la primera vez que me acerqué como representante de una asociación sin ánimo de lucro al ayuntamiento de Bilbao, para negociar algunos números que nos permitieran sobrevivir o mejorar nuestras condiciones y acción. “Imagínate al concejal desnudo” A él le había ayudado esta imagen cuando otro mayor se la cedió en testigo.

Las sonrisas suelen ayudar a destensar y en esta ocasión tuvo su efecto. El problema viene cuando tengo la sensación de que la estrategia se encona y tiene impacto.

Los lustros de bonanza económica han tenido muchos efectos interesantes en el reconocimiento de algunos derechos y el crecimiento de los proyectos dirigidos a paliar los efectos de un sistema obscenamente injusto.

En este tiempo, las organizaciones sin ánimo de lucro que gestionan proyectos de intervención social se han multiplicado como resultado de varias carambolas; externalización de servicios por parte de las AAPP, un tercer sector muy heterogéneo y numeroso con toda la experiencia y el contacto con las personas, el lobby realizado por algunas organizaciones de autoayuda y familiares, apuestas de políticos y técnicos, innovación continua desde las entidades tras escuchas dolorosas de la realidad…

Los matices de esta evolución serían largos de dibujar, los hay casi como barrios, personas, entidades,…

Es un momento muy complejo. Las necesidades nunca fueran tan numerosas, la precariedad tan estancada y extendida y el dinero recaudado para planificar y presupuestar nuestras acciones mermado. A estas alturas nadie debería de tener dudas de que el paro también va azotar a este sector.

Me vais a permitir que mire al horizonte con cierta esperanza en este caso. Creo que en la crisis como oportunidad y tengo confianza en algunas de las personas que tiene la responsabilidad de concretar los pasos necesarios para afrontar la situación (En las AAPP y en las entidades del tercer sector reunidas en las entidades de segundo nivel). Creo además que llega el momento de aunar esfuerzos y meterle materia gris, acompañada de todas las emociones, de una vez por todas. Concretar la conquista de la responsabilidad pública y del derecho subjetivo. Retomar con seriedad nuestro objetivo y las necesidades de las personas con las que trabajamos.

En este contexto me reencuentro con el conflicto generado entorno a la apertura de un nuevo proyecto por parte de Bizitegi.

El conjunto de partidos políticos del consistorio firma un documento en contra de la apertura de este centro. Algo habrá detrás de todo esto que yo me pierdo y que debería de escuchar, quizás la asociación no hizo bien algún deber, no lo sé. Además, a nadie se le puede escapar el escasísimo número de votos del que depende la alcaldía que se disputa en unos pocos meses y la situación cada vez más maleable de nuestros políticos conscientes de una crisis de representatividad fuertísima.

Es que no podría explicar de otra manera las acusaciones que se vuelcan contra esta entidad promotora del servicio. “quieren aumentar su campo  de acción y crean más necesidades, creando más oferta”  ¿Quién hace estas declaraciones conoce a Bizitegi? ¿Quién lanza bulos de estas características conoce las dificultades supinas de lanzar un nuevo proyecto de intervención social?

¿Qué lógica empresarial de aumento de beneficios y economía de escala quieren aplicar a una asociación que lleva años acompañando las situaciones más olvidadas y en el extremo?. Un respeto.

No quiero discutir sobre las actitudes de algunos vecinos y vecinas. Están en su derecho de salir a la calle y reivindicar lo que quieran. Está en manos de nuestros representantes la didáctica, paciencia y congruencia. Está en su responsabilidad poner orden en este cruce de manifestaciones NMPT (no en mi patio trasero). Poner el listón de las necesidades a las que van a responder y a las que no. Reflexionar si la seguridad ciudadana no tiene una estrategia preventiva más barata y eficaz,…

Voy a buscar las oportunidades a este síntoma de los nuevos tiempos:

  • Los partidos políticos firman un documento en el que se comprometen a pactar un mapa de recursos. Creo que es importante que asuman su responsabilidad. Porque la dispersión y cierto solape de servicios no se puede achacar a las entidades sociales exclusivamente.
  • Soy un defensor convencido y apasionado de la colaboración y el “ganar-ganar”. Creo que las entidades del tercer sector y las AAPP han colaborado aceptando corresponsabilidad y diluyéndose a veces para lograr objetivos. Quizás llegue el momento de reflotar identidades de raíz, volver la mirada a las personas con las que trabajamos y denunciar su situación. Quizás la responsabilidad y otros argumentos menos virginales nos habían hecho olvidarnos de esta fuerza.
  • Nuestra mayor y mejor estrategia, valor, herramienta, actitud,… para ir avanzando hacia una normalización y equilibrio entre todas las personas que conformamos nuestras comunidades tiene un nombre; DIGNIDAD. ¿En función de que argumento decidimos abrir o cerrar un servicio que busca responder las necesidades de unos ciudadanos? ¿Cómo ocurre que en este hipotético choque de derechos ganen sin dudar los de los vecinos/as convocados tras la pancarta?

Me movía un profundo enfado. Escribir este texto me ayuda a coger distancia, paradójicamente.

Así que más tranquilo como ciudadano pido a mis representantes mayor congruencia y medida en sus expresiones.

A los vecinos y vecinas me gustaría trasladarles mis ideas sobre la cohesión social, la convivencia normalizada con un servicio de baja exigencia en mi barrio y tantas cosas más, entendiendo que es muy difícil escuchar nada diferente en el momento al que han llegado.

Para mis amigos de Bizitegi, un abrazo enorme.

Ciudades a escala humana y el futuro de la arquitectura

La inhabitabilidad material del barrio miserable es preferible a la inhabitabilidad moral de la arquitectura funcional, utilitaria. Por ello, debe perfeccionarse el principio del barrio pobre, es decir, de la arquitectura que prolifera espontáneamente y tomarlo como punto de partida en vez de la arquitectura funcional.

¨Manifiesto del enmohecimiento contra el racionalismo en arquitectura”. Hundertwasser. 1958.

Si mi gurú particular en estos temas me invita a reflexionar sobre un tema no puedo más que decir que sí, abrir un nuevo documento en blanco, leer algunas reflexiones y comenzar a escribir mitad apasionado, mitad absolutamente desinformado.

A Manu Fernandez lo conocí hace unos meses gracias a una propuesta de proyecto que no acabó de cuajar. Yo en aquel momento trabajaba en la viceconsejeria de vivienda de Gobierno Vasco y acompañaba en esa aventura a Pilar Garrido, gran amiga y en ese momento directora de vivienda, innovación y control. Fueron un par de encuentros, mucha sintonía y accidentes ajenos a nosotros pero no al objeto de trabajo.

Pasaron las semanas y descubrí su blog. Como mucho de lo importante que me ocurre en la vida no tengo ni idea como llegue allí. No existen las casualidades. Soy un fan declarado de esa bitácora y las reflexiones que allí vierte Manu con una periodicidad, documentación y pasión absolutamente envidiables.

erandio
Erandio by gallas

En los meses que trabajé para el equipo de vivienda retome de alguna manera una de mis pasiones; la reflexión sobre la construcción de los espacios urbanos. No sé yo si voy a ser capaz de contaros el origen de esta pasión. Yo creo que es suma de tres cosas:

  1. Nativo de Getxo y con arraigo en su barrio de Algorta. Tenía una dimensión muy abarcable, el límite al norte con el mar y playas llenas de piedras. En los veintitantos años que viví allá apenas hubo expansión y las casas de “todalavida” sobrevivían. Esta sensación de chicodebarrio la cultivo yéndome a vivir al casco viejo de Bilbao.
  2. En mi mochila de emociones y experiencias hay tres años en la escuela de arquitectura. Mi padre quería que fuese ingeniero. Aun hoy no sé muy bien que hacen los ingenieros pero no me atraía nada de nada. Yo disfrutaba dibujando y no tuve huevos para hacer bellas artes. Como cuando vives entre serrín y puede que quieras construir muebles a mi me paso que me quede con las ganas de diseñar espacios para vivir y transitar.
  3. Diez años de trabajo en la asociación para la intervención social y el desarrollo comunitario; Bidegintza. Mamé desde el principio las consignas del trabajo social comunitario de Marco Marchioni, el desarrollo local, el barrio, la construcción de la comunidad, el trabajo en red con personas profesionales y voluntarias, las AAVV, reflexiones continuas sobre la participación,…

Alguien que me conozca bien os dirá que siempre empiezo y acabo hablando de mí. Creo que no es una cuestión de ego, me ayuda a contar cosas. Confío trascender un poco en las próximas líneas.

Me paso hace ya unos años que tuve la oportunidad de visitar las obras del edificio de Frank Ghery para el emporio Guggenheim en Bilbao. En aquel momento para mí era como visitar las tripas de un gran Gargantua. Los esfuerzos para levantar aquella folie amenazaban a la cultura de base, la que se construía en pequeños talleres de dibujo, teatro,…  Recuerdo que escribí algo sobre aquel monstruo y lo oportuno que pudiera ser un meteorito bien orientado hacia el mismo.

La visita fue impresionante, en aquel amasijo de hierros color oxido los espacios empezaban a adivinarse y prometían algo de lo que luego he podido disfrutar tantas veces.

Mi precario equilibrio antiguggenheim se había ido al garete.  Había que construir uno nuevo. Era algo así como… no comparto la política del arte-arquitectura espectáculo, creo mucho más en la construcción compartida, en el impulso a los pequeños espacios de encuentro cultural, el apoyo a las iniciativas más personales y brillantes y débiles, en la gestión del dinero y las plusvalías de manera más compartida,… Y además, -no caí en el error de poner un “pero” aun sin conocer la existencia de las “frases killer”-, disfruto de la genialidad de algunas personas que se sitúan contracorriente, imaginan y venden ideas tan especiales. Pasear por aquellos espacios, sobre todo el atrio del museo, me parece una de las experiencias más impresionantes.

Un ejemplo extremo es el de mi curiosidad extrema por el proyecto de Chillida en Tindaya siendo consciente de impactos, negocios mediante y oposición de colectivos a los que me siento absolutamente afín. Y es que soy una cosa y la otra. El que vibra con la construcción colectiva de un mural y el que tiene absolutamente claro lo que le gusta como resultado final y lo que no.

Esta década larga de los arquitectos estrella ha aupado los delirios de grandeza de los herederos de Brunelleschi y cia. Es muy diferente pertenecer al gremio de quienes a lo largo de la historia han reparado zapatos o hacerlo al de los responsables de todas las construcciones religiosas que han trascendido a sus respectivas épocas para contarnos la vida de sus contemporáneos a través de su interesada percepción.

La arquitectura siempre ha estado al servicio del pagador y ahora tocaba decir cosas grandes, modernas e importantes. A mí hay lugares que se han construido desde esta locura colectiva que me parecen maravillosos, otros “mecenas” han errado absolutamente y alimentado a “artistas” sin genio (acabo de leer unos cuantos textos sobre creatividad y hay varias expresiones que utilizo que se debieran de leer con cierta ironía, solo lo apunto aunque considero imposible percibirlo sin más).

A decir verdad me impresionan bastante más los interminables ensanches de pueblos y ciudades protagonizados por ese engendro que es el “adosado”. O me afectan en la boca del estomago con una rabia llena de impotencia las reformas urbanísticas y nuevos edificios en los centros históricos de nuestros barrios que no buscan ninguna conexión con lo que ya había, con la historia, con las necesidades, con los materiales de alrededor, los estilos,…

Se ha construido tantísimo que da la sensación que dentro de la minuta de algunos profesionales no entraba el paseo de rigor por el lugar, por la parcela, ni un mínimo estudio de impacto. Proyectos redactados para un lugar del mundo acaban construyéndose en otro con absoluto desparpajo. Aquí la responsabilidad es de unos ayuntamientos sin dinero para invertir, presionados por el cortoplazo de las elecciones cada cuatro años y la percepción de sus suelos como si fueran pozos de metales valiosos.

Y esto estalla. No hay dinero y además un montón de dramas personales de soga al cuello. Y la reflexión es la de la sostenibilidad, la del fin de los grandes proyectos, la reubicación de todos los profesionales del sector y en especial sobre la responsabilidad de urbanistas y arquitectos.

Sobre el impacto de los cambios en las carreras universitarias ya escuche yo ecos haya por los primeros noventa. No tengo criterio. La especialización mata la creatividad personal pero te obliga a construirla junto a otros/as. No lo sé.

Algorta by gallas
Algorta by gallas

Mantengo una particular batalla con un gran amigo. Disfrutamos con las mismas obras de arte y luego a la hora de crear yo le digo a él que es absolutamente barroco, rozando lo churrigueresco. El se despacha conmigo y mi necesidad de románico.  Luego ya hablo de mí y mis expectativas. Confío en que la crisis sea oportunidad también para la arquitectura como lo cuenta en estos días las páginas del periódico de Prisa.

Ojala vengan tiempos de:

  • apuesta por la rehabilitación con criterios de sostenibilidad en todos los sentidos –también en la social-,
  • dónde la reflexión principal sea la de la escala humana como nos recuerda en su declaración de principios el blog de Manu.
  • Dónde construyamos espacios y plazas para el encuentro,
  • dónde nuestros cobijos se puedan adaptar a nuestras particularidades,
  • cadenas de riqueza descompuestas dejen paso a la vivienda como derecho y no como un lujo,
  • los profesionales del sector vuelvan su mirada a la persona y las comunidades para volver a entender su tarea como un servicio,
  • procesos más participados con espacios largos e importantes para escuchar y pasearnos por las realidades sobre las que vamos a intervenir,

Esta mi humilde aportación a un debate que me apasiona.

Eskerrik asko Manu.

Esquina de los cuadernos dibujados

Suelo entrar en mi tablero de wordpress para hacer seguimiento de visitas en número y forma. Con menos ¿ansiedad? que al principio pero con más curiosidad. Relajarse suele ser una oportunidad para dejar de mirar lo cuantitativo y socialmente importante, para considerar lo cualitativo, realmente lo que le importa a uno.

A veces es hasta inquietante la información de cuales fueron las palabras que buscaban las personas que acabaron en mi blog. No hay excesivos deslices. Aun no he utilizado ninguna foto de una señoraestupenda para atraer hordas de enamorados ni he insultado a nadie provocando una riada de visitantes avidos de morbo.

Las que más me sorprenden son las que buscan mi nombre, je. Cada dia hay un par de ellas. ¿Serán amigos y amigas buscando mi espacio dónde trasparento más que de cotidiano?, ¿posibles clientes interesados en lo que puedo decir y como lo hago?, ¿antiguos compañeros de colegio que aun no hemos “amigado” en el feisbuk?, ¿enemigos que buscan las partes más fragiles para dar allí cuando tengan oportunidad?,…

Una de las que más me gustó en las ultimas semanas fue “esquina de los cuadernos dibujados”. Dió en el clavo. No sé a que post le llevó. Seguro que a alguno en los que hablo de mi pasión por la ilustración.  Pero es curioso. Siempre me ha gustado dibujar y como no realizo grandes proyectos, me suelo conformar con los margenes para dibujar-me la mayoria de las ocasiones.

Estos dibujos los hacia en los margenes de mis apuntes y cuadernos. Hasta que un profesor en el instituto me hizo repetir mis apuntes. (consigna  e imagen absolutamente imposible hoy en dia) habia copiado al gran Ventura y uno de sus grouchos de grouñidos en el desierto junto a unas columnas de verbos en la asignatura de euskera.

Obedecí y además fue algo que se me metió en el cuerpo como un inquilino “nopintarásentusapuntes”. Desde entonces comencé con una o dos practicas que mantengo hasta hoy.

Siempre he sudado mucho de las manos. Utilizo unos papeles doblados a modo de secantes. Todos estan dibujados de caboarabo. Suelen ser palabras con tipografia diversa (que efecto tuvo aquel muestrario de letraset que robé a mi tio Eloi), algunos garabatos entre cubistas y comiqueros, bocadillos con exclamaciones, a veces ideas dibujadas, imagenes que hablan de como estoy,… Durante algun tiempo guarde los que más me gustaban. Seguro que alguno habrá todavia entre mis papeles… es que tengo muchos papeles.

Otro impacto de no dibujar en los margenes tiene representación en mi manera de escribir. “La hoja en blanco … es el dios mio en papel” dice Oteiza, lo vuelvo a escuchar en este pequeño video. Con una factura más limitada y con una pasión más educada o coartada siento el mismo placer. Yo no escribo solamente, dibujo cuando escribo. Cojo el rotulador desde arriba como fuera un pincel y combino mayusculas con minusculas a mi antojo solo para que el resultado me sea más mio.

Creo que combinar ideas con dibujos pone en contacto a uno mismo con partes de por si más rigidas por falta de grasa. Algo de eso habla el pensamiento lateral, ¿no?

Este sumergirme en la blogosfera me ha puesto en contacto con la idea de “escuela 2.0”. Yo fui creciendo en un sistema escolar bastante 1.0 pero tuve bastante suerte porque me encontre con personas que apostaron por mi. Recuerdo un poco trsite y enfadado la primera reunión que tuve en el colegio de Maren. Fue una reunión caotica dónde nos presentaban unas hojas fotocopiasdefotocopias con letras diferentes, padres y madres haciendo debate sobre si pure o solido,… Fue en una biblioteca y yo encontre un texto del mismo Oteiza que lei durante algunos minutos haciendo de aquel momento algo todavía más surrealista.

Me equivoque. Han sido cuatro años dónde mi pequeña no ha parado de crecer en un contexto dónde le han dado importancia a las cosas significativas. Creo que ese el espiritu de esa escuela 2.0. Hay gente bien cercana que sabe y reflexiona mejor que yo sobre este tema. Yo los leo y rezo porque mis crios sigan encontrandose con personas que se sigan preguntando como llegar mejor a las fuentes y ayudarles a abrir los grifos.

Dirán los profesores/as… algo tendrán que hacer estos también en su casa… Ya sabemos que el hogar2.0 tiene muchas posibilidades. Le daremos otra vuelta a ver que sale.

Un poco de musica que me recomienda mi primo Andoni creo que es una bonita manera de cerrar este post. Elegir a Jorge Oteiza igual le hubiera dado una profundidad que no busco hoy.

Culpa, inocencia y crecimiento

Estos días una de las luces que mantengo a mi alrededor es la reflexión que Bert Hellinger hace de las relaciones y los procesos de premio y castigo que se dan para que los sistemas permanezcan. Sobre todo me resuena el sentimiento de culpabilidad que acompaña cada decisión que nos aleja de los caminos y las relaciones de “toda la vida”, separarnos de lo que conocemos y pisar otros terrenos.

equlibrio sistémico by gallas
equlibrio sistémico by gallas

Ahonda en la premisa sistémica de homeostasis. Los sistemas, las personas, las organizaciones, vivimos en un equilibrio precario bombardeado de nuevas y provocadoras experiencias. La decisión –por decirlo de alguna manera- tiene dos posibles salidas: Aceptas la nueva información, revolucionas tus creencias, entras en crisis y recolocas todo en un nuevo equilibrio más amplio, más matizado, integrando ideas que parecían contradictorias, abandonando alguna idea mágica y creciendo, o cierras las puertas a eso que consideras una distorsión y decides permanecer, más estrecho pero permanecer.

Hellinger matiza este proceso, necesario para el crecimiento, explorando la parte más intuitiva y los posos más “emocionales” de las apuestas que rompen con lo que éramos. Vuelvo a compartir un texto que traslada la experiencia en contenido y forma mucho mejor de lo que yo pueda hacerlo hoy.

“En el trato con personas y grupos nos vincula un “sentido que sabe” que nos mantiene en relación con ellos, impulsándonos y dirigiéndonos constantemente. Es comparable a aquel otro sentido sapiente que, en contra de la fuerza de gravedad, nos impulsa y dirige constantemente para mantener nuestro cuerpo en equilibrio. Bien podemos, si queremos caernos hacia delante o hacia atrás, hacia la derecha o hacia la izquierda, pero un reflejo nos obliga a buscar la compensación antes de producirse la catástrofe, centrándonos a tiempo.

Asimismo, existe un sentido superior a nuestra voluntad y a nuestros deseos, que vela por nuestras relaciones. Al igual que un reflejo, tiende a la corrección y a la compensación en cuanto nos desviamos de las condiciones necesarias para una relación lograda, poniendo en peligro nuestra pertenecía al grupo. Al igual que nuestro sentido del equilibrio, este sentido relacional percibe al individuo junto con su entorno, distingue el espacio libre y los limites, y nos guía a través de los sentimientos de placer y desplacer.

Culpa e inocencia, por tanto, se experimentan en relaciones y se refieren a relaciones, ya que todo actuar que repercute en otros va acompañado de un sentimiento sapiente de inocencia o de culpa. Comparable al ojo que, al ver, constantemente distingue entre claridad de la oscuridad, este sentimiento en cada momento distingue si nuestro actuar perjudica o favorece la relación. Así, pues, sentimos como culpa aquello que perjudica la relación y, como inocencia, lo que la favorece.”

Y en otro momento recuerda que “Inocencia y culpa no son lo mismo que “bueno” y “malo”. Frecuentemente es más bien al revés”. Crecer significa coger distancia de algo que fue bueno, que fue nuestro, mío. Hay una idea mágica que yo compré hace mucho tiempo; haciendo bien las cosas y cuidando a las personas, estas me van querer más. Mágica en la medida que hay parte de la premisa que no está en mis manos y por lo tanto jamás podré controlar y además porque santifica al equilibrio, al que las cosas permanezcan como están y me imposibilita hacer el “daño suficiente” para seguir creciendo.

De momento estos son mis dolores. En el libro de los “ordenes del amor” y sobre la evolución del libro de “la psicología de las masas” de Le Bon a otro del mismo autor “La psicología de las elites” dice Hellinger que la diferencia está en que “no buscan culpables, sino que en seguida se hacen cargo de las consecuencias de su propio comportamiento. De esta manera, siempre disponen de la capacidad de actuar. Pero desgraciadamente, sólo unos pocos pertenecen a la élite”.

Mi balcón y mi blog hablan de mi cuando están callados

Hace unos días y ante un comentario de Julen sobre su interés por la transparencia en redes sociales y blogs yo respondía matizando lo que yo consideraba una desnudez limitada y planificada. La sensación es bastante obvia y no llego a ningún lugar nuevo, las personas y en esta nueva plaza también seguimos midiendo lo que contamos. La imagen; multitud de personas en un lugar mostrando un cuarto de sabana mientras guarda el resto.

Pudiera parecer que acentúo la parte escondida. Si, respondiendo a la idea de transparencia. No, por la importancia de esta frente a la otra. Creo que una “multitud de cuartos de sabana”, dispuestos a mostrar y manchar esas telas es algo realmente impresionante y que de esta experiencia de encuentro para crecer juntos estamos aprendiendo cosas que es difícil que se nos olviden.

Otros antes que nosotros hablaron y seguirán hablando de esta apuesta por lo “open”. A mí me interesa muchísimo y algún día caeré en la necesidad de querer aportar algo al debate. Hoy quiero enfocar hacia otro lado. La transparencia que no va de la mano de lo atado y medido. La de aquella premisa de la comunicación humana que dice que es imposible no comunicar.

Cactus by gallas
Cactus by gallas

La gente que me tiene más cerca y que pasa por debajo de nuestra casa de vez en cuando, ya lo sabe. Si miras a mi balcón sabrás en qué momento estoy. Podría valer, aunque reduce los matices, eso de cómo esta de centrado el jardinero. Hay otros síntomas más sutiles; kilos de más y de menos (uno alcanza una envergadura dónde estos vaivenes solo son percibidos por mis rodillas), ese síndrome de Diógenes pseudocontrolado de mi mesa de trabajo (del digital sufro absolutamente pero ese es más privado salvo que consultes mi delicious y veas el desastre de tags que manejo)

A lo que iba. Mi balcón es un chivato. Un examen somero hablaría de un naranjo muerto (quise emular a Hundertwasser teniendo un árbol en mi casa ya que no me dejaban personalizar mi ventana), las alegrías cayeron en el último golpe de calor esperando un agua que les llego tarde, la passiflora revivió de aquella poda radical pero no me han regalado sus asombrosas flores, los aloe-vera, y resto de plantas carnosas, siguen creciendo como mala yerba (si alguien quiere uno o dos o tres que me los pida), los geranios no están tan bonitos como los compré pero son muy agradecidos para el poco caso que les hago, el coleo esta precioso desde que entendí que le gusta más estar fuera que dentro,… A otra división pertenecen mis orquídeas. Me hipnotizan pero aun no he conseguido una segunda floración. Llevo dos años que casi lo consigo pero un primer piso en el casco viejo de Bilbao no es el mejor lugar…

Y ahora a mi balcón se le suma el blog. Si, puedo ser más o menos intimista en mis aportaciones (Se me olvido hablar en primera persona del plural o en reflexivo. Una de mis taras), algunos tuiteos están escritos desde las tripas,… Después de una semana sin escribir tenía la necesidad como de metablogear, de explicar ausencia,… Los silencios que hablan más de uno que cualquier cita o sesudo texto.

Vuelvo a pensar en Hundertwasser y su teoría de las cinco pieles. Pero si me dejais esto lo cuento en otro post…

Redes sociales y blogosfera lugar de encuentro para el aprendizaje y la relación

Esta mañana navegando un poco, saliendo de los límites del facebook que me atrapa, pero que en verano se torna un poco más asequible, me encontraba con un post que Ritxar escribió ya hace unos días en su blog. Cuenta como nos encontramos hace unos días en una plaza de la ciudad de Tarragona mientras “terraceaba” con mi familia. Nos conocíamos porque habíamos coincidido hacia años en varios espacios formativos; en uno ambos como discentes, en otro él como docente.

Pero el saludo, lleno de afecto, no se produjo en calidad del recuerdo de aquellos encuentros sino desde la relación que habíamos creado en los últimos meses a través de posts y comentarios blogueros, “megustas” y parecidos en facebook y halagos mutuos en nuestros flickr´s…

TOT VA BÉ en tarragona by gallas
TOT VA BÉ en tarragona by gallas

Buscaba en el blog de Julen el post en el que los efluvios del pasado pusieron en mis dedos la palabra “virtual” para etiquetar las relaciones que íbamos construyendo a través de internet.

No lo he encontrado aunque de paso me he leído su último post sobre el presente y futuro de los blogs, microblobbing y redes sociales. Post provocador, rápido y brillante y aportaciones importantes todas. Destaco la de Amalio Rey. Muy interesante rescatar el valor de las aportaciones a través de blog como contenidos y reflexiones más trabajadas motor de debate y construcción colectiva en su desarrollo en forma de comentarios.

Las redes sociales y el microblobbing tienen otra ligereza que permiten, creo yo, hacer más hincapié en la otra parte de esto de comunicar. Están más enfocados a la forma. Al intercambio y a la construcción, no tanto de conocimiento, como de relación.

Semanas más tarde del “lapsus-lingue” me acercaba a tomar un café con Paul para seguir aprendiendo con él de esto de las redes (relación claramente refundada a través de estas herramientas y en los últimos meses) y me encontré con Sonia. Me contó sus proyectos de viaje (uno de ellos ya abordado, falta el gordo, ¡Suerte!). No me tuvo que contar mucho más de lo anterior porque bastante estaba ya compartido.

Hace unas semanas titulaban un  artículo de la web de BBC con el sugerente título de “Redes sociales: ¿ciudades de vidrio?”. Lo tenéis a vuestra disposición –compartir información es otra manera fundamental de construir contenido y relación- Titulo cuestionador y texto claro “Si las redes han tenido esta difusión exponencial, virósica, es porque prometen y cumplen”.

Espacios privilegiados para llenar nuestras mochilas de saber –uno el de contenido y otro el de navegar por el mismo- y relaciones.

Creo además que estos vínculos se refuerzan en la medida que puedan darse encuentros “físicos”, de “losdetodalavida”. He compartido con vosotros/as algunos en este post y además os sigo y conozco otra aventuras similares de saltos complementarios de la intimidad de la pantalla del ordenador a la desnudez del contacto personal.

Larga vida a la red y sus enredos.

En todos los sitios y en ninguno. Potencial para el encuentro

Me está costando escribir en estos días. Volvimos de la playa y aterrizamos en un Bilbao en fiestas. Uno sigue queriendo respirar algo del ambiente nocturno… sin descuidar sus obligaciones como padre. Así que prácticamente todos los días recogimiento monacal después de los fuegos artificiales. Sublimo cámara en mano redescubriendo el punto más estético de las actividades más infantiles: gigantes y cabezudos, toro de fuego, gargantua, marijaia,…

marijaia
marijaia by gallas

Para quien no conoce las fiestas de Bilbao me sería difícil explicar nada que os ayudase a acercaros a la realidad. Supongo que hay mucho compartido con otras celebraciones en otros lugares. Quizás una diferencia sustancial puede ser la importancia central de las konparsas en la organización y dinamización de estos días. Hay muchas opiniones sobre este punto. Más allá de las que buscan acentuar las tensiones entre diferentes visiones de la fiesta yo rescato la diversidad y canal de participación que aportan.

No sé cuantas cosas me llevan a pensar en paralelo, como flotando por mis experiencias, pero es algo que no puedo evitar. En estos días vuelvo a hincar rodilla en los espacios que nos sirven de encuentro. Y parto de un lugar, en teoría, absolutamente contrario. Escuchaba el pregón con el que abrimos las fiestas. En esta ocasión en manos de Joseba Solozabal. Parece que no ha gustado a nadie.

Metía el dedo en el ojo de un montón de personas ancladas en su manera de entender y vivir estos días, y el resto claro. Y sin embargo mi sensación es que esta manera de ejercer su personaje, tan trasgresora (bueno, no es para tanto pero vivimos en un lugar muy tradicionalista hasta en los sectores que se siguen considerando vanguardia), le sitúa en un lugar muy propicio para servir de eslabón de cadenas muy alejadas entre sí. Así me lo confirmaba Ander, un buen compañero de “batallas”.

Enfundándome (cada vez me cuesta más, quizás debía de escribir embutiéndome) en mi camiseta de konparsero (Mi lugar en esta aventura está en “sinkuartel”. Hace años que no colaboró apenas y a pesar de esto y de la cantidad de personas nuevas que se han sumado al lugar sigue siendo el mío, dónde me encuentro a muchas personas que quiero, dónde mejor sirven los tragos, el único bocadillo con dátiles, música excepcional,…) cruzo una línea que suelo intentar romper a lo largo del año. Me alineo y defino en un lugar dónde el “y tú de quién eres es” es tan habitual y a veces dramático.

Y ahora me veis enfundado en mi camiseta sin mangas, escuchando el pregón o cambiando de ambiente en una ciudad que explota en actividad en todos sus sentidos; musical, político,…

A mí me cuesta encontrar un lugar al que pertenecer 100%. La sensación es la de no pertenecer, la de encontrarme un poco en los limites,… y eso me hace tolerar diferencias y encontrarme con otras realidades como quien busca un lugar dónde sentarse más cómodo.

Hace unas semanas leía o escuchaba algo sobre que la innovación siempre se encuentra en las fronteras. (Corrí a cortar buenrollismo puntualizando que la capacidad de decidir y el poder seguían en el centro). Algo hemos reflexionado ya sobre la importancia de incluir posiciones críticas en la organización como palanca de cambio. Una de las ideas de Bert Hellinger más interesantes es la de comenzar a trabajar siempre desde la situación de las personas más excluidas por el sistema.

Para variar sigo mezclando ideas. Resumiendo mi tesis de hoy y que comparto con vosotros y vosotras es; las personas que a priori no se sienten a gusto en ningún lugar tienen un potencial enorme para servir nexo entre realidades que de otra manera no se encontrarían. La insatisfacción como motor de cambio y encuentro.

Bueno.Para ser Agosto no está mal en profundidades, ¿no? Es que creo que para esto abrí el blog. Para compartir reflexiones que en otros lugares y en otros tiempos no serían escuchadas. Un abrazo veraniego.

Arroces del mundo: construyendo espacios mestizos

He compartido experiencias, iniciativas, preocupaciones y fantasias a menudo con algunos buenos amigos y amigas. La hipotesis de base es la siguiente: Cada vez hay menos espacios de encuentro entre personas y colectivos diferentes.

Parece ser un rasgo de nuestra especie la construcción de burbujas de colores dónde solo la gente más parecida intercambia información entre si. El engranaje perfecto para que todos los mapas, valores y creencias continuen intactos en estudiados equilibrios de retroalimentación perpetua.

Entiendo que es funcional, incluso comodo. Me preocupan algunas posibles consecuencias de estas socializaciones en paralelo.

Creo en la oportunidad que brinda la escolarización, el tiempo libre, algunos espacios publicos, el barrio,… para que nuestros hijos e hijas se encuentren con los hijos y las hijas de otras personas con diferente poder adquisitivo, de familias de otros paises y culturas, embriones de simpatizantes e incluso militantes de diferentes pareceres politicos, dianas del amor de familias compuestas por padre-madre, madre, padre, madre-madre, padre-padre,…

Creo que esta iniciativa de Arroces del mundo es un buen ejemplo de propuesta para romper burbujas. Hoy y en la plaza de Ezkurdi de Durango se encontraban gente del pueblo de toda la vida, con personas africanas, gentes de movimientos sociales, el grupo de baile del hogar del jubilado (solo así puedo entender como clavaban algunas coreografias),…

ZORIONAK!!

Agentes para el desarrollo comunitario y la innovación social

Os contaba el otro día que andaba preparando un curso para las gentes del programa incorpora (Fundación la Caixa) que en esta tierras organiza la universidad del Pais Vasco (UPV-EHU) junto al observatorio de economia solidaria.

Unas veinte personas de diferentes entidades sociales de las tres provincias de la CAV. Media mañana de trabajo resultado de la exposición de mis certezas y dudas, y la reflexión que las segundas provocaban.

La presentación quizás no transmita todo el contenido. Tras mis lamentos al comprobar esta realidad en mi complice Facebook, Enrique Sacanell salía al paso para recordarme que “Seguro que antes se parecía más a un documento con contenidos, que podía leerse y entenderse. Ahora ya no es un documento, probablemente es una presentación que estimula y apoya” Gracias de verdad, Enrique. Esa es la evolución. Siempre aprendiendo.

Entre las cosas que aseguraba, una que descubría junto a Gloria Clavero en las jornadas de Susmoa de hace unos días. El trabajo comunitario es el trabajo de lo invisible, de lo significativo, del cuidado, del encuentro, de lo que no se mide, de lo femenino, lo reproductivo, lo nutricio,… Me conmovio. Porque hablaba desde los silencios, desde los vacios, el dolor. Es que hay algo de esto en estas apuestas.

Cansado de peleas, seguramente condicionado absolutamente por esto, y convencido que hay otros modelos que se acercan más al ganar-ganar, necesito pensar en un modelo de trabajo comunitario, (y no solo vinculado a la intervención social pura y dura) una perspectiva de mirada al territorio para recuperar todo su potencial y trabajar junto a las personas, que sume también junto a los que en algunos lugares solo se les ha podido percibir como el “contrario”.

Jugabamos a escribir y reflexionar, y más que haremos, Fernando de la Riva y un servidor sobre el concepto de “innovación social”. Cuanta experiencia aportan los procesos vecinales, la participación ciudadana, la actuación comprometida y profesional de tantas personas desde el tercer sector…

Rescataba Javi Burón en su blog la importancia de que los profesionales de la relación de ayuda (en sentido amplio) profundizaramos en conocimientos más “biologicos”, epigeneticos. Algo hablamos en este blog hace unos días. Se refería a Punset y sus redes para argumentar la propuesta. Siempre bueno, siempre abriendo puentes entre regiones de la cultura y del saber tan lejanos entre si.

Creo que el mismo Punset y otros pensadores sistemicos e investigadores aplican lo aprendido en “ciencias sociales” (en la observación del hominido) para explicar otras historias más “celulares”. En su misma pagina web recogen y resaltan una frase curiosa; “a la bacteria hay que darle un argumento”

Creo que los procesos participativos tienen mucho que decir por ejemplo a los procesos de innovación. También a los de “innovación social“.

bitxos by gallas
bitxos by gallas

Venía a este espacio formativo con una pregunta. La sensación es que cada vez los argumentos apoyan más este tipo de iniciativas y enfoques de intervención. Sin embargo mi sensación es que las metodologias aplicadas en el paragüas de la intervención publica cada vez enfocan más a la persona y en algunas situaciones con claros pasos atrás hacia epocas de más caridad y menos cambio social.

Algunas ideas se recogen del intercambio de pareceres del curso e intento tengan reflejo en la presentación que comparto en este post.  Sigue habiendo un mar de posibilidades para la reflexión sobre este campo y el reto de construir respuestas a las preguntas entre la administración publica, entidades y ciudadania.

Habrá que pensar que quizás es, “sencillamente”, un problema de comunicación. Así me lo recordaba una tecnico municipal que me decía que a Marco Marchioni siempre le entiende y no las propuestas que vienen de algunas entidades del tercer sector. Yo le recordé que el esfuerzo debía de ser mutuo para escuchar y proponer. Dos actitudes basicas que todos y todas deberíamos de seguir explorando.

¡¡Suerte!!

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