Gernika y mi aitxitxe Alejandro

En este país cada familia tiene en su memoria una guerra. He tenido la suerte de compartir con otras personas otros lugares y dolores. Es un ejercicio obligado para intentar comprender algo tan absolutamente loco como lo es una guerra.

Hoy comparto en el blog algunas de los recuerdos más familiares, aquellos que nos traía mi aita recuperando la memoria de nuestro aitxitxe Alejandro Gallastegi,  transmitiendo de esta forma la manera que habían ido construyendo para entender nuestra tierra y su historia.

Yo no conocí a mi aitxitxe. Me dicen que murió medio ciego, con la cabeza perdida y derrotado. Aposto muy fuerte por el bando perdedor y eso le llevo a aurrinarse, a cortar la carrera formativa de sus hijos, ver invadida por los ganadores su vivienda en Bilbao y además aguantar continuas llamadas a comisaría alentadas por una familia del pueblo que lo extorsionaba amenazando con delatar lo que conocían y lo que no. Algo conté en aquel post cuando murió mi tío Sabin.

Antes de acabar de esta manera Alejandro tuvo una vida intensa. Militante del PNV, estuvo cerca del gobierno de Agirre. He buscado más información al respecto pero lo unico que he encontrado ha sido su nombre referenciado en diferentes mítines a lo largo de la geografía. Parte del mito rescataba sus cualidades como orador y su manejo del euskera que adaptaba al “euskalki” o dialecto de la zona, además de alguna batalla dialectica con la “Pasionaria”.

Cuantas veces nos contó aita las acciones de resistencia en las que participó Alejandro. Aquella ikurriña ondeando en lo alto de la catedral…

En estas semanas se cumplen 75 años del bombardeo de Gernika.

Cada visita a Sukarrieta servía para buscar el lugar exacto dónde mi aita, que en aquel momento tendría 5 años, y sus hermanos buscaron refugio al ver pasar los bombarderos. Tengo alguna foto en el lugar. Allí mismo nos contaba una anécdota más dura, que de alguna forma parecía parte de los fantasmas de su padre al morir.

Sukarrieta esta a muy poco tiempo de Gernika. Así que, todo desde la versión familiar, mi Aitxitxe fue una de las primeras personas ligadas al Gobierno Vasco que piso Gernika en llamas. Transmitía nuestro padre todo el caos y dolor del momento.  Hubo algo “pequeño” en el contexto de aquella ciudad destruida, denso como solo puede serlo la culpa para mi aitxitxe y dramáticamente definitivo para una persona de la que no tengo nombre ni apellido.

Parece que en aquel caos llevaron hasta Alejandro a una persona que habían descubierto robando entre los escombros. Ante la pregunta de “¿Qué hacemos con esta persona?” parece que su respuesta fue algo así como “Ya sabéis lo que tenéis que hacer”. Unos minutos más tarde esta persona moría fusilada.

La gravedad con la que lo contaba mi aita solo podía ser reflejo del pesar que el había intuido en el suyo. El fue consciente de lo que sus palabras habían desencadenado solo cuando vio volver a los soldados para informarle de su orden ejecutada.

Malditas sean las guerras y malditos los canallas que las apoyan. Julio Anguita

12 comentarios para “Gernika y mi aitxitxe Alejandro”

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    Paulino

    Polita eta unkigarria. Garai latzak bizi izan zituzten gura arbasoek… Gogoan dut umea nintzela amonaren amorrua telebistan tiro hotxa entzuten zuenean, ez zituen gogoko bakero eta indioen pelikulak ere.
    Orduan ezin ulertua nuen bezala, gerora beraien mina ulertzeko gai izan naizela uste dut.
    Zuen Alejandrok ere gustoko izango lituzke, Izarren hautsa-ren hitz hauek:
    “Gizonen lana jakintza dugu: ezagutuz aldatzea,
    naturarekin bat izan eta harremanentan sartzea.
    Eta indarrak ongi errotuz, gure sustraiak lurrari lotuz,
    bertatikan irautea: ezaren gudaz baietza sortuz,
    ukazioa legetzat hartuz beti aurrera joatea.

    Ez dadukanak ongi ahi daki euketzea zein den ona,
    bere premiak bete nahirik beti bizi da gizona.
    Gu ere zerbait ba gera eta gauden tokitik hemendik bertan
    saia gaitezen ikusten: amets eroak bazterturikan,
    sasi zikiûak behingoz erreta bide on bat aukeratzen.”

    Mila esker Asier, ta ondo izan!!

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    Fernando de la Riva

    Si, definitivamente, son las historias personales, escritas desde el sentimiento, desde la emoción, las que nos llegan.
    Me ha emocionado tu historia, me ha hecho sentir muy cerca de tu aita, de tu aitxitxe, de ti y tu memoria familiar.
    Y me sumo a la maldición de Julio Anguita que haces tuya.
    Un fuerte abrazo

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      Asier Gallastegi

      Malditas. A veces atrapadas por los genios las historias más tristes parecen arte. Y en Gernika pasa algo así. Las guerras son terribles y dejan cicatrices que duelen por generaciones. A ver si recordamos lo importante y olvidamos otras esquinas dónde siempre acabamos enganchados. Un abrazo

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    Isabel

    Además de sumarme a las palabras con las que pones broche a este conmovedor relato, traigo aquí otras de Manel que leí hace un rato y han brillado con luz propia:
    “la humanidad no tiene otra cara que la de la multitud de rostros que la integran”.

    Un abrazo Asier!

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      Asier Gallastegi

      Nuestro amigo es un poeta ;D ;D ;D A mi me salía algo así como que las grandes efemérides son sucesión de pequeñas historias personales.
      Un abrazo

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    Orbe

    He leído tu post, cómo describes a tu aitxitxe al inicio del post y la historia que cuentas al final. Menuda historia, momentos que señalan una vida. Y tú contándola, reescribiendo el pasado, atreviendote con ello. Un fuerte abrazo y otro fuerte abrazo para tu aitxitxe!
    ;; orbe

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      Asier Gallastegi

      Y de alguna forma trayendo hoy la historia de los nuestros. Hay cosas que no podemos olvidar. Esta dentro de nosotros, viendola quizás le podamos dar un lugar más sosegado y que pese menos

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    Paz Domínguez Ara

    Si Asier, cuanto dolor y cicatrices que duelen por generaciones dejan las guerras. En el minúsculo Valdelarco, 45 asesinados por los fascistas. Uno de ellos mi tío al que dejaron tirado en una cuneta con un tiro en la nuca por ser un hombre bueno. Su viuda y sus dos pequeñas hijas se fueron a Francia. Hace muy poco me enteré que tardaron un año en llegar porque lo hicieron caminando.
    Reconstruyendo historias que en ocasiones me dejan con el alma descuajaringada.
    Un abrazo. Un placer leerte
    Paz

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    Gustavo Adolfo Durán Luzarraga

    Hijo de madre Vasca Agueda Luzarraga, nieto de aitxitxe Graciano Luzarraga, Nacido en Argentina, soy argentino y estoy empadronado tambien en Bermeo, tambien me siento vasco y guarani y teuelche y….
    En el mundo cuantas hermosas culturas sobreviven gracias a sus valores humanos y se sobreponen a la incompresencion solo solicitando hoy que se las respete. Yo lo unico que deseo es que no recurran al camino de la violencia .
    Sufro por tanta humanidad muerta en la incomprención del ser humano incapaz de sobreponer la razon del dialogo y la comprencion de las diferencias. Los guarani, mapuches, quechuas, etc. son los vascos de America del sur. Cuantas historias parecidas como la de Juan Chelemin Quilmes por ejemplo.

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      Asier Gallastegi

      Eskerrik asko Gustavo!! Asi es. La sinrazon de la violencia de la directa y de la estructural aprieta personas contra el suelo. Levantemos la cabeza. ¡¡Un abrazo!!

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